El Dalai Lama, la pobreza, la política y la verdadera esencia del budismo

“En cuanto a la política, desafortunadamente, algunas personas consideran que no hay moralidad, solo lazos, intimidación y engaño. Eso no es una política genuina. Es solo salvajismo”, dijo el Dalai Lama


POR ROBERT THURMAN | 06 Jul de 2018

Para el Dalai Lama la esencia budismo es, “Respetar todas las formas de vida, y tener compasión y afecto por todos los seres sensibles, entendiendo que todo es interdependiente”.


En este momento, la brecha entre ricos y pobres se está haciendo cada vez más grande. Al menos 500 billonarios han surgido durante los últimos 20 años. ¡Quinientos!

Así es, había 12 en 1982 y ahora existen casi 600. Pero de esos, más de 100 han surgido en Asia. A pesar de que pensamos que es un continente pobre hay millonarios allí, y también hay pobres en Occidente; así las cosas, es como un sistema mundial de ricos y pobres que ha ido más allá de Oriente y Occidente. Usted ha dicho que los comunistas fallaron miserablemente en su intento de obligar a los ricos a compartir.

Sí.

¿Cuál es la alternativa para intentar tener un mejor balance?

La gente debe decidir por su propia cuenta que es bueno compartir lo que tiene, por lo menos en cierto grado. Creo que esto solo puede darse a través de la educación y la sensibilización. A largo plazo, cuando haya una sola familia rica rodeada de gente pobre, no será feliz a nivel mental. Sus hijos siempre sufrirán algún tipo de acoso por parte de la comunidad pobre, por lo tanto, también sentirán cierto tipo de miedo o amenaza a nivel físico. A la larga, no solo serán infelices a nivel moral sino a nivel general.

Luego, uno puede pensar en términos de la tasa de asesinatos o la violencia sin sentido en la comunidad; en algunos casos, una economía excesivamente polarizada puede convertirse en causal de una guerra civil. Cuando hay una brecha demasiado grande, algunos agitadores pueden organizar fácilmente a los pobres, ya que pueden afirmar que luchan por la igualdad o la justicia. Entonces, si tenemos una brecha cada vez más grande, vendrán muchos problemas debido a dichas condiciones dentro de las sociedades. De ser así, a largo plazo, será interés de los más ricos que haya una brecha menos extrema entre ellos y los pobres que los rodean. De esta manera, se darán cuenta de su propio interés en compartir.

Luego también pueden pensar más detenidamente en su propio estilo de vida. Por ejemplo, excepto por el hecho de que los más ricos pueden pensar, “Soy realmente rico” excepto por ser capaces de mantener este concepto en sus pensamientos– dudo que haya tanta diferencia en su calidad de vida real, si se vuelven más conscientes de sus detalles verdaderos.

Excepto, como ya lo mencionó, a nivel físico.

Incluso a nivel físico, ¿cuánto puede llegar a comer alguien? Excepto tal vez usted, ¡su estómago parece expandirse bastante [risas]! En todo caso, incluso en la práctica, en los hechos materiales de la vida, ser realmente rico no es tan especial. Por ejemplo, usted puede beber mucho vino o licores finos, o puede comer comida muy costosa. Pero si lo hace en exceso su salud se verá afectada. Entonces algunas personas que no hacen ejercicio temen estar enfermándose, por lo que terminan realizando ejercicios extenuantes. Como yo, no salgo a caminar mucho, ¡así que tengo que montar bicicleta estática todos los días! Cuando uno lo piensa, no es tan especial, ¿verdad?

Es cierto.

Pero en la idea de creer que se es realmente rico hay una emoción que da un poco de energía. Aunque ese es un beneficio muy pequeño, para una especie de autoimagen. Entonces, ¿vale la pena pasar por el estrés de amasar una inmensa fortuna solo para eso? Dentro de la propia familia habrá infelicidad, dentro de la sociedad habrá mucha gente celosa y resentida deseándole el mal. Eso le generará ansiedad y empezará a desarrollar una consciencia más clara de las realidades del estado de la riqueza extrema.

Por otra parte, si se piensa: “Soy muy rico. Y si ayudo a los pobres que están a mi alrededor, si les ayudo con su salud, si les ayudo a desarrollar habilidades y buenas cualidades, entonces ellos me querrán de verdad. Incluso si soy rico, serán amigables conmigo”. De esa manera, el rico encontrará felicidad verdadera, ¿no cree? Por ejemplo, si hay una tragedia en una familia rica insensible, puede que la gente del común lo disfrute. Pero en el caso opuesto, si algo trágico le ocurre a una familia generosa, la gente sentirá pena de verdad. Si uno se vuelve cada vez más rico y no comparte nada, la gente a su alrededor no lo querrá, ¿y cómo se puede uno sentir bien?

