Shawn Crahan¸ el payaso de Slipknot que también es director de cine

El miembro más antiguo de la banda dirigió Day of the Gusano, que registra la primera presentación de Slipknot en México


POR SANTIAGO ANDRADE | 24 Aug de 2017


Shawn Crahan ha pasado una gran parte de los últimos 20 años montado en un escenario, rodeado de un equipo de percusión y con una terrorífica máscara de payaso en su cabeza. El número que lo representa es el seis. Curiosamente, el siguiente álbum de estudio de Slipknot será el sexto de la banda y el único Grammy que han ganado fue en el 2006, por Mejor interpretación de metal gracias a Before I Forget.

Pero además de su vida como músico junto a Slipknot –aunque ha tenido otros proyectos como To My Surprise o Dirty Little Rabbits–, Crahan ha sido fundamental para crear la imagen de la banda. Él fue el primero en usar una máscara (llevaba una de payaso a los ensayos) y ha dirigido sus videos musicales. En 2016 lanzó su ópera prima, Officer Downe y este año saldrá Day of the Gusano, que documenta la primera presentación de la banda en México durante su festival Knotfest.

ROLLING STONE habló con Crahan y desde Iowa, donde está descansando después de regresar de Ciudad de México por el estreno de la película, nos contó sobre Day of the Gusano, la relación con los maggots (fanáticos de Slipknot), el futuro de la banda y, de paso, nos dejó algo de su filosofía de vida.

Como cineasta, ¿cuál es la diferencia entre dirigir una película y una cinta de un concierto en vivo?

Bueno, a la hora de dirigir, por llamarlo de alguna forma, una película de Hollywood, tienes mucha más libertad. Mientras estoy tocando con la banda, tengo que tener a alguien en quien confío mirando las cámaras, dirigiendo, pidiendo tomas. Yo no puedo hacerlo. Ojalá pudiera estar tocando y viendo todo al mismo tiempo. Sí hay una gran diferencia.

Y además es un equipo muy grande. Aparte de los que vienen con la banda, teníamos a los camarógrafos, a los del sonido. Tenía que intentar incorporar a todos en distintas tareas y eso no es fácil.

Desde el inicio fue muy complicado. Todo empezó porque íbamos a tocar en México por primera vez. Y se empezó a hablar mucho de la banda yendo allá y la cosa empezó a crecer. Así que decidimos hacer el Knotfest. Y siguió creciendo y dijimos, “¿Y si grabamos todo esto?”. Entonces ya ahí empezamos con el tema de video. Fue una puta locura.

Lo que yo quería representar era la unión de la banda y de los fanáticos. La unión tan fuerte que hay entre los fans y la identidad, la forma en la que se identifican con Slipknot. Y es que desde el inicio de mi carrera, siempre me dijeron que los fanáticos latinoamericanos son los más locos y salvajes. Pero también que son los más unidos. Esa idea es lo que quería reflejar.

Y después de tocar en México y por todo Latinoamérica, ¿eso si es verdad?

Voy a ser honesto contigo. Yo no vivo con expectativas. Este mundo no es perfecto y no quiero decepcionarme. Lo que quiero decir es que hay fanáticos increíbles en todo el mundo y no es justo decir que un lugar es “mejor” o “más pesado” que otro. Y todos viven en diferentes condiciones. Mierda, tenemos seguidores en Irán. ¿Te imaginas lo que es escuchar esta música allá? ¿O simplemente expresarte? Lo más importante de la música es lo que genera. Y si la música une gente, personas que pueden ser muy diferentes, eso es lo que es realmente pesado e interesante.

No tengo expectativas porque la gente puede hacer lo que le dé la gana. ¿Pasé un gran momento? Totalmente. ¿Es gente hermosa? Totalmente. ¿Me impresionaron? No estaba en shock, pero te voy a contar una historia. Cuando bajé del escenario, di tres pasos y ahí estaba mi esposa. Le di la mano y ella estaba temblando. A ella le molestó un poco porque puede ser una situación un poco terrorífica. Es mucha gente saltando y aplaudiendo cuando les pedimos que lo hagan. Y la tierra temblaba. Para nosotros ese es el sentimiento más bonito de todos.

