P&R: Robert Plant

El cantante habla sobre su relación con sus compañeros de Led Zeppelin y su nueva hermandad musical


POR PATRICK DOYLE | 21 Nov de 2017

“Fue magnífica. La sacamos del estadio y era algo a lo que le temíamos”, dice Robert Plant al hablar de Celebration Day.


‘Espera un minuto, mi perrito está a punto de escapar”, dice Robert Plant mientras cuelga el teléfono de su casa en Inglaterra, en la frontera de Gales. Luego de unas vacaciones en Marruecos, Plant suena preocupado por el lanzamiento de su nuevo álbum Carry Fire. Lo grabó con un grupo de músicos llamados The Sensational Space Shifters, con quienes trabajó en 2002 y se reencontró en 2014 luego de sus proyectos junto a Alison Krauss y Band of Joy y, obviamente, una reunión excepcional de Led Zeppelin en 2007. La banda conformada por artistas de todo el mundo es una mezcla de raíces musicales medio orientales, estadounidenses y celtas. “Es un poco salvaje y un poco loco el concepto”, dice Plant de 69 años, quien planea una gira mundial con Space Shifters en 2018. “Tenemos un sentido compartido, que se ha mantenido con nosotros sin importar en qué proyecto estemos. Somos como una hermandad”.

Gran parte de tus contemporáneos de los 60 siguen de gira, pero la gran mayoría no lanza nueva música.

Cualquiera que esté involucrado en la música y el espectáculo lo quiere seguir haciendo. ¿Pero para qué lo haces? ¿Meter todos los instrumentos en un maletín otra vez y tocar en vivo? ¿O es por la creatividad, por una nueva aventura e intentar impresionar a las personas que quieren escuchar cómo era en lugar de cómo es? Eso es lo que he tratado de hacer. Luego de la muerte de John (Bonham) en 1980 esperé dos álbumes antes de salir de gira, y cuando lo hice, no toqué nada de Zeppelin.

¿Cómo se sintió salir de gira sin Zeppelin por primera vez?

Como si mi mundo colapsara. ¿Pero qué pasaba antes cuando no tenías nada? Tenías que salir y crear algo. Entonces reorienté todo con el paso de los años. Y así mantuve el interés y la emoción por lo que hago.

Una de tus nuevas canciones repite la frase “una pared y no una cerca”, una cita de Trump.

Cuando él dijo eso por primera vez, yo pensé: “Ese capricho. ¿Dónde lo he escuchado antes?”. Todos con cierta neurosis lo han dicho (“construyan una pared”), desde el primer cavernícola con una antorcha hasta la Gran Muralla China. Él fue la figura pública más reciente en pensar en eso mismo.

¿Cómo ves a Trump?

Llegué al punto de no poder verlo ni un segundo más. Para los medios es un festín muy atractivo. Creo que hay un proceso que se debilitará y se rectificará en su debido tiempo. Y así será. Me mantengo callado y me distraigo con los libros.

Viviste en Austin antes de regresar al Reino Unido hace tres años. ¿Cómo viviste ese momento?

Fue maravilloso. La comunidad me acogió, estaba junto a grandes músicos y toqué en conciertos geniales. Patty Griffin y yo empezamos una banda que se llama Crown Vic. Compré un carro de policía viejo y lo manejamos para tocar en un festival en Marfa, Texas, escuchando la música apropiada. Pero tal vez estaba muy viejo para hacerlo. Con todo el pesar de mi corazón tuve que regresar a Gales. Se sintió como una gran derrota.

¿Entonces por qué te fuiste?

Extrañaba a mi familia y quería un poco de paz. Sin que suene muy cursi, extrañaba las montañas nubladas y el clima frío galés. Me gusta el clima del que la gente huye.

¿Cómo es tu vida en Gales?

Tengo muy buenos amigos y un gran perro. Juego tenis. Juego fútbol todos los miércoles a las 7 p.m., hasta que alguien me dice: “Ve al arco, parece que fueras a morir”. Luego me traen rápido el desfibrilador.

El año pasado estuviste dos años con tus viejos compañeros de banda para luchar por los derechos de autoría de Stairway to Heaven. ¿Se sintió como los viejos tiempos?

[Risas] Eh, pues, lo que era una constante se convierte en una taza de café. Eso es en lo que se ha convertido, una taza de café de vez en cuando. Pero nada íntimo.

Estamos muy cerca de cumplir los 10 años de aniversario de Celebration Day de Zeppelin. ¿Cómo recuerdas esa noche?

Fue magnífica. La sacamos del estadio y era algo a lo que le temíamos. Probablemente había mucho más en juego de lo que nosotros imaginamos. Nuestra presentación fue crucial, pero nosotros pudimos tocar más confiados, lucirnos y sonar increíble. A algunos de los peores conciertos hace unos años les faltaba calidad.

Gene Simmons dijo hace poco que el rock está muerto. ¿Estás de acuerdo?

No tengo idea de dónde comienza y dónde termina el rock. ¿Comenzó con Link Wray? ¿Comenzó con Rocket 88 de Jackie Brenston? ¿Terminó con Black Flag? Creo que sigue aquí, solo se está transformando. Su transformación es un largo camino.

Casi todas las estrellas de rock han escrito una autobiografía, menos tú. ¿Lo harías?

Nunca. Lo que tengo entre mis oídos no tiene precio. Es magnífico, a veces triste, pero en su mayoría es alegre. He tenido altos y bajos, y muchas aventuras las mantengo ocultas.


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