Lucy Rose, la nueva figura el indie británico, habla sobre política y su gira como mochilera por Suramérica

La cantante inglesa pasó por Bogotá, dio un concierto gratis y nos contó que “Por alguna razón a algunos hombres les parece raro que una mujer les diga qué hacer”


POR SANTIAGO ANDRADE | 12 May de 2017

Evento en fulano backpackers Bogotá / Colombia / Fotografía: Cristian J. Lozano Marin


Lucy Rose puede ser la más reciente joya de la corona de la música británica. Nació en Warwickshire, la tierra de William Shakespeare, y desde chiquita aprendió a tocar piano. Cuando fue a estudiar geografía a Londres conoció a Jack Steadman, vocalista de Bombay Bicycle Club, y su vida se volcó a la música. Colaboró como segunda voz en algunos temas de la banda para el álbum Flaws de 2010 y más tarde participaría en la canción This Sullen Welsh Heart de Manic Street Preachers, una de las bandas de rock más representativas de Gales.

Guiada por la idea de “Do It Yourself” (Hazlo tú mismo), empezaría a componer sus propias canciones, grabar sus propios videos, vender su mercancía ella misma y hasta tendría una marca de té. En el 2012 saldría su primer disco Like I Used To, seguido de Work It Out del 2015. Ese año se dio cuenta que recibía muchos mensajes de países como México y Chile, pero nadie se animaba a llevarla a Latinoamérica. Así que decidió ir ella misma.

En el 2016 escribió en sus redes sociales que si sus fanáticos le daban hospedaje y le conseguían donde tocar, iría a visitarlos. Tomó su guitarra, una maleta y se fue en una gira-mochilera junto a su esposo por varios países, quedándose en la casa de sus seguidores en Brasil, México y Uruguay, entre otros, y dando conciertos gratis.

Este año, antes de lanzar su tercer álbum Floral Dresses, decidió repetir su gira-mochilera por Latinoamérica y pasar por Bogotá. El día de su concierto, ROLLING STONE habló con ella sobre su primera visita al país y los distintos proyectos que tiene.

Tus primeros videos los dirigiste tu misma con unos amigos, ¿qué aprendiste de eso?

Esos primeros videos los grabamos sin ningún presupuesto. Lo hicimos porque, en realidad, no teníamos otra opción. Si estás intentando que tu música sea escuchada, y con el tipo de música que es, creo que no tenía otra opción. Además quería probarme a mí misma en otras cosas. Tenía que hacer que la gente se interesara en mí. Creo que aprendí eso, que uno es capaz de hacer cualquier cosa y de usar todas las herramientas que tienes y tus amigos para crear unas hermosas piezas de música. No es necesario grandes presupuestos para hacer esas cosas.

En este momento estás con Universal, ¿qué significa la palabra “indie” para ti hoy en día?

Uhm, indie… Bueno yo estoy con Universal, pero mi licencia es de Communion, que distribuyen a través de Caroline y Caroline está con Universal. Entonces es una de esas cosas largas y medio complicadas. Pero la marca con la que estoy licenciando el disco es Communion. Y a mí me gustan Son bastante indie. Creo que están ayudando a músicos que no son mainstream. En mis términos, indie es música que no es comercial, cosas que el mundo le da un poco la espalda. Y viniendo de una escena indie, creía que era música con guitarras y cosas así. Pero mi visión ha cambiado.

Es decir, no piensas en lo indie como un sonido o como un género.

Sí, creo que sí. Me parece que puede ser usado de dos formas. Como el sonido de la música indie, lo puedes usar para describirlo. Como muchas bandas de guitarras se puede decir que son indie. Pero creo que también se puede usar para hablar de un artista más independiente. Me imagino que de ahí es donde se originó.

¿Cómo llegaste a Colombia? ¿A través de redes sociales o tu mánager te dijo que deberías venir?

Bueno, yo he sido mi propio manager por el último año, lo que es algo muy emocionante porque he podido hacer varias cosas, como el viaje del año pasado que lo organicé yo misma con mis fans. Éramos los fanáticos y yo. En cada lugar era un seguidor quien me ayudaba a cuadrar un concierto. Solo nosotros. Entonces creo que vino de gente escribiéndome por Twitter y mandándome mensajes. Pero me parecía un viaje muy interesante y además no había viajado antes. Tenía 27 años. Entonces estaba en una edad en la que pensaba “si no viajo ahora, ¿cuándo iré a ver el mundo?”. Estaba mezclando viajar y conocer lugares, con tocar música. Y esos conciertos eran gratis, como el de esta noche que y eso me hace súper feliz. Eso es lo que quisiera hacer todo el tiempo si pudiera.

¿Volverías a hacer ese tour-mochilero?