En esencia, somos animales sociales, así que cuando la gente alrededor se vuelve más amigable de verdad, sentimos una confianza mutua y somos mucho más felices. Por eso los ricos deben, por voluntad propia, tomar la decisión consciente de contribuir, de compartir la riqueza que les ha llegado por su buen karma del pasado. Cuando aumenten su consciencia acerca de las perspectivas de la gente, se darán cuenta de que ayudarla más la hará feliz y también los hará felices a ellos. Eso es lo que pienso.

Ahora una pregunta muy sencilla: ¿cuál es la esencia del budismo?

Respetar todas las formas de vida, y tener compasión y afecto por todos los seres sensibles, entendiendo que todo es interdependiente. Por lo tanto, mi felicidad, mi sufrimiento y mi bienestar tienen mucho que ver con lo de los demás.

¿Qué le impide a la gente entender esto?

Cuando piensa que todo se trata de hacer visualizaciones tántricas y rituales. Cuando hablo acerca del dharma budista no estoy hablando solo de cantos y rituales.

Si se piensa que es una filosofía, tampoco lo es. El dharma es simplemente la mente. Me temo que, entre los tibetanos, los chinos y también algunos occidentales- los nuevos budistas- en muchos casos se considera que la práctica del budismo es simplemente recitar algo y realizar algún ritual, lo que crea falsas expectativas en la magia esotérica del tantra: “¡Si hago esto, puede que consiga algo increíble! Así que descuidan los instrumentos básicos que realmente transforman nuestra mente. Estos instrumentos son el espíritu altruista de la ilustración [bodichita], la actitud trascendente, la renuncia, la comprensión de la impermanencia, la sabiduría del altruismo. Las personas que piensan que tienen un truco de magia descuidan estas cosas. Así que su mundo interior –su realidad interior– sigue siendo muy cruda.

Lamentablemente, el uso del ritual y el conocimiento de la filosofía pueden alimentar esa negligencia. Es una gran tragedia. Si Buda viniera, si Nagarjuna [un gran filósofo budista indio, alrededor del siglo II C.E.] viniera, pienso que serían muy críticos con esto; nos darían una gran reprimenda. Nagarjuna diría que todas nuestras filosofías complejas no son solamente para los académicos, que nuestros rituales elegantes no son solamente para el teatro.

¿Qué hay de aquellos que piensan que el budismo es simplemente un rechazo injusto del mundo? Incluso hoy, el papa piensa que el budismo es muy depresivo y negativo.

Lo más importante es que aquellas personas que se consideran budistas practiquen el dharma de Buda sinceramente; eso será la prueba del valor del budismo. Algunos tibetanos de hoy también dicen que, en el pasado, el modo de vida era que el dharma sirviera casi como un sustento o una profesión rutinaria. El budista no estaba pensando en el Nirvana ni en el cuidado de la liberación, solo en cómo ganarse la vida. Los funcionarios, monjes, monjas y lamas lo usaban para sus vidas. Dentro, en su mundo interior, eran como la gente común, llena de lujuria y odio. De este modo el dharma se convirtió en un veneno.

Cuando hay mucho interés en la institución budista y el país se echa a perder, es cuando la gente dice que el budismo arruinó el país. Según esa realidad, estas acusaciones se vuelven verdaderas.

Por eso, la mejor respuesta para estas críticas es que nosotros practiquemos sinceramente. Podemos aspirar al Nirvana y a la budeidad. Pero mientras tanto, podemos ser prácticos y desarrollar el campo de la educación y mejorar la vida terrenal de varias maneras para beneficiar a la sociedad y a la humanidad. De este modo, podemos estar verdaderamente comprometidos.

¿Hay algunas enseñanzas particulares del dharma que sean especialmente útiles para la gente en diferentes etapas; por ejemplo, para gente joven llena de emociones turbulentas o para gente mayor que esté preocupada con la muerte?

No creo. El dharma de Buda es lidiar con las emociones. Para viejos y jóvenes, el mundo emocional es el mismo. Algunas emociones asociadas estrechamente con el cuerpo físico pueden variar en énfasis.

