Franz Ferdinand te saca a bailar

Bob Hardy, bajista, nos habló sobre este nuevo capítulo para la banda


POR SANTIAGO ANDRADE | 09 Feb de 2018

Franz Ferdinand decidió usar más sintetizadores en su álbum Always Ascending. Cortesía de Sony.


Decir que Franz Ferdinand te pondrá a bailar puede ser algo redundante. Desde sus inicios, la banda ha tenido un sonido con influencias funk y disco que la llevaron a ser una de las más grandes en la ola de indie británico a principio del nuevo milenio junto a The Libertines, Bloc Party, Kaiser Chiefs y, un par de años después, Arctic Monkeys.

Pero en Always Ascending, el nuevo disco de Franz Ferdinand, el grupo decidió dar un paso más allá, usar más sintetizadores y buscar un ritmo que lleve a la gente a la pista de baile. Bob Hardy, bajista de la banda, es uno de los grandes responsables de lograr este sonido: sus líneas de bajo en el álbum invitan a todos los oyentes a no quedarse sentados. ROLLING STONE habló con él sobre este trabajado discográfico y el nuevo viaje que emprende la banda tras la salida del guitarrista Nick McCarthy.

Con Always Ascending ustedes tomaron un camino musical diferente, ¿a qué se debe ese cambio?

Creo que queríamos dar un paso hacia adelante y lo hicimos metiendo sonidos nuevos que la gente no había escuchado antes, o al menos con tanta claridad. También buscamos un ritmo más intenso, un poco bailable, entonces usamos muchos más sintetizadores en comparación a los discos anteriores. No creo que sea una dirección distinta, hicimos las canciones de la misma forma que antes, solo cambiamos el arreglo, ahí fue donde intentamos hacer algo diferente.

¿Crees que hay una relación entre la ida de Nick (exguitarrista) con el cambio de sonido?

Sí, creo que cuando empezamos a escribir, Nick ya no estaba, así que no teníamos un guitarrista. Y luego entró Julian, que viene de un mundo más electrónico. Yo creo que él esperaba tocar guitarra, pero cuando vimos lo que podía hacer con el teclado, era lógico que se quedara con ese instrumento. Cuando empezamos a arreglar canciones, él encontraba con mucha naturalidad el sonido que buscábamos. Con cualquier otra persona nos hubiéramos demorado mucho más porque no es fácil adaptarse. Fue una mezcla de la ida de Nick, el siguiente paso que queríamos dar y la habilidad natural de Julian con el sintetizador.

Y además de Julian, también trajeron a Dino Bardot como guitarrista, ¿cómo es trabajar ahora en una banda con cinco integrantes?

El ambiente es diferente, pero es muy bueno. Dino entró a tiempo para la gira, con Julian sí estuvimos escribiendo y grabando. Son tipos inteligentes y agradables, tenemos muchas cosas y amigos en común. Tienen muy buen gusto musical.

Julian llegó porque estábamos buscando a alguien que tocara con nosotros y ya habíamos estado viendo algunas personas por un tiempo. Alex (Kapranos, vocalista) habló con Stewart Braithwaite de Mogwai y Paul Savage de The Delgados y Chemikal Underground, queríamos que uno de ellos se uniera a la banda. Y ambos nos recomendaron a Julian. De hecho, varias personas nos hablaron de él.

Volviendo a la salida de Nick, ¿cómo lidiaron con eso? Después de todo él estuvo 14 años en la banda.

Yo pienso que no fue una sorpresa, sabíamos que no era fácil para él estar lejos de su familia. Obviamente lo entendimos, pero habíamos trabajado juntos por mucho tiempo y es como si un miembro de tu familia se fuera. Pero él está muy feliz y todavía lo veo. Cuando voy a Londres nos vemos. Nunca lo obligamos a que se quedara y él quería un descanso, relajarse. Tiene hijos, así que tú entiendes.

Hablando de Always Ascending, me contabas que usaron más sintetizadores y se fueron por un camino más bailable. Como bajista, ¿te sentiste cómodo sacando líneas de bajo o fue un reto para ti?

Cada día disfruto más tocar bajo porque es un instrumento que agarré para estar en la banda, no era un bajista con experiencia. Lo fui descubriendo a medida que tocábamos y cada vez me siento más cómodo, entiendo más sobre música, lo disfruto. Podría decir que sí fue un reto, pero uno divertido. Tenía que encontrar diferentes formas de acoplarme y entender qué sonido buscar. La pasé muy bien trabajando en la idea de la música que queríamos. Creo que nos salió bien, sobre todo porque si vas a seguir adelante, tienes que hacerlo con toda.

Hace dos años sacaron Demagogue, una canción que critica a Donald Trump. ¿Hay algún tema en particular que hayan tratado en el disco?

Creo que hay varias cosas que Franz Ferdinand suele explorar, como las relaciones, la muerte [risas]. A todos nos gusta hablar de sexo y la muerte. Nuestros intereses no han cambiado mucho.

Pero no se me ocurre nada que sea precisamente político. Demagogue simplemente la lanzamos. La habíamos escrito pensando que, eventualmente, iría para el álbum. Esperábamos que después de las elecciones él iba a desaparecer, que nadie lo escucharía más. No tendría sentido si la hubiéramos lanzado ahora. Así que lo hicimos, ese era el mejor momento para hacerlo. Sería una estupidez sacarla hoy.

El año pasado hicieron algunos toques y shows privados, ¿cómo respondió el público ante las nuevas canciones?

Muy bien, de hecho empezamos a mostrar algunos temas cuando giramos por Estados Unidos y en los festivales. Han sonado muy bien, se acomodan al set y a las otras canciones. Es muy emocionante tocar cosas nuevas y tener a Julian y Dino con nosotros en el escenario. Nos reímos bastante y no puedo esperar a seguir haciendo conciertos este año.

¿Te da un poco de miedo cuando te subes a tocar una canción nueva por primera vez?

¡Sí! [Risas]. La primera vez, no importa qué esté pasando, claro que da miedo. Estás nervioso desde el principio, pero también es emocionante porque lo haces con el público y es bueno compartir eso con ellos. Me gusta mucho tener esa conexión con la gente, pero también con tus amigos, con tu banda, con gente que es muy cercana a ti. Es una conexión entre todos, “Vamos a concentrarnos y hacerlo bien”. La primera vez te cuesta, realmente no fluye. Es un poco raro porque solo hay que tocar la canción una sola vez, a partir de ahí es muy fácil. Es como si tuviera vida propia. Ya después pasa y disfrutas tocándola. Dejas de verla como “¡la canción nueva!”, que es lo que te pone nervioso.


Deja tu opinión sobre el artículo: