P&R Everlast

El rapero y cantautor pasó por Bogotá dando un par de shows inolvidables. Además, habló sobre su nuevo disco, su vida personal y el estado de salud del rock & roll


POR RICARDO DURÁN | 17 Jan de 2017

Foto: David Micolta


Con House of pain y Jump Around, Everlast se metió en el corazón de la cultura popular en medio planeta, y como solista ha forjado una reputación como cantautor. Sin estar sacando discos frecuentemente, y sin aparecer constantemente en los medios, se ha ganado un respeto innegable. En ALMAX demostró en dos shows que tiene la versatilidad y el carácter necesario para seguir dando de qué hablar.

Roger Daltrey, de The Who, ha dicho que el rock está muerto, y que el rap manda hoy por hoy. ¿Qué piensas sobre eso?

Él pertenece a una generación diferente; yo soy de una época en la que esos dos géneros convivían… No creo que el rock esté muerto, es como todas las cosas, incluso el hip hop ha tenido sus puntos altos y bajos, de pronto algo aparece y emociona a todo el mundo, es probable que estemos esperando por algo así.

También creo que el hecho de tocar música con instrumentos se está convirtiendo en un arte olvidado; cada vez son más los chicos que prefieren usar un computador que haga la música por ellos. Creo que va a ser muy interesante ver lo que puede pasar.

Me parece que la mayoría de música electrónica literalmente no tiene alma. Son embargo, algún chico va a aprender a hacer música de verdad con eso, y va a cambiarlo todo. Así es como funciona; en algún lugar —tal vez en un sótano— hay un muchachito de 12 o 13 años encontrando la forma de hacer algo nuevo, diferente y creativo…

El rock & roll es una actitud, no se trata de un género musical en particular. El blues nunca morirá; el blues es lo que es, lo mismo pasa con el rock. ¿Será siempre la música de los jóvenes? ¡No! No puede serlo. Tarde o temprano el rap dejará de ser la música de los jóvenes, ya lleva mucho tiempo. Yo ya tengo 47 años y me metí al rap cuando estaba en el bachillerato; ya hemos tenido unos 20 o 25 buenos años con el hip hop, y ha ido cambiando. Lo de ahora no tiene nada que ver con el rap, yo lo llamo mumble rap [rap balbuceado]…

¿Qué tipo de música escuchas habitualmente?

Oigo mucho lo que yo llamo “la edad de oro del hip hop”, que es como de 1985 al 2000, y escucho rock & roll viejo, o soul de Otis Redding y Sam Cooke. Mi madre murió hace unos cinco años y mi padre un poco antes; me gusta oír la música que ellos ponían: cosas de Motown, The Supremes, Martha and The Vandellas, también country y rock & roll; Lynyrd Skynyrd, Neil Young y ese tipo de cosas. Yo reflejo toda la música a la que he estado expuesto.

En tu concierto en Bogotá tocaste Working Class Hero (John Lennon)…

Sí, me encanta tocarla. Ahí hay un mensaje de John y la gente lo siente, es intensa, es música de verdad. No puede agarrar cualquier canción de rap y hacer eso, mucha gente hacer covers de Jump Around, pero es una cosa del momento. En cambio, dentro de 100 años alguien podría cantar Working Class Hero y seguiría teniendo el mismo mensaje.

¿Cómo describirías la actual situación de House of Pain?

Solo nos juntamos y hacemos conciertos; no es que vayamos a reunirnos para hacer un disco nuevo. Yo hago lo que hago, disfruto haciendo mis shows como Everlast y componiendo esos discos. House of Pain fue muy Bueno para un momento y un lugar, me gusta verlo de esa forma. Dejamos pasar mucho tiempo y acabamos formando La Coka Nostra con algunos amigos, entonces eso rompió el hielo de nuevo, después un amigo organizó una fiesta y nos pidió que tocáramos como House of Pain, lo hicimos y fue divertido.

El próximo año se cumplen 25 años y seguimos tocando por ahí; mientras sea divertido no tengo problema en hacerlo porque no necesito la plata. No es que no me guste recibir ese dinero, pero no lo haría si fuera un lío. Ya tengo suficientes problemas y no necesito más.

¿Qué puedes decirnos de Cull, tu próximo álbum?

¿Aparte de que me estoy demorando muchísimo con eso?

¿Por qué?

Tengo una hija con fibrosis quística; no me estoy disculpando, pero es algo que requiere otra clase de dedicación de mi parte. En otros tiempos me encerraba durante dos meses a hacer un disco y no le hablaba a nadie.

Ahora debo cuidar a dos niñas, y me gusta ser papá, eso está primero que todo. Tengo 47 años y no he sacado demasiados discos porque es algo que debo sentir, no es como un trabajo para mí. De algún modo tuve la bendición de ganarme la vida con esto, siempre he seguido mis instintos y me ha funcionado. Vivo bien y puedo ir al supermercado sin que a nadie le importe; tengo lo mejor de los dos mundos.


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