Ruzzi hace sentir su potencial

De escudera de los artistas más grandes de México a poderosa promesa solista


POR IGNACIO MAYORGA ALZATE | 01 Aug de 2016

Cortesía de la artista/Fotografía: Diego Guillén


Desde que era apenas una niña Marian Ruzzi empezó su formación en la apolínea disciplina de la música: a los 10 años su madre se convirtió en la primera maestra de una joven que, poco más de una década después, estaría girando internacionalmente con Julieta Venegas. Inaugurando sus veinte empezó a destacarse en el panorama musical mexicano por acompañar a algunos de los artistas más insignes del espectro sonoro azteca: como es virtuosa en varios instrumentos, Ruzzi ha cumplido diversos propósitos en las agrupaciones de Natalia Lafourcade, Venegas e, incluso, acompañó a Café Tacvba en la gira de veinte años de su icónico RE. Así mismo, sus contribuciones pueden apreciarse en trabajos de estudio como Mujer divina (2011) y Hasta la raíz (2015) de Lafourcade o en Los momentos (2013) de Venegas.

Después de recoger experiencia a lo largo de varios años de carrera profesional, Ruzzi decidió dar el salto solista y presentar sus composiciones en su voz con un álbum que se espera para finales de septiembre. La grabación de los once cortes de su debut solista empezó en Londres en mayo del año pasado y encontró a la compositora experimentando con herramientas tecnológicas para crear el ensoñador sonido que caracterizará su proyecto. Del álbum acabamos de conocer su primer sencillo Dime, que bautiza también su debut, una melancólica súplica a un amante que, después de darle alas a la cantante, decide estrellarla contra el suelo tras desbaratar sus esperanzas. Aprovechamos la visita de la multi-instrumentalista a Colombia, como acto de apertura del Voluma Tour de León Larregui, y el lanzamiento de su primer videoclip, Dime , para hablar con esta artista que, desde ya, se proyecta como una importante referente de los nuevos sonidos del país del águila y la serpiente.

Cortesía de la artista/Fotografía: Diego Guillén


¿Cuándo decidiste lanzarte como solista?

La decisión la tomé hace como dos años cuando me llegó la posibilidad de tocar con los Tacubos. Era una propuesta pero no estaba seguro. Me dije entonces “Si se arma lo te Café Tacvba a huevo tengo que hacer ya mi disco”. Y luego se armó. Dije “Fuck me toca hacer mi disco ya” y me tomé un año para sacarlo. Las ganas, por supuesto, las tenía desde hace mucho pero no había concretado nada por la misma razón, porque no sabía si se iba a dar o no lo de Café Tacvba. Después ya pude pensar en mi disco.

¿Cómo cambia la experiencia de componer para ti a componer o apoyar en la composición con otros artistas? ¿Con cuál te sientes más cómoda?

Cambia mucho componer para otros artistas o para ti mismo. Cuando escribes una canción no sabes si va a ser para ti o si se la vas a mostrar a otras personas para que la usen ellos. Es algo que yo solo he hecho una vez, componiendo con Natalia una canción de su disco Hasta la raíz que se llama Te quiero ver y sí, es divertido, pero tiene que haber mucha química entre las personas que se juntan a componer. Tiene que fluir, no lo puedes forzar, es como una relación amorosa. Eso de componer es como hacer el amor [risas]. Pues yo lo veo así, cuando hay química y todo se funde bien salen cosas bonitas, si no salen cosas que no vale la pena ni mostrarle a tu mamá.

¿Cómo se dio la relación con León Larregui?

Con León fue muy raro porque yo estaba a principios de este año viendo en qué iba a trabajar. Y claro iba a seguir con mi proyecto pero mientras despegaba tenía que seguir moviéndome y justo el primero de enero salió el primer sencillo del nuevo disco de León que se llama Locos. Y me encantó. Me puse a tocarlo en el piano y luego grabé un video tocando esa canción y lo subí a Instagram. No sé si lo vio pero como a los cinco días me habló un amigo en común con León que se llama Yamil Rezc y me preguntó que si quería tocar con él. Le dije que obvio. Pero estuvo muy raro, como que lo atraje con la mente, no sé qué pasó. Y nos hemos llevado muy bien. Es un tipo muy abierto y muy buena onda.

¿De qué lugar viene Dime? ¿Por qué se convirtió en tu primer sencillo?

Mi primer sencillo iba a ser una canción que se llama Divertir. Porque es muy divertida y pegadiza. Pero esa canción de Dime la escribí justo a principios de este año después de que me rompieran el corazón sin piedad y salió así como esas canciones que vomitas, que ni las piensas. Decidí que era la canción más honesta del disco y que el disco también se iba a llamar así. Me gustó como primer sencillo porque no es una canción tonta ni juvenil sino que es más una canción nostálgica y seria.

Y ahora, ¿cómo son tus planes? ¿Seguirás colaborando con otros artistas o esta apuesta solista se quedará con toda tu energía?

Obviamente voy a seguir colaborando con todos los artistas que se pueda. Quisiera invitar en mis shows a mis amigos que están cantando conmigo en el disco. Son invitados que admiro mucho. De México están Natalia Lafourcade y Meme del Real, el tecladista y genio detrás de Café Tacvba y de Chile tengo tres –porque amo el pop chileno– que son Gepe, Alex Anwandter y Javiera Mena. Con ellos me encantaría colaborar y escribir. Seguiré tocando con León hasta finales de octubre y luego haré shows sola, pero seguiré abriendo shows ocasionales de León y de Natalia entonces, por ahora, tengo las manos llenas con eso.


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