Lenny Kravitz

El persistente rockero (y actor) habla sobre su estilo de vida súper relajado, sus héroes y un consejo que le dio su abuelo


POR DAVID BROWNE | 01 Mar de 2016

Illustración por Mark Summers


Vives medio tiempo en Eleuthera, una isla en las Bahamas. ¿Cómo es un día allí?

La noche pasada mi saxofonista pescó un pargo de 15 libras que pusimos directamente en la parrilla. Esa es la calidad de vida que tenemos: recoges tus propios vegetales del jardín y los peces directamente del mar. Las decisiones que tengo que tomar son: ¿En qué playa vamos a pasar el rato? Cuando llegue al agua, ¿haré surf de remo o voy a nadar? No hago surf y ni siquiera soy un buen nadador, pero eso hace parte de mis propósitos de año nuevo. Hice un plan hace un mes: el surf va a cambiar mi música. Me va a ofrecer algo que no tengo y hacia lo que quiero moverme. Últimamente he estado escuchando God Only Knows una y otra vez. ¡Una fase de Brian Wilson no estaría mal!

¿Qué tal es tu otra casa en París?

Mi casa allí fue construida para ser la embajada de los Estados Unidos. Es un poco raro. Es una casa urbana de cuatro pisos que compré hace 10 años. He estado pasando mucho tiempo en París y solo quería un pequeño apartamento allí. ¡Y terminé con esto! Por la mañana voy a la boulangerie y escojo cosas de pastelería. Me encanta todo ese estilo de vida: tienes a tu carnicero, al tipo del queso, a tu enólogo, y todos saben qué te gusta. Me encanta caminar por las calles, parar en un café y comer un almuerzo pequeño con una botella de vino y ver a la gente.

Tal vez seas la primera estrella del rock que tiene su propia compañía de diseño interior. ¿Por qué?

Crear algo de la nada, ya sea un espacio o una canción, es lo mismo para mí. Cuando era un niño siempre me interesó cómo se veía mi cuarto; le ponía luces y afiches. Tenía unas luces estroboscópicas; quebraba espejos y usaba el vidrio para hacer mosaicos. De adulto, cuando tengo un lugar por un par de años, lo rehago y encuentro otro sitio y vendo eso y lo vuelvo a hacer. Se volvió ridículo, así es que decidí empezar mi propia compañía y hacer eso para otras personas.

¿Quiénes son tus héroes?

Bob y Mick y McCartney. Es genial ver cómo se han convertido en las vacas sagradas. Vi a los Stones en su último tour, en el último show en Norteamérica. Fueron tan duros como nunca los había visto, su agresión y precisión fueron increíbles. Los vi y dije: “Eso es lo que quiero hacer a los 70”.

Bob Dylan te dio una armónica después de que lo viste en uno de sus shows recientes de Atlanta. ¿Qué hiciste con ella?

Está sobre la chimenea de mi dormitorio en París. La veo cuando me despierto. La he levantado un par de veces y la he contemplado. Tiene un pedazo de cinta con las notas escritas. La tocaré algún día. He puesto cosas especiales de mi vida ahí: el molde plástico de mi mano que mi tío hizo cuando tenía seis años; una máscara de cerámica que hice en clase de arte cuando tenía más o menos siete; un reloj Cartier que perteneció al cantante de cabaret Bobby Short; el setlist escrito a mano que hizo Hendrix antes de tocar en Woodstock. Compré eso hace años.

¿Cuál era tu libro favorito cuando eras un niño?

La metamorfosis de Kafka. De pequeño en el patio del colegio había unas orugas con las que yo jugaba durante horas. Me interesaba todo el tema de los capullos y la metamorfosis. Siempre me ha fascinado: que algo pueda ser una cosa un momento y que luego cambie completamente. Significaba que no tenía que ser una sola cosa, y no tenía que vivir mi vida de ese modo. Siempre estoy buscando el cambio.

¿Cuál es el mejor consejo que has recibido?

Mi abuelo materno me enseñó a ser auténtico y seguir mis instintos. En 1982 me gradué del bachillerato y traté de conseguir un contrato discográfico. Pero estaba tocando música rock y dijeron que no era comercial, que debía emular cualquier “música negra” que estuviera sonando en ese momento. Les dije que no a tres grandes disqueras. Si hubiera aceptado cualquiera de esas propuestas no estaría hablando contigo en este momento. Podría haber durado uno o dos discos, y eventualmente habría finalizado.

¿Bajo qué ley vives?

No quiero sonar cursi citando mi propia canción, pero la idea principal es “Let love rule” [“Dejar que el amor mande”]. El amor tiene que ser el resultado final de toda situación. Si alguien está trabajando para ti y siente que merece más dinero del que está recibiendo, tienes que respetarlo y decir: “Esto puede ser más de lo que estaba preparado para dar, pero es realmente justo”. Al final de un proyecto, mi guitarrista y colaborador de tiempo atrás Craig Ross me dijo: “Boom, esto es lo que necesito”, y nunca lo pongo en duda. Nunca trato de regatear.

​Video oficial de Again del album Greatest Hits del 2007.


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