Gwen Stefani

Habla sobre el futuro de No Doubt, la melancolía de su nuevo disco, el haber trabajado con Prince y ser un poquito country


POR BRIAN HIATT | 30 Aug de 2016

​Jamie Nelson


Gwen Stefani no bromeaba cuando bautizó su nuevo disco This Is What the Truth Feels Like [Así es como se siente la verdad]. El álbum logra combinar pop acelerado con letras fuertes y honestas sobre su separación de Gavin Rossdale, su exesposo y padre de sus tres hijos. “Incluso antes de saber que mi vida cambiaría para siempre y que todos mis sueños se destrozarían, ya estaba desesperada por hacer nueva música”, dice.

Terminó con un montón de inspiración, que ella compara con Tragic Kingdom [1995], el álbum con el que explotó No Doubt, compuesto en medio de una ruptura similar: “Ni siquiera sabía que podía componer música”, recuerda. “Y entonces mi corazón estaba roto y todo servido como en bandeja de plata. Fue como si este álbum me hubiera caído del cielo. Fue un milagro”.

¿Cómo será revivir la tristeza de esas canciones cuando las cantes en tu gira?

Todavía no termino de superarlo. Aún tengo el corazón roto. No puedes ver a tu familia destrozada y estar bien antes de que pase un año. Estaba desocupando una habitación de mi casa antes de llamarte. Es devastador.

Trabajaste muy duro en el último disco de No Doubt y no conectó con la gente. ¿Se ha acabado esa banda?

No sé qué vaya a pasar con No Doubt. Cuando Tony [Kanal] y yo estamos conectados creativamente ocurre algo mágico. Pero creo que nos hemos distanciado en lo que tiene que ver con el tipo de música que queremos hacer. Yo estaba muy agotada cuando grabamos Push and Shove [2012]. Me sentía culpable, pensaba que tenía que hacerlo. Esa no es la forma correcta de hacer música. Hay buenas composiciones ahí, pero la producción tenía muchos problemas. Es triste que hayamos esperado tanto para sacar algo, y que nadie lo hubiera escuchado.

¿Tienes algún problema con que los otros miembros de No Doubt estén trabajando con Davey Havok, de AFI?

No me preocupa. Son mis amigos desde que yo era una niña. Quiero que hagan lo que los hace felices, y que se dediquen a cualquier cosa que necesiten para llenar sus necesidades creativas.

Grabaste un dueto con Blake Shelton. ¿Cuál es tu relación con el mundo del country?

Estar en The Voice me ayudó a abrir mi mente a todo tipo de música. A mis papás les encantaba el folk y el bluegrass. Finalmente una canción es una canción; puedes tomar algo de country y convertirlo en dance. Todo depende de la producción.

Colaboraste un par de veces con Prince. ¿Cómo fue eso?

Era un genio, no podías creer que fuera cierto. Estaba en el escenario con No Doubt en Minneapolis en los 90 y vi su silueta entre el público. Pensaba: “¿Cómo puede estar pasando esto?”. Después le mandé un demo de Waiting Room, él llamó y dijo: “Hey, tuve que reescribir la canción, pero creo que te va a gustar”. Él tocó en la versión que oyes en Rock Steady, y yo canté en su álbum. Se sentó frente a la consola y me cantó cada una de las notas. Estuve ahí como ocho horas.

Hollaback Girl se convirtió en una especie de emblema para ti. ¿Cómo fue que la compusiste con Pharrell Williams?

En esa época me daba miedo estar con Pharrell. ¡Es muy tierno y tiene tanto talento que te llega a doler! Yo quería que sonara como unas porras. Se lo expliqué, y me dijo: “Tengo este beat”. También me dijo: “Gwen, eres muy talentosa, no necesitas gritar”. Cuando terminamos la canción nos pusimos a bailar como Tom Cruise en el sofá. A la disquera le daba miedo lanzarla, y terminó siendo el tercer sencillo, ¿no es loco eso?

¿Es difícil vivir con canciones como esa?

Cuando tienes una carrera larga puedes volverte insegura. ¿Cómo lograr algo nuevo que no suene como lo que hice antes? ¿Cómo compito con algo como Hollaback Girl sin que suene como las chicas que intentaron sonar así? Sin embargo, ese disco fue un gran triunfo para mí.

Los 90 fueron una época muy machista en la música. ¿Te divierte ver a las mujeres dominando el pop?

Son tiempos raros para la música. Cada uno escucha lo que hay en su playlist. Antes casi que nos decían lo que debíamos oír. Hay cosas muy buenas y cosas muy feas. Lo siento por la gente que tiene que crecer oyendo semejantes canciones. De todos modos, ¿no les pasa lo mismo a todas las generaciones?


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