Slash habla de la reunión de Guns N’ Roses y su nuevo álbum

El guitarrista dio por primera vez una entrevista larga para charlar sobre GNR y explica por qué no abandona su carrera solista


POR GENE KIRKLAND | 21 Aug de 2018


Se pueden ver cosas asombrosas desde esta mansión/hotel en Inglaterra, donde Slash se encuentra descansando y hablando sobre su nuevo álbum, Living the Dream, con Myles Kennedy and the Conspirators, que saldrá el 21 de septiembre. Él ha viajado hasta acá porque va a estar en el Download Festival con Guns N’ Roses. Hasta esta entrevista de 90 minutos, no había hablado a profundidad sobre el éxito de su reunión. No quiere entregar detalles sobre cómo arregló su relación con Axl Rose y cada vez que mencionó al grupo, dice: “Está bien. Estoy cansado y enfermo de hablar de esta mierda”. Pero sigue hablando.

¿Cómo lograste hacer el álbum de Conspirators con todas las giras de Guns encima?

Empecé la preproducción y después salí en un tour como solista. En un punto, hablé con Axl por teléfono, nos reunimos y hablamos sobre Coachella. Solo por pasarla bien y porque estábamos siendo amigables de nuevo. Eso terminó convirtiéndose en una gira que no se ha acabado. En el último descanso que tuvimos me reuní con Myles y el resto del grupo, revisamos las canciones, escogimos las que queríamos seguir trabajando y escribimos nuevas cosas. Ensayamos, hicimos los arreglamos y sacamos toda esa mierda adelante. Y en septiembre vamos a hacer algunos conciertos. Con Guns regreso en noviembre. Y en enero giró con Conspirators.

¿Cómo se siente hacer fuertes riffs de guitarra cuando el género ya no hace parte de lo más comercial?

Es necesario encontrar ideas emocionantes. Ahora no hay nadie que saque algo tan impactante como cuando empezamos a tocar. Ni se acerca. Por eso hay que trabajar más duro. De algún modo me sigo rompiendo el culo para hacer algo bueno.

Su primer álbum solista fue una señal del final de Guns. ¿Hay algún mensaje que quiera dar al lanzar este proyecto?

No. Simplemente lo empezamos y estuvo por un tiempo en segundo plano, así que hasta ahora lo termino. Pero, al mismo tiempo, quiero seguir haciendo lo que tengo aparte de Guns N’ Roses.

¿La idea es que no tenga tiempo libre?

Bueno, en general sí. Y además he estado produciendo películas de terror. Es una locura, pero es mejor estar ocupado a estar sentado sin hacer nada [risas].

Antes, cuando no tenía nada que hacer, solía acabar borracho. ¿Ya superó eso?

No he tenido problemas con eso. Por suerte ya lo superé y desde entonces no he tenido líos y no quiero regresar a esa época.

¿Ha estado sobrio desde 2006?

Sí, por eso todo ha salido bien. Todos los adictos y alcohólicos tienen que entender que el riesgo está ahí. Y creo que, probablemente, mi mayor debilidad es cuando no tengo nada que hacer.

Cuando tocaron en Coachella, ¿en serio creyeron que solo iban a reunirse ahí y eso sería todo?

La idea original era hacer esos shows y ya. Extrañaba estar en el escenario con Axl y Duff. Me hacía falta esa combinación. Tenía ganas de hacer más cosas.

Me gusta mucho verlos tocar canciones de Chinese Democracy. ¿Cómo se siente ahora?

Es divertido y no es extraño. Tampoco es que esté por fuera de mi zona de confort. Soy consciente de que tengo que mantener la idea de la grabación, pero haciéndolo a mi estilo de todas formas.

¿Nos puede explicar cómo pasó todo eso? ¿Cómo fueron las primeras conversaciones con Axl?

Yo sé que todos quieren preguntarme ese tipo de cosas, pero en el mundo de Guns N’ Roses me he dado cuenta que es mejor no meterse porque, en este momento, la banda está y eso es lo único que hay que decir. No me gusta entrar en detalles porque siempre son malinterpretados y parece que a las personas les gusta enfocarse en lo superficial. Es difícil alejarse de eso después de ser una banda que estuvo por tantos años en esa dinámica. Prefiero evitarlo.

Obviamente no quiere decir algo que arruine todo…

No me preocupa cagarla. Solo que no creo que haya información que sea realmente importante. Lo divertido de esto es tocar, no hablar con la prensa. ¡Y ha sido buenísimo! Sí ha habido algo que no me esperaba: que Axl y yo hayamos arreglado las cosas y nos uniéramos de nuevo y ahora veamos hacia adelante, fue sorprendente… Ha sido una gran experiencia y la he pasado genial. Todos se llevan bien y los putos fanáticos han sido increíbles. Es un milagro que esto esté pasando, en especial para una banda que ha estado por tanto tiempo. Ha sido muy agradable estar acá en este momento.

