Marcelo Corvalán: “Los 90 fueron tan mágicos que nos dieron música de acá a la eternidad”

El vocalista y bajista de Carajo habló con ROLLING STONE sobre la situación actual del rock, la tecnología en la música y las reediciones en vinilo que la banda hizo este año


POR SANTIAGO ANDRADE | 10 Nov de 2017

“Creo que en estos tiempos ya no podemos combatir contra la tecnología, todo tiene que ser bienvenido y tenemos que aprovechar las plataformas virtuales”, le contó Corvata a ROLLING STONE.


Desde el año pasado Carajo ha estado repasando su historia. En 2016 celebraron 15 años como banda con una gira en la que recorrieron su país, Argentina, y tocaron en varias ciudades del continente con el disco Hoy Como Ayer bajo el brazo, un álbum en vivo en el que repasan su carrera y que tiene invitados como Ciro Pertusi (Jauría y exintegrante de Attaque 77), Guillermo “Walas” Cidade (Massacre) y Fernando Ruiz Díaz (Catupecu Machu).

Este año reeditaron en vinilo Atrapasueños, su disco de 2004 en el que se encuentran canciones como El error o Triste, y El mar de almas, el trabajo de 2010 que tuvo sencillos como Ácido y Luna Herida. Para seguir celebrando la historia de la banda y los lanzamientos en acetato, Carajo se presentará en Bogotá el 10 de noviembre en un show íntimo.

Unos días antes, Marcelo Corvalán, conocido como “Corvata”, habló con ROLLING STONE desde Argentina.

Este año editaron en vinilo Atrapasueños y El mar de almas, ¿cómo fue volver a explorar estos álbumes después de tantos años?

Mirá, la verdad que fue muy buena la experiencia de volver a meternos en esos discos. Fue también muy oportuno para nosotros como banda porque hace años nos manejamos de manera independiente. También fue muy importante poder inaugurar nuestro catálogo en vinilo porque el formato que nos gusta. Creo que sirvió para conocer mejor la historia misma de la banda, para reconocernos mejor a través del tiempo y seguir entusiasmados mirando al futuro.

¿Cómo era, musicalmente, la época de Atrapasueños en Argentina?

Siempre hay movimiento y todo tipo de bandas. En Argentina tenemos bastante público y es muy diverso, hay muchos estilos, quizás unos más que otros, pero que convocan miles de personas. Tenés para el reggae, tenés para el rock, para el folclor, para el heavy metal. Eso es lo bueno de acá. Creo que lo difícil es perdurar, poder construir una carrera con los años y tratar de tener una constancia. Me parece que últimamente hay pocas novedades, pocos lanzamientos sorprendentes que el primer disco haya sido un “hitazo”. Como que se sigue apostando a los grandes músicos que son los que siguen cerrando los grandes festivales.

¿Por qué apostarle al vinilo? ¿Qué te gusta de ese formato?

Tiene mucho de nostalgia. Está buena la ceremonia en la que uno se quiere poner junto al tocadiscos y estar atento a darle vuelta al vinilo. Son cortitos los lados. De hecho los dos lanzamientos son dobles, o sea que tuvieron que usar dos vinilos para que entren los discos enteros porque en ese momento el espacio era más reducido. Pero es un lanzamiento muy bueno. No hay nada que envidiarle a cualquier edición importante.

¿Qué piensas de la forma de consumir música ahora? Porque la mayoría de las personas escuchan listas de reproducciones, con muchos éxitos, en lugar de escuchar un disco entero.

Me parece que está bien, creo que en estos tiempos ya no podemos combatir contra la tecnología, todo tiene que ser bienvenido y tenemos aprovechar las plataformas virtuales y tenerlas en mente como si fuera un lanzamiento de la misma forma en que lo hiciste toda tu vida con un disco nuevo. Y en nuestro caso nos gusta seguir fabricando el disco, pero también está demostrado, acá en Argentina, que cada vez se vende menos, que cada vez son la minoría.

Quizás estén apostando a, en lugar de comprarse el CD, a escucharlo por su teléfono y si se compran el vinilo es porque lo quieren tener en su habitación o porque son melómanos. Se van viendo alternativas, pero la verdad es que lo único que nos queda a los músicos es poder tener un buen diálogo con nuestros vendedores, que en este momento es Spotify y las otras plataformas, tener una buena relación con ellos y aprovechar todas las ventajas que pueden tener.

Hoy los músicos por primera vez podemos decir que empezamos a ver nuestras primeras regalías a través de las plataformas digitales. Acá en Argentina tenemos el sindicato que es el que nos liquida por todas esas reproducciones que se hacen a diario. Y no es mucho dinero, pero nos damos cuenta como eso está regularizado y está funcionando. Creo que el objetivo, como siempre, es hacer buenas canciones. Que tu canción la oigan más de un millón de personas, las monedas ya se empiezan a multiplicar y es un buen suelo que te puede quedar.

Me decías que los grandes festivales los siguen encabezando los nombres de hace 10 o 15 años. ¿Crees que el rock argentino está estancado?

Creo que es algo a nivel mundial, como que todo está apagado. Las grandes novedades que ha tenido la música han sido los regresos, Guns N’ Roses, Black Sabbath o Megadeth, que volvió su bajista original con la excusa de festejar Rust in Peace y se quedó en la banda. Y después, te lo digo con la mano en el corazón, Lady Gaga y Bruno Mars deben haber sido las grandes novedades de estos últimos años. Es como un, “¡Waaa! ¡Estamos perdidos!”. Es difícil. No han salido grandes sobresaltos en el rock o en la música alternativa.