En realidad estamos haciendo eso ahora. Estamos cargando nuestras maletas. Anoche nos quedamos con una persona que no conocía porque no había estado aquí antes. En este viaje nos quedamos con fans en Santiago (de Chile), con amigos de amigos. Estamos haciendo ese viaje de vivir en los hogares de las personas otra vez.

Después de hacer eso en Latinoamérica, ¿a dónde te gustaría ir?

Me gustaría hacerlo en todos los lugares posibles. Por alguna razón creo que empecé con algo y ahora la gente está pendiente, entonces recibimos más ayuda. Cada vez que vamos a un sitio alguien más nos colabora o alguien tiene un amigo que pueda ayudarnos. No lo he hecho en otro continente todavía, pero me encantaría hacerlo en el sudeste asiático. Sería muy interesante. Además tienes toda la experiencia local. La cocina, los consejos de dónde ir y hay gente que te acompaña para que tengas la mejor experiencia en cada ciudad. Todo es muy divertido.

¿Cómo ves a la mujer en la industria musical?

Creo que es un poco más difícil. Entre más hablo de eso y entre más me preguntan, pienso más en eso y estoy más pendiente que antes. Incluso hoy en la estación de radio simplemente asumieron que yo no iba a tocar guitarra y decían “Ah, entonces tu guitarrista ahora viene para tocar”. No lo corrigieron, lo cual no importa, yo solo tomé mi guitarra y empecé. Pero son esas pequeñas cosas como que no creían yo iba a cantar y tocar guitarra sola. Lo cual te hace sentir, de algún modo, un poco pequeña. Me hace pensar “¿Por qué pensarían eso?”. Pero no es la gran cosa. A veces es frustrante como cuando voy a un lugar y le digo al tipo del sonido lo que quiero y él preferiría que se lo dijera mi tour manager, como que lo respeta más si le dice que queremos poner esto acá o el amplificador del bajo aquí. Por alguna razón a algunos hombres les parece raro que una mujer les diga qué hacer. Pero de todas formas soy feliz diciéndoles qué hacer.

Tu primer disco tuvo un sonido acústico y folk. En el segundo usaste más instrumentos eléctricos y experimentaste con más sonidos. ¿Qué podemos esperar para el tercero?

Definitivamente estoy regresando a mis raíces. Es un disco muy acústico, pero igual creo que es diferente al primero. He madurado en la composición de las canciones en muchas formas y me parece que es más country y folk que mi primer disco. Uso pedal steel y es un sonido de vuelta a lo básico, muy de los setenta con el bajo y la guitarra grabados al mismo tiempo, sin un click, en vivo, solo capturando el momento. Entonces creo que es, otra vez, diferente a todo lo que había hecho antes y está mucho más cerca a ser algo que en realidad me represente.

Hablas que has madurado a la hora de escribir canciones, ¿cómo describirías eso?

Creo es como cualquier otra persona que con el paso del tiempo y la práctica, se vuelve mejor. En mi primer disco estuve cinco años escribiendo canciones, trabajando en mis creaciones todos los días. Entonces mucho de eso es trabajar duro en algo e intentar ser mejor y mejor. También creo que mis puntos de vista han madurado y el mensaje que quiero poner en la música también. No son solo cosas relacionadas con el amor y eso. Los temas sobre los que estoy cantando en este disco son importantes. Mucho ha sido inspirado por mi último viaje acá por Suramérica, creo que conocí mucha gente que ha tenido varias dificultades y eso me dio una nueva perspectiva sobre qué es lo más importante en la vida y porqué la música es tan importante. Porque el entusiasmo de la gente y la música en varios países en los que he estado es muy fuerte. Me parece que es una parte elemental del alma de las personas y eso se ha filtrado en la música y el mensaje.

¿Qué hay de la política? ¿Te interesa?

Sí, definitivamente estoy interesada en la política. Es una de esas cosas que me pregunto “¿Debería hablar de esto o no?”. El año pasado que estuve en Brasil estaban pasando por un momento muy difícil y lo mencioné un poco en el escenario. Creo que diciéndolo muestra que estoy escuchando y que me importa, ¿si me entiendes? Porque no hay nada que pueda hacer para arreglar las cosas, pero creo que puedo concientizar a las personas porque algunas veces pueden sentir que al resto del mundo no le importa lo que sucede en otros países. Es frustrante a veces. Entre más aprendes, más te frustras.

Hablando de política, ¿qué piensas del “Brexit”?

[Se ríe]. Fue muy decepcionante. Es gracioso porque todos mis amigos, mi familia y la gente que conozco tienen unos puntos de vista muy parecidos a los míos. Fue sorprendente porque todas las personas que conozco estaban en shock. Y es muy triste porque yo me siento muy europea, he hecho varias giras por el Reino Unido y Europa entonces lo veo como un todo. Me siento triste que queramos aislarnos de muchos buenos países y, tú sabes, toda esa unión fue hecha por la paz. Entonces quién sabe. El mundo es un lugar extraño.