¿Entonces usted diría que los jóvenes se benefician meditando acerca de la muerte tanto como los viejos?

Sí, en general. Sin embargo, no sé qué tan útil sea pensar únicamente en la muerte. Para un materialista que no cree en la vida futura, meditar sobre la muerte puede desarrollar un poco más de satisfacción, pero no traerá un gran beneficio. En el budismo, la meditación sobre la muerte es importante en el contexto de la expectativa del hecho de tener vidas ilimitadas y en el sentido o la posibilidad de transformar nuestra mente mientras evolucionamos a través de esas vidas.

El tiempo de esta vida con libertad y oportunidad llega a ser muy importante, realmente es el tiempo más precioso; desperdiciar una vida así es una gran tragedia. Así que nos concentramos y meditamos sobre la muerte y la impermanencia hasta que sentimos de manera poderosa que nuestras preciosas vidas con libertad y oportunidades podrían perderse si no practicamos. En este caso, ya que a través de la sabiduría suprema uno puede alcanzar libertad suprema y eternidad, el estado exaltado o budeidad, uno se siente lleno de energía al meditar sobre la impermanencia y la muerte. De lo contrario, hacerlo solo en un contexto materialista podría hacer que alguien se sintiera desmoralizado. Eso estaría mal, ¿no cree?

¿Qué piensa sobre la relación entre la religión y la política?

Creo que la política es una técnica o método para servir a la comunidad y liderar la sociedad. ¿Y cuál es el significado de “religión”? En términos generales, la religión es el corazón cálido. Todas las actividades humanas son fomentadas por el corazón cálido, el corazón compasivo. Cada actividad humana puede ser positiva y también puede ser una actividad religiosa. En cuanto a la política, desafortunadamente, algunas personas consideran que no hay moralidad, solo lazos, intimidación y engaño. Eso no es una política genuina. Es solo salvajismo. Incluso la enseñanza religiosa, cuando se lleva a cabo con la motivación de engañar, explotar o dominar, es también bastante inmoral. A nivel general, en Occidente, la religión significa creer en Dios el Creador, y con la motivación de servir a Dios, uno sirve a la sociedad y se compromete en la política, sirve a la humanidad o a la sociedad tanto moral como políticamente, y de este modo no hay contradicción.

Y en el diálogo occidental entre la iglesia y el estado…

¡Ah! Eso es diferente. “iglesia” significa la institución religiosa. Por supuesto que debe ser separada. Combinarlas genera demasiadas dificultades. El espíritu de la democracia, la competencia y la contienda, como en los Estados Unidos, es muy importante, por lo que, si los líderes religiosos tuvieran que participar en dichas contiendas, se generarían dificultades. Las instituciones religiosas no deben involucrarse en la competencia democrática, solo las personas.

En el caso del Tíbet, usted ha afirmado que los tibetanos son más alegres y satisfechos que la mayoría de nosotros en Occidente, ¿por qué?

Hay muchos factores. En primer lugar, el Tíbet mantuvo una pequeña población, por lo que la supervivencia en general no fue muy difícil. Los nómadas tienen mucha carne, queso y leche sin ningún problema. Así que parece que pueden acostarse todo el día, y después, cuando tienen hambre, se levantan y matan un yak. Por supuesto, tienen un montón de pastos ilimitados en todas partes. Luego están los agricultores: tal vez tienen que trabajar más, pero de nuevo, hay suficiente tierra para una pequeña población. Estos son factores económicos para su bienestar.

Además, el Tíbet tuvo una gran cantidad de enseñanzas budistas: la enseñanza de la evolución kármica, la enseñanza del renacimiento y el concepto de la naturaleza del sufrimiento del samsara [ciclo interminable de vidas infelices]. Así que sin importar lo difícil que se vuelva esta vida, todavía tenemos mucha esperanza en el futuro. En la vida diaria, al menos una parte de nuestra mente está pensando en el futuro a largo plazo, simplemente comenzando con la próxima vida. Así que cuando enfrentamos alguna dificultad en esta vida, como toda nuestra mente no se centra solo en ella, pueden suceder incluso cosas trágicas y no nos perturbamos. Si nuestra mente y esperanza están concentradas en algo dentro de esta vida, al ocurrir algo nos preocupamos más y nos sentimos más ansiosos. A menudo decimos que cuando ocurre una tragedia se debe al karma. En ese sentido, culpamos menos a los demás y por lo tanto nos sentimos menos amargados.


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