Viendo videos de Day of the Gusano, hay una parte muy importante y es la conexión los fanáticos. ¿Cómo los escogieron y qué sentiste al escuchar sus historias?

La verdad esa es una de las razones para tener un equipo y ellos fueron los que hicieron la travesía para encontrar a los fans. Y yo tampoco quería buscar al más fanático, ir a su casa, conocer a su familia. No quería alterar la gran historia de los chicos. Necesitábamos que primero nos contaran la historia y después sí que nos viéramos y habláramos. Con la libertad del festival, el ambiente que se vivía, todos reunidos, eso lo hizo, al final, mejor, porque no había ningún control. De otra forma, la conversación hubiese sido muy diferente.

Entrando en un tema más específico, Slipknot son nueve miembros y además tienen a los fanáticos y todo lo que rodea el festival, con todo ese material, ¿cómo editar eso y decidir qué entra y qué sale?

Voy a ser totalmente honesto contigo. Vas a ser la primera persona a la que, literalmente, le digo esto. Slipknot es una forma de arte muy, muy intensa. Físicamente, mentalmente y espiritualmente. Como dijiste, hay nueve artistas y pueden hacer cualquier cosa que te puedas imaginar en cualquier momento. Entonces, la pelea que he tenido durante toda mi carrera ha sido tener a un hombre con cada artista. Alguien que ha dedicado toda su vida a la música y grabarlo todo un concierto. Siempre he soñado con eso.

Y aunque estoy en una de las bandas más grandes del mundo, no he podido hacerlo. Todavía no puedo hacerlo. Y como somos tantos, alguien, en algún momento, se va a perder. Digamos que estás grabando al payaso. Y ahí cerca están Jim y Mick [guitarristas]. Y hay una cámara para los tres. Entonces se queda con el payaso porque está haciendo algo chistoso, pero al mismo tiempo Mick está haciendo un solo que te rompe la cabeza. Y graban al payaso por algún chiste y se pierde el resto. Esa es mi pelea. No he podido hacerlo como quiero. No ha sido posible mostrarlos a todos como los artistas que son.

Lo que quiero hacer algún es día tener una cámara en cada uno de los chicos. Que no graben a nadie más. Que cualquier locura que hagan quede registrada y quiero asegurarme de mostrar a estos artistas como se lo merecen, con todas las mierdas que hacen. Quiero mostrar la euforia. Quiero mostrar la pasión. Quiero mostrar lo que hacen juntos, por separado. Y lo he intentado muchas veces, pero, hombre, no he podido. Es tan jodido grabar a Slipknot.

Y para Day of the Gusano fue muy difícil porque trabajé con mexicanos y no tenía traductor. La comunicación era complicada. Trabajé con un hombre que hablaba inglés fluido, pero igual era difícil. Era un gran editor, era increíble. Pero no era fácil comunicarnos. Y la gente en el set no hablaba inglés. Así que hacer esto fue bastante difícil y por momentos frustrante. Habían cosas que quería meter y que no pude, así como hay cosas en el resultado final que no me gustan.

A pesar de las dificultades, cuando viste la versión final de la película, ¿qué pensaste?

[Silencio por unos segundos] Bueno… yo soy un poco criticón. Ya la película salió y mi madre y mi hermano la han visto y la elogian. Pudo salir muy diferente, tomar cualquier dirección. Hay muchísimo material y no hay suficiente tiempo. El fin de semana estuve en México y fui al estreno con la prensa y los amigos del festival. La alfombra roja y todo eso.