Axl Rose y Slash en Madrid, España, el 4 de junio del año pasado. Victor Lerena/EPA/REX Shutterstock
Axl Rose y Slash en Madrid, España, el 4 de junio del año pasado. Victor Lerena/EPA/REX Shutterstock

Siempre fue difícil que encontrar a alguien para tocar que no fuera Izzy. ¿Cómo se ha sentido al trabajar con Richard Fortus?

Richard es muy sensible. Es un guitarrista de rock & roll, pero técnicamente es impresionante. Tiene las mismas bases que nosotros. Por eso es muy fácil trabajar con él. No es posudo, ni falso.

Él tiene que encontrar algo que complemente lo que usted hace, ¿verdad? ¿Eso no es lo difícil?

Nunca ha sido algo que se piense mucho. Simplemente se hace, y si funciona ya está. Si no, pues no. Eso es lo importante.

Están tocando las canciones viejas más rápido. ¿Era algo que buscaban con Duff?

Creo que simplemente es la energía, porque ahora nos hemos calmado un poco. Me parece que había mucha energía en Coachella y la primera gira por EE.UU., todo tenía un tempo más rápido y loco. Era la fuerza colectiva que teníamos en ese momento. No era intencional. De pronto en algunas canciones, porque, bueno, me gusta acelerar.

¿Estos han sido los únicos conciertos de Guns en los que está sobrio?

Del 86 al 94, nunca estuve sobrio. Lo interesante es que, y lo hemos hablado con Axl, en ningún momento hemos pensado en el pasado. Es la misma gente, prácticamente, y muchas canciones son las mismas, pero parece algo nuevo. Seguramente es una muestra de mi estado mental en ese momento.

Pero podías tocar bastante bien así estuvieras ebrio.

Era un alcohólico funcional. Cuando estaba de gira, había alcohol. Sabía que no iba a tener un hábito con la heroína porque si no consigues, te enfermas y es una mierda. Así que solo tomaba. Que es también peligroso, pero era bueno tomando [risas].

Axl Rose, Izzy Stradlin, Slash, Steven Adler y Duff McKagan en Los Ángeles en 1985. Jack Lue/Getty Images
Axl Rose, Izzy Stradlin, Slash, Steven Adler y Duff McKagan en Los Ángeles en 1985. Jack Lue/Getty Images

Duff también bebía en esa época.

Tomábamos 24/7. Es chistoso acordarse de eso. Como te digo, no me arrepiento de nada, así eran las cosas. Hay cosas que se pudieron manejar de otra forma, sobre todo en los últimos momentos, cuando estábamos en crisis. Pero no me gusta llorar por el pasado.

Su mamá era afroamericana y su papá inglés. Usted ha dicho que “es extraño ser un rockero negro y británico porque muchos rockeros británicos quieren ser negros”. ¿Qué significan sus raíces para usted?

Nunca ha sido algo que muestre y no me diferencio de alguien más por el color. Ya pasé por eso cuando era niño. En el colegio te encasillan por tus raíces. Cuando empecé a hacer mis cosas, sobre todo cuando comencé a tocar guitarra, no era importante. Nunca me ha importado identificarme de una forma u otra.

¿Qué piensa de Black Lives Matter?

Creo que la injusticia racial es fea y triste. Puedo entender perfectamente el lado negro, pero me acuerdo lo que tuve que pasar cuando niño. Mientras crecía, en mi familia había una especia de miedo al prejuicio racial. Cuando veo lo que muchas personas tienen que vivir, es triste. Sobre todo ahora que estamos en un periodo malo. Ojalá termine pronto.

¿Cómo se siente con la situación de la guitarra en la industria musical de ahora? Hace tiempo no hay un nuevo “héroe de la guitarra”.

Bueno, en parte la guitarra ya no es vista como un instrumento importante en la música de ahora. Y eso ha pasado antes. Creo que cuando empezó el new wave, en el 78 o 79, querían deshacerse de la guitarra, una actitud de “a la mierda Led Zeppelin”. Mi mamá tenía un novio cuando yo era niño que le gustaba Elvis Costello, Devo y cualquiera que no fuera Zeppelin. El punk rock era pura guitarra sin solos. Pero con el new wave, los 80 y MTV perdió importancia.

En este punto hay alguien como Jack White que está manteniendo la relevancia de la guitarra porque tiene muy buenas ideas, grandes canciones y a la gente le gusta. De repente la guitarra funciona a la perfección. Así que depende del artista. Si las canciones son buenas, la banda es dinámica o hay un sonido especial, y ahí hay una guitarra, entonces la gente puede conectarse. Pero no creo que alguien toque solo por el bien del instrumento.

Pero lo haces.

Pues me gusta la guitarra. Me emociona. Es lo que hago, lo he hecho por mucho tiempo y nunca he perdido el interés. De todas formas no es que sea parte del mainstream de hoy en día. De algún modo sigo en mi esquinita haciendo mis cosas, pero sí hay hambre de rock & roll. Simplemente tiene que ser hecho por gente que lo entregue de una forma genuina y sincera, que tengan el espíritu. Y puede sonar como un cliché, pero hay una actitud. Ni siquiera tiene que tener amplificadores Marshall y todo eso. Es ese “come mierda” en la época de Instagram y toda esa joda en la que todos quieren ser el centro de atención… Es una época muy rara.

