P&R: Spike Lee

El director de El infiltrado del KKKlan habla sobre su legado, la vida en los EE. UU. de Trump y un regalo de despedida de Prince


POR JAMIL SMITH | 06 Sep de 2018


Quienes visitan 40 Acres and a Mule Filmworks –productora audiovisual de Spike Lee en Fort Greene, Brooklyn– son recibidos por Radio Raheem. Y sobre la entrada se alza una representación increíble del héroe de Haz lo correcto; algo que recuerda con vehemencia algunos temas importantes de las obras de Lee: la belleza, la ridiculez y el horror de la vida de un negro en EE. UU. Después de 30 años de aquella obra maestra, el cineasta creó un digno compañero en El infiltrado del KKKlan, basado en la historia real de un policía afroamericano que se infiltró en el Ku Klux Klan en los 70. En mayo, la película ganó el Gran Premio en el Festival de Cannes, donde Lee llamó públicamente a Trump un “cabrón” por no condenar a los supremacistas blancos que incitaron la violencia en Charlottesville, Virginia. Cuando nos reunimos en junio, el director de 61 años no fue tan explosivo. Rodeados por reliquias de películas, reflexionó sobre su carrera y mencionó por qué quiere que su arte hable por él en este momento tan político.

Pienso que El infiltrado del KKKlan no es solo de terrorismo blanco, también es del silencio de los blancos.

Solo intentábamos decirle la verdad a los que tienen el poder, con una película de época que habla de lo que está sucediendo en nuestros días con este personaje en la Casa Blanca. El himno, el muro, “los mexicanos son violadores”, ¡es una locura! Estamos en medio de El año que vivimos en peligro.

Esta presidencia está nublada a causa de una guerra cultural.

Es una maniobra de distracción. Crees que un tipo tiene el balón, cuando en realidad lo tiene el otro. Y está dando grandes pasos hacia la línea de gol. Así que, como me dijo Mike Tyson, no tenemos que creer las travesuras, excusas y artimañas.

¿Qué clase de influencia ha tenido tu trabajo en una generación no solo de artistas como Jordan Peele, Barry Jenkins y Ava DuVernay, sino también de intelectuales y activistas?

Es difícil responder eso. Sí, mis películas han tenido impacto en la cultura, todavía me dicen que nunca habrían ido a un colegio de negros si no hubiera sido por Aulas turbulentas. Sé que mi arte va a perdurar después de mi muerte. Y eso es todo lo que puedes pedir.

Este año la experiencia en Cannes fue distinta que con Haz lo correcto. ¿Finalmente estás siendo reconocido en la escena internacional?

El tiempo estaba de parte de Haz lo correcto. La gente olvida que Paseando a Miss Daisy ganó como mejor película. Pero, ¿quién la ve hoy en día?

¿Por qué la urgencia de comparar la raza con la honestidad que vemos en las películas hechas por directores negros, especialmente ahora?

Ya no le digo a la gente qué tiene que hacer. Cada quien toma sus propias decisiones, ya sean correctas o incorrectas.

El infiltrado del KKKlan termina con videos de los disturbios de Charlottesville, más específicamente, del momento en que el supremacista blanco atropelló a una multitud de manifestantes, matando a Heather Heyer. ¿Por qué decidiste ponerlos?

Cuando sucedió, supe que serían las escenas finales de la película. Sentí que debía hacerlo, las personas debían verlas. Primero tenía que hablar con Susan Bro, la madre de Heather Heyer, para obtener su permiso. Le asesinaron a su hija en un acto de terrorismo estadounidense; algo tan típico como comer pasteles de manzana, perros calientes, algodón de azúcar y jugar béisbol. La señora Bro perdió a su hija por culpa de un terrorista estadounidense que atropelló a la multitud. E incluso la gente que sabía que eso sucedería, se queda callada cuando ve esto; se sienta y escucha a Prince cantando Mary Don’t You Weep. ¿Escuchaste la canción al final?

Reconocí su voz. ¿Cómo pasó?

Sabía que necesitaba una canción para los créditos, así que invité a Troy Carter [el asesor inmobiliario de Prince] a una proyección. Después dijo: “Tengo la canción”, y era Mary Don’t You Weep, la cual había sido grabada en un casete a mitad de los 80. Creo que Prince hubiera querido que la pusiera en la película. El casete está en la parte posterior de las bóvedas en Paisley Park, ¿y de repente lo descubren? ¡Eso no es una casualidad [risas]!

Claramente no estás contento con la dirección que han tomado los EE. UU. ¿Uno de los propósitos de tu trabajo es mostrar nuestras fallas para que el país mejore?

Digo que “despertemos”. Esa frase ha estado en casi todas mis películas. Debes estar atento y no quedarte dormido. Hagamos lo mejor con el tiempo que nos queda en la tierra y no nos involucremos en este odio y toda esta mierda.


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