Y la verdad estaba un poco molesto porque pensé que habría fanáticos, aunque en parte es mi culpa porque nunca reviso mi correo ni pregunto muchas cosas, simplemente las asumo. Yo creí que iban a ir muchos más seguidores y la iban a ver junto a mí. Pero me di cuenta que era un estreno para salir de esto y con la prensa. Igual fue magnífico. La vi con unos amigos cercanos y había un promotor tocando batería en el aire y haciendo air guitar y cantando. Me sentí muy bien y muy feliz porque la gente la disfrutó. Pero como artista, de todas formas, te pones bravo todo el tiempo [risas]. Es mi naturaleza, hermano, ya estoy listo para lo siguiente. Y solo quiero superarme, ser mejor. Algunas veces las cosas se quedan cortas en mi cabeza. Pero eso soy yo. Solo soy yo.

El año pasado los vi en el Knotfest de México y era la primera vez que lo veía en vivo. Noté la pasión que hay entre los maggots, en cómo hablan de la banda y la conexión que tienen. Tú que has estado en Slipknot desde el principio, eres el miembro que lleva más tiempo, ¿en algún momento pensaste que se iban a convertir en un fenómeno tan grande?

Yo soy un poco engreído. Todos nosotros, en la banda, no hacemos las cosas a medias, las hacemos con toda. Somos algo agresivos, incluso entre nosotros. Solíamos practicar y éramos unos lunáticos. No queríamos que nos compararan con ninguna otra agrupación. Queríamos ser el grupo que tocaba desde las seis de la mañana hasta las seis de la tarde sin parar. Tocábamos la misma canción 100 veces seguidas para ganar un dólar. Estábamos locos. Estábamos dementes. Usábamos máscaras a 43 grados centígrados en verano. Nos preparamos para ser psicóticos porque así es como somos.

Y uno siempre quiere estar en la banda más grande del mundo, pero no tienes ni idea de qué significa eso cuando lo dices. Es solo un pensamiento. ¿Qué significa ser la banda más grande del mundo? No tienes ni idea que vas a viajar por todo el planeta tocando para 100.000 personas que van a saltar si les dices que lo hagan. Y eso es así porque te quieren y ellos saben que los adoramos.

Al final, hombre, quien sabe en qué termine. Al final puede que sea muy pobre y tenga que pedirle a algunos maggots que me den un lugar para dormir o un pan. Yo siempre quise ser parte de algo con gente que fuera igual a mí. Y lo encontré en Slipknot. Y ahora hay gente que le gusta la banda y que quiere rock, que quiere arte. Quieren cultura, quieren amor, quieren ser aceptados. Las mismas cosas que yo quiero. No puedo hablar por todos los chicos de la banda, pero eso es lo que todos queremos. Quieres sentir la música, quieres jammear con tus amigos.

Vivimos de la música y queremos saber que podemos confiar entre nosotros para que la música que hacemos siga siendo pura y honesta con nosotros y con los fans. Al final del día es hacer parte de algo de lo que nos sentimos orgullosos. Que digamos “soy parte de esto” y vale la pena. ¿Cuántas bandas, de niñas y niños, se asocian a una moda que pasa durante su pubertad, su adolescencia, su etapa de adulto joven, y que cuando en serio se encuentran con ellos mismos, cuando abren sus ojos, mantienen su alma a pesar de las cosas malas que tuvieron que vivir? Ahí es cuando tienen que ver dentro de sí mismo y descubrir quiénes son. Porque mucha gente se pasa la vida pretendiendo ser algo que no es.

Slipknot no va a ser eso. Nuestros fans son de oro y saben que no vamos a ir por ese camino. Yo soy mi banda y mi banda soy yo. Y por eso es lo que es. Por eso, más que una banda, es toda una cultura. Queremos seguidores que sean como nosotros, que nos entiendan y que confíen en nosotros porque nuestra intención es decirles la verdad. Siempre va haber problemas, tampoco intentamos deshacernos del drama porque sabemos que hay complicaciones en la vida.

