P&R: Akapellah

El rapero venezolano nos imitó varios acentos antes de trasladarse a México, y nos contó sobre Canserbero, la escena de Maracay y lo que opina Kase.O de su incursión en el trap


POR JUAN F. RAMÍREZ | 17 Mar de 2017

Foto: Simón Restrepo


Por encima de la crisis, la carrera de Pedro Elías Aquino avanza a un ritmo arrollador. Independiente y prolífico, el MC de 25 años quiere seguir cultivando éxito. No teme que el dinero ni sus coqueteos con el trap lo hagan menos “real”.

Akapellah dio su primera entrevista a Rolling Stone mientras visitaba Colombia, donde se presentó en varias ciudades y grabó un videoclip con Nanpa Básico.

¿Cómo recuerdas crecer en Maracay con gente como Supa y Canserbero?

Hermano, yo estudié con Tirone [Canserbero] en la universidad. Todos somos de lugares cercanos a la ciudad. Yo soy de Turmero, pero como el pedo estaba prendido era en Palonegro todos querían ir a ese pueblo. Y más aún, querías ser amigo de ellos. En cualquier momento podías ver a Canserbero comprando un helado, o a Afromak por ahí caminando. “¡Mira, Lil Supa!”. Yo me fui para allá, solo iba a mi casa a dormir. Hice muchos amigos, o mejor, hice los amigos con los que hice la generación que les siguió a ellos.

Pero después emigraste…

Yo viví en Chile, me gustó, y cuando quise me devolví. Ahorita me voy a México y no sé cuándo me devuelva. Me llevo a mi esposa y mi bebé. Quisiera vivir aquí en Bogotá, pero sé que me voy a aburrir al año, entonces quiero después Medellín, y si mañana voy a Valledupar y me gusta la nota, de repente de me quedo. Y vivo en Madrid de los 40 a los 43. Como un prócer de esos, huevón. “Nació en Santa Marta y murió en Dublín, o en Australia. No en Santa Marta”.

¿Y no volverías a Venezuela? ¿Es por la “crisis”?

No sé. Ahorita sí quisiera como que me echen el cuento “mira ya todo mejoró, regresa”. Pero me pone muy negativo cuando me empapo de todo lo que está pasando. Tengo un bebé pequeño, ¿me entiendes? Mi mamá cada ratico me dice: “Vengo de un velorio”, y yo: “Ah, ¡no me cuentes nada!”.

¿Cómo se nota en tu música que eres maracayero?

En producción me influencio de cosas californianas, mucho G Funk, Hardcore. Siento que vivo en Los Ángeles. Caracas es Nueva York porque es muy gangsta, eso se refleja en su rap. El rapero caraqueño rapea: [improvisando] “Vivo en un cerro, yo porto un fierro”. El maracayero es feliz, hermano. Se puede dar el lujo de que el beat sea más lento, que su mamá vive allá, que nació en el barrio tal. Eso le llamamos “represent”, solo rapeas de lo que te rodea. Puro lifestyle.

¿Y ahora qué está pasando con el hip hop en Venezuela?

Es chévere que me lo preguntes porque es algo muy particular. En Venezuela hay una unión muy chévere que no mira géneros, no mira categorías, no mira clase social. No sé si es porque somos del Caribe, pero el rapero venezolano es muy melómano, no solo escucha rap. Anoche estábamos en un parche de varios países y yo ponía una salsa y Marlon [Supa] la bailaba. Los demás durarían seis horas escuchando Wu Tang.

En Venezuela digerimos muy bien la influencia americana, el dancehall, R&B. Y no vas a ver a nadie diciendo [con acento bogotano]: “Uy perrito usté ya no es real”. En tus mismos comentarios de YouTube ves a un chileno diciendo “¿Qué mierda es esta?”. El venezolano no tiene ese lío.

¿Cómo influye la situación política y económica en tu carrera?

Mi ciudad está terrible hermano, todo el centro del país. Está fueeeerte. Quizá estamos en la mejor época del hip hop venezolano. Todos en nuestros proyectos de vida estamos chévere, pero está vuelto mierda todo. Es extraño, huevón. Sales a la calle y sin querer eres un extraterrestre porque las personas alrededor no tienen chance de venir acá y comprarse algo en el San Andresito. Después te lo pones allá normal y tienes una pancarta de que ganas en dólares o que trabajas en otra cosa. No eres un transeúnte común.

Finalmente, ¿cómo te ha ido con Milki y Bomb? Esas canciones tienen bastante trap…

En nuestra gira en España con Foyone no soltamos Milki. Y nos llegan: [con acento español] “Ostia, ¿por qué no han soltao Milki tío? Y yo: “No hermano, ¡España! ¡Hardcore! ¡Kase.O!”. “Vale mierda tío, la gente se ha quedado esperándola”.

Después viene Kase.O diciendo: “Vale, esta de Milki ha estado buena tío” [se ríe].


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