Flavio nos trae la salvación

El bajista de los Cadillacs, figura emblemática del rock latinoamericano, nos habla sobre el nuevo álbum de la banda


POR RICARDO DURÁN | 18 Oct de 2016

Flavio y Vicentico estarán en Almax 2016. ALFREDO ESTRELLA/AFP/GETTY


RS: Para hablar sobre el nuevo álbum, La salvación de Solo y Juan, es importante tener en cuenta que tú habías hecho tu propia ópera rock, titulada Sardinista!

Flavio Ciancirulo: Sí señor, tal cual, gracias por el detalle porque no muchos se han dado cuenta de eso…

Ni más faltaba, pero fíjate que me llamó mucho la atención que en Sardinista! También hay un hermano que muere. ¿Qué relación tiene eso con lo que ocurre en La salvación de Solo y Juan?

Mira, debo decir que tu pregunta me deja un poco azorado. Yo entiendo que hay unos links explícitos y algunos tácitos entre Sardinista! y La salvación de Solo y Juan. De hecho, un personaje de Sardinista! Habla de que la música salvará al mundo, y La música salvará al mundo termina siendo un una canción de LSDSYJ. Pero esto es muy interesante porque lo que vos percibiste va por las capas mucho más profundas de las obras, y tal vez es un link directo que hasta yo prácticamente no había percibido, o podría decir que está hecho en mi subconsciente, pero ahí sale… Enseguida, cuando me hiciste la pregunta, te contaba que me quedé un poco sorprendido, porque en mi vida tuve la pérdida de una hermana cuando era chico, y me tocó bastante, obviamente…

Pero fíjate que no lo había… insisto, estamos hablando de un plano muy profundo de las cosas, muy inconsciente, así que si ese link está, no es más que inconsciente y me gusta que esas cosas aparezcan porque, de hecho, queríamos que la obra tuviera ribetes muy profundos, hasta donde nosotros pudiéramos llegar en la escritura y en su metáfora.

Otra cosa es que Juan y Solo simbolizan dos opuestos (algo así como un pragmático vs. un soñador). ¿Hasta qué punto Vicentico y tú alternan esos dos papeles en la relación que sostienen?

Nunca nos hemos detenido a ver cuánto hay de nosotros en los personajes, y tratamos de separarnos de eso; cuando algunos colegas tuyos nos preguntan cuánto hay de autobiográfico, en seguida apuntamos a contestar: “Nada”. Por otro lado, volvemos a las capas profundas de todo, ¿hasta que qué punto?… aunque un autor no quiera plasmarles a los personajes hechos autobiográficos, creo que se filtran. De todas maneras, la intención de la obra no tiene que ver con nosotros mismos, hemos diseñado personajes que son absolutamente de ficción, que son fruto de nuestra más rotunda imaginación, así nos encuadramos… y así quisimos que sea, que sea absolutamente psicodelia, imaginación y personajes fantásticos que no nos representan.

Ahora, si se filtran cosas de nosotros mismos en los personajes, ya te digo, no ha sido realmente deliberado. Al contrario, hemos querido no hacerlo. Vos dijiste algo en la pregunta que me gustó, apelaste a que los personajes son simbologías, ¡eureka!, porque eso es lo que estábamos intentando con nuestros personajes; nuestros personajes en realidad son metáforas, son simbologías, son y tienen — esto sin pecar de petulancia— elementos metafísicos. La obra tiene elementos metafísicos hasta donde nosotros podemos manejarlos porque no somos filósofos, somos rockeros.

¿Qué los llevó por este camino del álbum conceptual, en particular a ti que ya vas por la segunda ópera rock?

Hay varios factores y varias causas… lo de hacer una ópera rock fue hablado conjuntamente con los Cadillacs, más que todo con mi hermano de la vida y de la música, Vicentico. Hace muchos años que habíamos fantaseado, deseado y pensado que en algún momento escribiríamos una ópera rock. Ninguna estrategia de ningún tipo, nada más que el deseo. Esta charla y este deseo anteceden a Sardinista! En la vorágine y la velocidad de los hechos, me adelanté y dije: “Bueno, una no quita la otra, una no opaca a la otra, el día de mañana yo deseo hacerlo con mis hermanos Cadillacs. ¿Por qué no crear una obra previa? En todo caso van juntas.

Nosotros siempre decimos que lo nuestro, así sea separado de los Cadillacs, no deja de ser Cadillacs, está todo vinculado y nuestros proyectos van íntima e intrínsecamente relacionados.

En medio de eso, un factor preponderante en mí —en lo personal— es que tengo cinco libros publicados hasta el momento. Son modestamente publicados en ediciones y distribuciones underground, con limitaciones para conseguirlos… pero bueno, no dejan de ser cinco libros. En vez de disociar los discos por un lado y las letras por el otro, por qué no asociar todo eso. Entonces, un disco ópera rock era un ambicioso objetivo artístico…

Un hilo argumental, un hilo teatral, sintonizarlo paralelamente con las canciones; así fue Solo y Juan también. Sardinista! lo trabajé solo, con músicos y un equipo de gente atrás, pero las ideas fueron totalmente mías. La salvación era un trabajo en conjunto, una tarea en equipo con la banda, con el consenso y disenso… entra a correr su magia y lo hace mucho más sabroso e interesante.

En las dos propuestas también hay mucho del romanticismo del disco/libro, pero también del álbum como objeto, algo bien alejado de los tiempos del streaming…

Sí evidentemente, tal vez no fue explícito de nuestra parte… La palabra es un poco desmesurada, pero es casi… obsoleto, si se quiere, hoy en día. Pero jugar con eso a favor, era precisamente apelar a que vos te des cuenta y que nosotros juguemos con el romanticismo, con eso que hoy, lamentablemente, podría llegar a ser casi obsoleto, resumido a un gueto de coleccionistas.

