Jesse Kongos y la música global

El baterista y cantante de Kongos nos habló de las bendiciones y las maldiciones detrás del enorme éxito de Come With Me Now y el irresistible sonido africano que los caracteriza.


POR JUAN FERNANDO RAMÍREZ | 28 Mar de 2017

Jesse Kongos [Segundo desde la izquierda]. Cortesía Sony Music


Jesse Kongos es uno de los rostros más reconocibles de la banda surafricana que lleva su apellido. El músico, con sus 3 hermanos, es responsable de un sonido aventurero y multicultural que va muchísimo más allá de un solo hit. Criados entre Londres, Suráfrica y Phoenix, los hermanos Kongos (hijos del músico John Kongos) se preparan para visitar Bogotá por segunda vez este 25 de abril.

¿Qué influencia ha tenido en ti los lugares en los que has vivido?

Nuestro padre es surafricano y de él recibimos una enorme influencia. Vivimos muchos años en Phoenix, en Estados Unidos, y fue bueno porque nos aislamos y creamos nuestro propio sonido, en lugar de dejarnos influenciar por lo que estaba de moda en las ciudades grandes.

¿Qué tan importante fue para Kongos lo que hizo Paul Simon en Graceland con la música de Suráfrica?

Graceland fue muy importante en el sentido que Paul Simon le presentó al mundo la música Maskandi al resto del mundo. La música zulu tradicional, y el zulu pop fueron grandes influencias para nosotros. Paul Simon tal vez logró mejor que nadie integrar este estilo con el estilo de composición de occidente.

¿Qué tan retador ha sido tomar esa herencia cultural africana tan amplia y presentársela al resto del mundo con Kongos?

Una de las mejores cosas de la música tradicional o folclórica del mundo es que son instintivas. No importa de dónde seas, un ritmo de África te va a mover. Lo más difícil de representar son las partes que responden a una diferencia cultural, cosas que están en la mentalidad de un pueblo. Pero las cosas que tocan tu corazón y tu cuerpo son las mismas en todas partes. Si alguien nunca ha oído música africana antes y se la pones sus pies van a moverse, te lo garantizo. Ese ha sido el puente que hemos utilizado.

¿Qué representa para ustedes Egomaniac, el álbum que estarán presentando en su próxima visita a Colombia?

Después de tener un éxito tan grande con Come With Me Now llegas a un lugar extraño cuando estás haciendo el otro. Eso era lo que ocupaba nuestras mentes. Todos escribimos las canciones de manera individual y después cuando nos juntamos a ver las letras que habíamos escrito, todas tenían involucrado el tema del ego, explorado desde ángulos diferentes. Esa experiencia se manifestaba de manera muy fuerte. Por eso se nos ocurrió la palabra Egomaniac.

En cuanto al sonido, estamos muy orgullosos de lo que hemos progresado en términos de producción. Cuando escribimos las canciones también hicimos una maqueta de cómo sonarían en vivo y eso fue importante, imaginarnos el show en vivo. En estos últimos seis meses ha sido muy emocionante ver la materialización de eso.

¿Cómo fue ese lugar extraño al que los llevó el éxito de Come With Me Now?

Lo bueno y lo malo fue que nosotros durante mucho tiempo creímos en esa canción. Johnny la escribió en 2008 y la grabamos en 2010 y durante cuatro años la gente ni nos conocía. Y de la nada estallamos. De cierta manera estábamos preparados porque habíamos hecho varias giras y teníamos nuestro show armado. Al mismo tiempo, mucha gente la conoce pero no sabe nada de Egomaniac ni de nuestra banda. Eso nos ha dado una oportunidad para llegarle a la gente y que conozcan nuestro trabajo.

Es interesante que lo describas como un reto, muchas bandas lo verían como una maldición.

No tiene sentido cuestionar algo así porque nos ha permitido tener una carrera, podemos salir de gira por el mundo. Sí, es un reto estar frente a un público que solo conoce una canción pero si no puedes superar eso no tienes lo que se necesita para triunfar. ¡Es mejor tener un hit que ninguno! [Se ríe]. Por eso no dejamos que nos desanime, seguimos escribiendo y haciendo música variada. Así hacemos nuestros fans verdaderos. Está muy bien tener fans que solo conozcan una canción pero eso no sostiene a una banda.

La canción ha aparecido en comerciales, películas, shows deportivos. ¿En la banda nadie se opuso a ese uso comercial de la canción?

Siempre que llega una propuesta nos pone en un lugar difícil. Y en realidad rechazamos varias ofertas que habrían significado mucho dinero. Pero el dinero es necesario en tu carrera, las giras son muy caras, especialmente las internacionales. Tratamos de tener un balance. Además hay mucha gente que descubre la música de esa manera y no de la forma tradicional, en radio. Es parte del negocio, y tratamos de decirle que sí a las propuestas más cool. Si llega una propuesta absurda la rechazamos. Pero no puedes hacer las cosas 100% por prestigio y tener éxito, a menos que tengas otra fuente de ingresos [se ríe].

Y volviendo a Egomaniac, es un álbum más diverso. ¿Quisieron alejarse del sonido comercial?

Cuando produjimos Come With Me Now nadie habría se habría imaginado que una canción así, con un acordeón, iba a sonar en radio comercial, tal vez solo las de Paul Simon. No la escribimos para que fuera exitosa, simplemente resultó siéndolo. Seguimos pensando en la radio porque es importante para que suene tu disco. Pero no puedes dejar que eso domine tu proceso, puede ser destructivo. Si tratas de hacer que tu álbum suene o no comercial, normalmente no te funciona, no es sincero. Con Egomaniac tampoco pensamos demasiado en eso.

¿Qué es lo más especial de estar en una banda con tus hermanos?

Hemos tenido toda la vida para descifrar nuestra dinámica. Tenemos confianza entre nosotros y eso es una parte muy importante cuando estás en una banda y sales mucho de gira. Tener esa estructura lo cambia todo. Hemos visto muchas bandas que trabajan durante años y de repente alguien se va y queda todo en el aire. Tener a la familia en el centro de nuestra banda ha sido afortunado.

¿Y qué es lo más difícil?

Los egos. Es inevitable tener algo de rivalidad entre hermanos y muchas veces es por tonterías. Eso puede ser difícil a veces pero lo importante es que nos conocemos de toda la vida, sabemos resolver los conflictos. Sabemos que tenemos las mismas metas y eso está por encima de todo.

¿Qué recuerdan de su primera visita a Colombia?

Nos encantó porque somos fanáticos del café y fuimos a explorarlo. La gente fue muy amigable con nosotros y cuando hicimos el álbum sabíamos que queríamos volver. Espero que podamos pasar más tiempo allá cuando no estemos trabajando y experimentar Colombia.

Finalmente Jesse, mencionaste que tus experiencias con el primer álbum definieron las letras del segundo. ¿Cómo te imaginas que tus experiencias del presente se van a manifestar en el próximo álbum de Kongos?

Lunatic fue un álbum que tenía mucho corazón. Egomaniac, aunque estoy muy orgulloso de él, es más cerebral. Es sarcástico, tiene muchas opiniones. Tal vez para el próximo trataremos de no pensar tanto y hacer algo con el corazón, que nos divierta.


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