Creo que los 90 fueron tan inspirados y tan talentosos, fueron tan mágicos, que nos dieron toda la música necesaria de acá a la eternidad. Se crearon tantos movimientos y estilos musicales que quedó todo agotado. Salvo la electrónica, quizás. La electrónica ha sido la gran novedad, ahora en todos los discos que escuchás no hay ningún ser humano tocando. Esa es la novedad, es ese sonido más frío y mecánico que te da la electrónica. Hasta U2 graba sus discos así y después van y tocan sus canciones en vivo lo mejor que saben. Y son una banda de rock, nadie lo discute, pero creo que toda la búsqueda de estos últimos años se la chupó un poco la tecnología y falta un poco esa tracción a sangre, ese coraje que teníamos en los 90.

Quizá lograron anestesiarnos a todos. O no. O es algo que se va a revertir nuevamente y vamos a salir renovados. Creo que se ha perdido la comunión, creo que la música era una gran fuente de comunión porque todos nos sentábamos en una casa a escuchar música. Uno tenía un instrumento u otro y tocábamos en la casa de alguno. O íbamos todos juntos a un bar a escuchar lo que nos gustaba o a ver una banda. Hoy todo se ha vuelto muy individualista. La música la escucha uno solo, en privado, la lleva donde quiere y hace lo que quiere. Y quedamos un poco aislados por culpa de la tecnología. Pero bueno, nadie puede remplazar nunca lo que es ir a un pogo o saltar todos juntos cantando en un recital. Eso es algo que nada lo puede comparar y mientras exista eso, el rock va a seguir existiendo también.

Es muy curioso porque precisamente este año se internacionalizó el Cosquín Rock. En el momento más frío del rock, el festival grande del rock argentino rompió las fronteras.

Sí, sin duda yo creo que eso es un avance. Tiene que ver que por primera vez se puede mostrar la actualidad de lo que está pasando en Argentina, que son un poco las bandas que están encabezando hoy en día el Cosquín Rock. Hay muchos nombres grandes que tocan acá que no pudieron tocar en otros países, pero creo que de eso se trata un poco, que va mostrando el año a año, las grandes bandas se van ganando su lugar según la popularidad. Pasan muchas cosas acá y está bueno que se pueda vivir esa experiencia una vez por año y te actualiza el movimiento.

Y gracias al Cosquín hay un 50 por ciento compuesto por bandas locales, ya sea Perú, Bolivia, Colombia, Chile o México. Es excelente. Yo creo que nos quedamos impactados toda la vida cuando fuimos al Rock al Parque allá en el ’96 y se lo contábamos a todo el mundo. A cada lugar donde íbamos les decíamos, “Ustedes tiene que hacer el Rock al Parque”.

Cambiando de tema, están nominados a los Premios MTV de Europa, yo ni sabía que nominaban artistas sudamericanos

Yo tampoco [risas].

¿Cómo se sienten con ese reconocimiento?

Está muy bueno que te tengan en cuenta y te hagan participar de estas ternas. Más allá del resultado, para nosotros ya es un triunfo. Quiere decir que la música no pasó desapercibida, hubo alguien que la escucha y que es suficientemente buena como para estar ahí nominada. Así que para nosotros ya está, con eso es suficiente. Pero la verdad se lo tenemos que agradecer a la gente, al público, porque en los comienzos acá en Argentina, cuando Carajo apenas comenzaba en el 2001, con MTV y un poco Much Music pudimos mostrar nuestro videoclips. Sacate la mierda debutó a principios de 2003 y la gente lo votó y quedó primero en el ranking semanal de las novedades. Dijimos, “Wow, estamos compitiendo con Enrique Iglesias” [risas], esa gente de ese momento. Y era algo que nosotros tampoco sabíamos por qué ocurría y sigue pasando eso.

Mirando hacia el futuro, tengo entendido que están trabajando en un nuevo álbum.

Así es, un poco lento todavía. Nos hubiese gustado tener algunas canciones ya, pero bueno, como siempre Carajo se toma su tiempo entre disco y disco porque somos muy exigentes con nosotros mismos. Queremos tener algo interesante que de repente nos hace sentir groso. Y que lo puedan vivir como nosotros. Si nos gusta y nos vuela la cabeza, a ellos le va a servir. Va a ser para 2018, eso seguro.

Queremos largar un single, porque esa es una de las cosas que te permite la tecnología, presentar una buena canción o un buen video y hacer toda una previa antes de que esté bien pulido. Pero no sabemos todavía en qué puede terminar, tenemos muchas ideas dando vueltas. Quizás sea la primera vez que nos animemos a mostrar algo sin que esté fabricado, solamente hacer todos los adelantos de modo virtual, por así decirlo, y ver cuándo va a ser el momento de hacer un físico y cuántas canciones van a ser.

Estamos entendiendo cómo nos tenemos que adaptar a esta nueva forma de oír música. Un poco es la gente la que te obliga a hacer las cosas que funcionan, que todo el mundo está con celular escuchando Spotify, la verdad tener una cuenta premium no es gran cosa, no hay que ser millonario para tener eso y en un segundo podés tener toda la discografía del mundo en tu teléfono. La verdad es un gran adelanto a nivel musical, el tema es que tenemos que saber manejarnos con esto y tener una buena línea de comunicación con los seguidores.


Deja tu opinión sobre el articulo: