P&R: David Byrne

La leyenda del art-rock habla de su nuevo LP como solista, del sample suyo que utilizó Selena Gómez y de no reunir a los Talking Heads


POR BRIAN HIATT | 23 Feb de 2018


“Mi agente me dijo: ‘Creo que te está sucediendo lo mismo que a Leonard Cohen’”, dice David Byrne, antes de apresurarse a aclarar, con una sonrisa, que la referencia era a su renovada relevancia y popularidad, no a su inminente fallecimiento. En marzo, el artista lanzará un disco poderoso, American Utopia (escrito sobre pistas creadas por su colaborador de vieja data Brian Eno), antes de comenzar la gira más elaborada que haya concebido desde los shows de los Talking Heads registrados en Stop Making Sense de 1984, y en la que incluirá un setlist con versiones actualizadas de su trabajo de los 80. “Tenemos seis bateristas y percusionistas”, dice Byrne, de 65 años, quien imagina un escenario lleno de músicos moviéndose de forma constante y coreografiada, expandiendo así un concepto que él y St. Vincent utilizaron para la sección de vientos en su gira conjunta de 2012. “Los seres humanos se convierten en el escenario”.

Tu álbum, como gran parte de tus últimos trabajos, es muy pop e inteligente. ¿Qué tan deliberado fue ese camino?

Me siento cómodo con eso porque las letras están muy alejadas de lo que uno oiría en una canción típica de pop. Es decir, ¡a veces pienso que muchos artistas deberían escribir sobre temas que no siempre hablen de su novio o su novia! El mundo es muy grande. Ya no tienen 18 años, ¡pueden hacer algo distinto!”.

Acabaste de hacer un proyecto multimedia llamado Reasons to Be Cheerful, en donde encontraste razones para sentirse optimista con el mundo. Pero ¿qué te hace sentir pesimista?

El hecho de que el Partido Republicano no haya roto relaciones con Donald Trump. Él es un maldito racista, y ellos siguen ahí porque los está llevando a donde quieren. Si no rompen relaciones, son tan racistas como él. No olvidemos eso.

¿Tus proyectos alternos —diseñar estacionamientos para bicicletas, escribir libros— alimentan la música?

Solo puedes trabajar arduamente en una canción durante cierto tiempo, y entonces habrás agotado el agua de ese pozo; por eso tienes que dejar que el pozo se llene de nuevo. También separo mucho las cosas. Me concentro en algo pocas horas y luego descanso para almorzar y cambiar de actividad. Me tomo un pequeña pausa en la grabación o en lo que sea y digo: “Bien, vamos a respirar y a trabajar en otra cosa a ver si trae un poco de inspiración”.

Alguna vez dijiste que habías evitado una reunión de los Talking Heads porque opacaría lo otro que haces. ¿Es así de simple?

Hay varias cosas. Veo lo que pasa con otra gente cuando se reúne, y luego se terminan haciendo una segunda y una tercera reunión. Con alguien como los Pixies es distinto: en este momento están teniendo el público que merecían hace rato. Pero en muchos casos simplemente parece que no tienen nada que decir, y es entonces cuando uno piensa que solo es un ejercicio de nostalgia. No me interesa eso.

En este álbum hay frases muy tuyas: “Solo somos turistas en esta vida / Solo turistas, pero la vista es agradable”. ¿De dónde salió eso?

Ese fue uno de esos casos en donde uno se pregunta si alguien ya uso la frase antes. Claramente no soy el primero en decir esto, pero sí el primero en decirlo a mi manera. El tono es un poco melancólico, con algo de tontería y asombro al mismo tiempo.

Fuiste uno de los primeros blancos de los debates de apropiación cultural, particularmente con My Life in the Bush of Ghosts de 1981, que sampleaba a cantantes libaneses y egipcios. ¿Qué piensas de eso ahora?

Como artista, incluso al comienzo, pensé que era algo del rock & roll, pero no voy a salir a fingir que soy negro; uno se da cuenta de cuándo la apropiación parece ser muy cercana, tan cercana que parece más una imitación. Un reto sería tratar de tomar las ideas que flotan a nuestro alrededor y ponerlas en la actitud y el cuerpo de un hombre blanco torpe. Pero The Bush Of Ghosts es particularmente espinosa. Ni siquiera se trata de alguien que intenta aprender el estilo guitarrístico de otra cultura o algo así, lo cual para mí es totalmente legítimo; es decir, muchos grupos de guitarra africanos están imitando la música cubana. Pero en ese álbum, uno oye las voces de gente de otras culturas. Cuando se trata de la voz de alguien, alguna parte del alma ha sido apropiada. No estoy hablando mierda de mi álbum, pero entiendo por qué se puede sentir de esa manera.

Eres fan de Bad Liar de Selena Gómez, que samplea Psycho Killer. ¿No te molesta escuchar tu música tan descontextualizada?

No, para nada. Me molestaría si alguien tomara, por ejemplo, This Must Be the Place, que es una canción de amor muy personal, e hiciera algo horrible y violento. En ese caso probablemente no le daría permiso para hacerlo. Si no hacen algo así, estoy de acuerdo con que se hagan adaptaciones. Me parece bien. Además nos pagan. Así que, ¡gracias, Selena Gómez!


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