Y yo sé que los jóvenes confían en nosotros porque, hombre, hacemos lo que se nos da la puta gana. Y eso es lo que los chicos aman. Y yo no sé si estoy de acuerdo o no, pero me alegra que ellos estén felices haciendo lo quieren hacer. Sin excusas. Mirando la vida a los ojos. Slipknot hace lo que quiere, como quiere y cuando quiere. Y llevamos haciéndolo por 20 años y los vamos a seguir haciendo hasta que podamos. Porque no puedo ver el futuro, pero sí sé que nuestro próximo álbum está a la vuelta de la esquina. No será este año, que ya se va a acabar. Mira a Corey Taylor. Ya terminó de girar con Slipknot, escribió un álbum de Stone Sour, lo grabó y está promocionándolo. Tal como ha sucedido antes. ¿Sabes qué pasa después? Slipknot.

Todos tenemos que hacer lo que necesitamos por un tiempo, así es como nos hemos mantenido como banda. Puede que a algunos no les guste lo que hace Corey Taylor porque quieren a Slipknot. Puede que no les gusten los tipos de Slipknot porque no estamos de gira, pero hacemos lo que queremos. Es lo que siempre hemos hecho.

El arte necesita tiempo. Yo necesito tiempo, hombre. No puedes levantarte e irte de gira. Así no funciona para nosotros. Acabamos de terminar un tour que duró tres años. Tenemos un bajista y un baterista nuevo. Son cosas grandes. Joey [exbaterista, dejó la banda en 2013) y Paul [exbajista, murió en el 2010] se han ido. Fue el primer álbum en el que no está ninguno de los dos. ¿Y sabes qué hicimos? Fuimos al estudio a hacer lo que siempre hacemos: música.

Ahora estamos tomándonos nuestro tiempo. Y muy pronto nos reuniremos y empezaremos de nuevo. En el momento indicado.

Ya que hablas de la historia de la banda, en los primeros años la inspiración y el sonido eran mucho más crudos. ¿En qué se inspiran ahora?

Uno nunca sabe cuál va a ser el próximo viaje porque todos están haciendo sus cosas. Si vamos a algún lado, todos en la banda llegan con algo nuevo. Por ejemplo Sid [Wilson, el DJ y tecladista de Slipknot] está en su propio viaje. Las cosas que está experimentando en su vida, la tecnología y los juguetes que tiene, está tocando todos los días y eso mejora su arte. Pero cuando nos reunamos, voy a tener que descargar todo eso. Él va a tener un mundo entero de sí mismo. Y eso pasa con Jim, Craig, Mick, Corey, Jay, Alex y conmigo. Cada día que estamos separados experimentamos la vida.

Pero te voy a decir algo, lo que me encanta de estos días es que siento que todos van a empezar a sacar los mejor de ellos. Porque, a mi edad, no cambiaría nada de lo que hice en el pasado, pero no lo repetiría. Y dentro de poco voy a ser entrevistado y me van a preguntar todo de nuevo. Es que soy diferente, yo he cambiado. No me voy a sentar a pedir disculpas por lo que hice o quien fui. Hasta donde tú sabes, yo sigo siendo esa misma cosa.

Pero hay más. Lo que quiero decir es que tengo 47 años y si no he aprendido un par de cosas ahora, sobre ser humano, sobre ser papá, sobre ser esposo, sobre ser un miembro de la banda Slipknot. Si no he aprendido nada hasta ahora y voy a contárselo al mundo, en realidad no tengo ninguna razón para seguir haciéndolo. Pero yo tengo la idea de que todos estamos concentrados en ser lo mejor para nosotros mismo, para los demás y para nuestra música, así que estoy muy entusiasmado por el futuro porque todos se hacen más sabios, más viejos, comunican más cosas, toman más riesgos, rompen esquemas y llevan su vida lo más lejos que se puede para ser libres. Y eso es muy importante. La libertad en Slipknot lo es todo.


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