Creo que el arte nos permite la belleza de la contrariedad. Vamos a contradecir eso, ante tanto streaming que hay, que tiene su razón de ser, y facilita muchas cosas. Por qué no vamos con lo otro, ¿no? Hay compañías que están haciendo ediciones de vinilo, se ven vinilos por la calle, obviamente los comprará un coleccionista, pero bueno, no deja de existir. En este caso era un poco jugar con eso, apelar al romanticismo del formato físico.

El cambio no está solo en el formato, en pasar a contar una historia completa en un álbum conceptual, sino que el sonido también se muestra cercano a ciertas cosas más progresivas, a otro tipo de sonoridades que no eran las que uno estaba acostumbrado a encontrar en los Cadillacs…

Bueno, es interesante el punto, ¿pero cuándo los Cadillacs no nos hemos encontrado ante esa pregunta con ustedes los periodistas? [risas] ¿Cuándo no nos han dicho “este disco es un disco muy diferente al otro…” ¿Sí me entiendes? Salta como continentes, y a la vez la esencia siempre es la misma… fíjate, creo que de El león pasamos a Fabulosos Calavera. Qué puede haber de parecido, ¿no? Nada y a la vez todo. Porque la raíz y las personas somos las mismas.

Hemos acostumbrado a quien nos ha querido acompañar, y a quien no, a estos timonazos artísticos vertiginosos y radicales. Por suerte te puedo decir que no responden a ninguna estrategia de marketing, sino al más absoluto capricho del artista, de decir, “esto lo pintamos hoy con tales matices, y el próximo sale con otros”.

Creo que sería raro que hiciéramos un disco parecido a otro en algún momento. Por otro lado, yo siempre encuentro la relación con la esencia misma de nosotros mismos. Y en cuanto a los matices progresivos que mencionas, tal vez quien escucha rock progresivo, podría decirte: “Tiene unos matices pero no creo que sea una obra progresiva”.

Yo creo que tiene elementos, sin duda, tal vez motivados por lo teatral de la obra. Hacer un disco teatral te motiva, te invita a hacerlo de ese modo. Pero insisto, no creo que sea una obra claramente progresiva. Creo que tiene ciertos elementos, así como elementos del pop, del rock en general, y de otras variables o matices; el collage musical con el que los Cadillacs siempre nos entretenemos al jugar.

Vicentico y tú son los cerebros de los Cadillacs, y acá compusieron todo el álbum. ¿Cómo equilibran la libertad interpretativa de cada músico con el objetivo que se trazaron al componer?

Por más que una obra salga de la mente de una persona, eso no implica que detrás no haya un equipo gigante de gente trabajando y músicos aportando sus ideas y sus arreglos. En este caso, como es una obra cuyo relato es una historia que tiene un inicio, un nudo y un desenlace, quisimos trabajarlo entre dos personas estrictamente; podría escribirse un libro entre varios, pero me parece como desordenado. Dos era lo más pluralista que podíamos hacer.

Lo primero que hicimos fue juntarnos a escribir, ni siquiera a tocar. Íbamos diseñando los personajes y nos juntábamos o nos mandábamos mails… así que la obra parte de una esencia cerrada a dos personas. Después abre el juego y ya entran en él un montón de personas; la música se trabaja conjuntamente, aunque la creación sea de dos personas, el grupo tiene cosas por hacer, no deja de ser una tarea conjunta. Eso es lo lindo de todo esto.

Finalmente, ¿cómo están trasladando al escenario esta obra, cómo la están interpretando? ¿Cómo están estructurando el repertorio de un show para que les permita presentar el disco nuevo?

Fíjate que últimamente hemos hablado bastante de eso. Hay varias maneras de presentar este concierto. Y te voy a contestar en función de lo que ya estamos haciendo y de lo que no hemos hecho todavía, y de lo que está por hacerse o de lo que podría estar por hacerse. Vamos a empezar por lo que se está haciendo. Primero, un disco conceptual está alineado a un hilo narrativo y te da chance de hacer una obra teatral, te da chance también de hacer una película, ¿por qué no? No deja de ser un argumento, un guion… Un cineasta puede tomar el guion y visualizarlo a su antojo, o podemos hacerlo nosotros mismos haciendo las veces de directores de cine, secundados por gente que sabe y que conoce de técnica, lanzarnos a dirigirlo artísticamente. Hasta allá lo que te dije es como un deseo informal, muy hablado entre nosotros.

Pero vamos a la actualidad. Estamos haciendo un concierto que no tiene diferencia con los que hemos venido haciendo. Es un concierto donde tocamos un set de canciones que abarcan desde el primer disco hasta el último. Obviamente hemos incorporado varios temas del disco nuevo, el set de canciones se renovó y salimos de esta cosa que tenemos los grupos de muchos años, nos quitamos un poco la naftalina y eso del show nostálgico donde el fan más conservador se queda contento porque tocamos los clásicos. Entonces hemos llegado a un punto medio. Tocamos los clásicos, pero con una buena cantidad de novedades.

Eso no quita que tenemos muchas ganas… yo tengo muchas ganas de ponerme a trabajar próximamente sobre una obra directamente teatral, que en el escenario estén unos actores ejecutando la obra, y nosotros en el foso o al costado, o simplemente en la pista de sonido del teatro, pero yo creo que deberá pasar un tiempo… fantaseo con eso de estar sentado en un palco y ver cómo la obra se desarrolla con actores, con la música jugando el rol protagónico, pero no tanto. El verdadero protagonismo lo tendrá lo teatral.


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