Antes hablabas sobre cómo las personas sienten la música. ¿Notas alguna diferencia entre cómo se siente la música en el Reino Unido en comparación con Latinoamérica?

Sí. En general, incluso en los shows, están todos cantando cien veces más fuerte o con más sentimiento. Quieren acercarse y contarme porqué mi música les importa. Son muy abiertos. Creo que algunas veces en el Reino Unido somos muy reservados y mantenemos nuestras emociones dentro, entonces cuando llega el momento de sacarlas nos cuesta. Y también creo que el tipo de música que hago es un poco triste, es melancólica, y la gente acá ha pasado por muchas cosas. Y ese tipo de música conecta con ellos de una forma mucho más fuerte y profunda que en otros lugares del mundo. Siento que, no sé, con todo el tema político, la corrupción y todo lo que sucede, puedes sentir que no tienes una voz y que estás atrapada en tu vida. Y tener una canción que te hace sentir que otra persona te comprende, me ha hecho entender porqué la música es importante y porqué la gente se acerca a ella. Y entre más aprendo, siento que no es solo para personas que están cocinando y suena en el fondo –que era lo que de alguna forma me preocupaba-.

Dices que tu música es melancólica, ¿de dónde viene eso?

Sí. Yo me preocupo por eso. ¿Por qué es así? ¡¿Por qué soy así?! [Risas]. Es muy extraño. El otro día estaba hablando con mi amiga Eleanor y me dijo que a veces le preocupa que la gente piense que ella está triste o deprimida. Y no, ella es súper divertida y feliz y está siempre riéndose. Y yo soy igual, soy muy alegre y amo la vida. Creo que pienso mucho en las cosas y los sentimientos tristes no me asustan. Algunas veces cuando pones una canción deprimente hay alguien que no quiere sentir eso, sentir lo que provoca la música triste y lo alejan. “¿Por qué voy a querer que esta música me recuerde de todas las cosas tristes?” Y no lo quieren escuchar. Yo siempre soy lo contrario. No tengo miedo de sentir todos esos sentimientos y creo que cuando entro a preguntarme por qué siento eso, me hace valorar más los buenos momentos yéndome al otro extremo. Y creo que es también un gusto personal de la música que más me ha ayudado en mi vida, que ha sido de ese estilo. Esa es la música que me estoy esforzando por hacer y espero que pueda generar en alguien lo que esa música me ha generado con los artistas que amo como Joni Mitchell y Neil Young.

¿Neil Young?

Amo a Neil Young. Demasiado. Es una obsesión.

En este momento estás haciendo un documental de esa gira-mochilera que hiciste. ¿Cómo ha sido la experiencia de hacer un documental?

El documental dura solo 20 minutos y muestra esas ocho semanas que estuvimos viajando con mi esposo Will. Creo que la importancia del documental es que no solo cuenta mi historia, sino que cuenta las historias de las personas con las que me quedé. Y creo que las muestra desde diferentes perspectivas porque la música es importante para muchas personas. Y eso me parece que se ha olvidado. No se habla suficiente de eso. De cómo la música ha ayudado a tantas personas, de la misma forma que me ha ayudado a través de mi vida. Y creo que el documental captura esas historias a través de la experiencia personal. Eso es lo más interesante para mí.

¿Por qué crees que la gente ha olvidado la importancia de la música?

Tal vez porque es un negocio inmenso, es una industria muy grande que se enfoca en hacer dinero y a veces eso es lo importante, no la música como tal. Se ha convertido en canciones que solo duran poco tiempo, que salen esta semana y en tres años nadie se acuerda de ellas. Siento que el desarrollo de los artistas se ha estancado. Hay personas que se encuentran con su ser artístico en el quinto o sexto disco y empiezan a hacer música que realmente importa. Eso falta ahora porque todos están obsesionados en hacer dinero ya porque no quieren ser despedidos y necesitan que le vaya bien al negocio. Y eso creo que puede dañar las cosas, pero es solo mi opinión.

¿Y cómo se puede pelear contra eso?

Supongo que seguir haciendo lo que estamos haciendo. Mantenerse fiel a uno mismo como un artista porque hay muchas tentaciones para cambiar y volverse más exitoso, o te dicen que cambies alguna cosa para ser más famoso. Para mí es muy importante mantenerme fiel a lo que soy y ser un ejemplo para cualquier músico joven que cree que su música nunca tendrá un espacio. Porque yo pensaba la mía nunca iba a tener la oportunidad de ser escuchada. Supongo que es pelear con trabajo duro y la determinación de intentar hacer algo diferente dentro de la industria.


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