El fenómeno de Greta Van Fleet es muy interesante. Ellos les van a abrir.

Me alegra mucho verlos. Ojalá no sonaran tan parecido a Led Zeppelin, pero de todas formas la idea de cuatro niños subiendo al escenario a romperse el culo tocando con un par de amplificadores y una batería, en lugar de hacer toda esta mierda, es saludable e inspirador. Hace que los que están haciendo lo mismo, que nadie ha escuchado, tengan esperanza.

Parece que te gusta mucho trabajar con Myles Kennedy.

Hice un disco solista [en 2010] en el que tuve diferentes cantantes. Y uno de ellos era Miles Kennedy. No lo conocía. Solo había escuchado hablar de él. Creo en ese momento Zeppelin había hablado con él para ver si hacían algo juntos. Entonces pensé que él debía ser muy bueno, pero no lo había escuchado. Al final, cuando estaba en Velvet Revolver, Matt Sorum lo había recomendado para una audición, antes de que empezáramos a trabajar con Scott. Pero Myles nunca llegó. Le dio gripa o algo así y nunca pasó nada.

Slash junto a Myles Kennedy en Budapest, Hungría, en noviembre de 2015. Balazs Mohai/Epa/REX Shutterstock
Slash junto a Myles Kennedy en Budapest, Hungría, en noviembre de 2015. Balazs Mohai/Epa/REX Shutterstock

Llamé a Myles y tenía casi terminado el disco, pero había dos canciones en las que no encontraba la voz correcta y se me ocurrió decirle a él. Le conté y le pregunté si estaba interesado. Aceptó y se la envié. Unos días después salió Starlight, la puse y me encantó. Fui a donde Eric Valentine, el productor, y me dijo: “¿Soy solo yo o esto es jodidamente bueno?”. Myles tiene un estilo relajado y agradable, y nos conectamos muy rápido.

Su madre salió con David Bowie y ustedes siguieron en contacto siendo adultos. ¿Se pudo despedir de él?

No. Un año antes de su muerte estaba intentando que actuara en una película de terror en la que yo trabajaba [risas]. Esa fue la última vez que hablé con él. Era un verdadero personaje. Era un ícono.

Cuando sus papás se divorciaron fue muy polémico… ¿Eso afectó su más reciente divorcio?

Yo era más joven de lo que ellos eran. Creo que yo tenía ocho años y fue traumático y no había ningún apoyo. Mi mamá estaba trabajando y mi papá estaba en sus asuntos, entonces me quedé con mi abuela. Por eso intenté estar más en contacto con mis hijos y mucho más cuando me separé.

¿Todavía tiene un desfibrilador en el pecho?

Sí, ahí está y nunca lo he sacado. Se le acabó la batería, pero mi corazón ya está normal. Podrían sacarlo, pero podría ser más riesgoso que tenerlo adentro.

Tiene suerte de estar vivo y tener salud después de meter tantas cosas en su cuerpo.

Me salvó la motivación por tocar, porque cuando me enfermé estaba de gira con AC/DC y lo tuve que cancelar. Fue la primera vez que cancelé algo y me sentí muy frustrado. El doctor que me puso el desfibrilador me dijo que me calmara un poco en esas próximas semanas. Entonces estuve motivado porque esos fueron los días que me salvaron. Entre 2005 y 2006 estuve en el punto más bajo y fue horrible.

En otras palabras, fue divertido una vez pero no volvería a ser divertido.

Exacto. Cuando todo eso pasaba, no se trataba de escapar de los recuerdos difíciles o algo así. No me intentaba esconder de nada. Era pura diversión, pero se convirtió en otra cosa. “Si tomas desde que te levantas hasta que te acuestas estarás bien todo el día. No tendrás guayabo”, decían. Pero luego dependes física y mentalmente de eso, y eso no era lo que buscaba al comienzo. Pero no lo hacía porque yo fuera miserable, ni porque estuviera escondiendo algo.

¿Cómo es que puedes estar vivo y sobrio mientras otras personas no lo logran?

A veces pienso en eso. Estuve en una misión suicida por mucho tiempo… simplemente no me importaba nada. Entonces siempre jugué con los límites y no lo pensaba dos veces. Tuve muchos incidentes que pudieron haberme asustando, pero no me importaba. Luego, hubo un punto en el que me di cuenta que no estaba yendo a ningún lado. Las adicciones se vuelven una carga tan grande y te vuelves tan miserable que quieres renunciar a ellas, porque de verdad no ganas nada. Si no vas a morir de una sobredosis y vas a seguir así, terminarás en el hospital una y otra vez. Al final te das cuenta que no vas a ningún lado y haces lo mejor por estar vivo.


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