Última Palabra Billy Joel

El cantante habla acerca de sus inseguridades, del contacto con sus exesposas y de qué se siente ser finalmente cool


POR PATRICK DOYLE | 26 Jul de 2017

Ilustración por Mark Summers


En los últimos años tus shows se han engrandecido, ¿cuál crees que sea la razón?

No me gusta pensar en eso, porque luego descubres la razón. Tengo una teoría acerca del éxito que he tenido. No creo que sea malo, solo creo que soy competente. Sé cómo escribir y cómo tocar. Sé cómo cantar afinado, aunque no me gusta mi voz.

¿Te consideras un buen compositor?

Creo que soy bueno. Algunas de mis canciones son brutales y otras apestan por completo. Una vez intenté escribir una canción en francés, y ni siquiera lo hablo. La toqué en Francia y le pregunté a mi representante por qué no le había gustado al público. Él me dijo que pensaban que estaba cantando en polaco. La mitad de mis canciones son aceptables, pero hay muchas que tiraría a la basura.

¡Esas canciones son la banda sonora de la vida de muchas personas!

Me gustan más las canciones desconocidas que los éxitos. Nunca pensé que Piano Man se convirtiera en uno. En cambio, We Didn’t Start the Fire es en esencia una canción innovadora.

¿Qué piensas mientras cantas Piano Man en el escenario?

“¡Gracias a Dios está por terminar!”. Estoy bromeando. Es gratificante escuchar a un público cantar tus letras, pero en el escenario de trata más de sentir que de pensar. Me gusta estar en contacto con los músicos, y a veces estamos sincronizados sin hacernos señales. Hay cierta mística en eso.

¿Cuál es tu canción favorita de Billy Joel?

New York State of Mind, porque creo que se convirtió en un estándar. Algo así como Stardust de Hoagy Carmichael o Georgia on My Mind. Ahora es una de esas canciones.

¿Qué consejo les darías a los músicos jóvenes?

Que no teman cometer errores, porque lo único original que hacemos es cometerlos. Alguien te puede enseñar cómo hacer algo perfectamente, pero solo la puedes cagar a tu manera.

¿Cómo te relajas?

Bueno, ahora tengo una niña pequeña. Tiene apenas 20 meses. Mi pasatiempo favorito es estar con ella y entender qué está pensando: cómo está viviendo el mundo y qué está aprendiendo. Esa es mi manera favorita de relajarme.

¿Qué has aprendido de la paternidad?

Probablemente la parte favorita de mi vida es ser padre. Nunca tuve uno, entonces era muy importante para mí asumir ese rol y compensar lo que me hizo falta.

¿Alguna vez te enfrascaste en la fama y el dinero?

Me enfrasqué en mi trabajo. No puedo creer todo lo que trabajé cuando era más joven. A veces me afectaba. Me fijé un estándar muy alto, y si no lo alcanzaba me castigaba. Esa probablemente es la razón por la que dejé de escribir canciones.

¿Aún te surgen ideas cuando estás sentado en el piano de tu casa?

Todas las mañanas. Me levanto, salgo de la cama y tengo una idea para una canción en mi cabeza. No necesariamente la canción entera, pero sí una idea melódica o sinfónica. A veces sueño con sinfonías, entonces siempre estoy escribiendo música. Tan solo paré de escribir canciones.

¿De dónde viene tu inspiración?

Crecí escuchando música clásica. Recuerdo una frase de Neil Diamond: “Me perdoné por no haber sido Beethoven”. Yo me di cuenta de que mi problema era que nunca me he perdonado por no ser Beethoven.

Bill O’Reilly una vez dijo que te conocía en el bachillerato y te llamaba “matón”.

Creo que para él sí lo era. Nunca lo conocí, pero somos de la misma ciudad y mi grupo de amigos solía pasar el rato alrededor de las tiendas. Aun así, éramos más románticos que peleadores.

¿Eres feliz?

Soy un hombre muy satisfecho. Sigo leyendo que sufro de depresión. Pero no es verdad. A veces me he emborrachado bastante estando triste o molesto, pero fue pasajero. Nunca me quedé en eso.

¿Consideras importante seguir en contacto con tus exesposas?

No tengo resentimientos ni rencores. Me llevo bien con mis exesposas. Soy como Enrique VIII. Este es mi cuarto matrimonio… ¡Que la fuerza me acompañe!

Antes los críticos te hacían pasar un mal rato. Pero al parecer en los últimos años te volviste cool…

Mira, Trump fue elegido presidente, entonces cualquier cosa puede pasar.

¿Qué piensas de eso?

Sigo atónito, pero intento no involucrarme en la política. Uno de los más grandes momentos de la noche ocurre cuando toco Piano Man y canto, “saben que es a mí a quien han venido a ver para olvidarse de la vida por un rato”, y el público deja salir un enorme “ahhh”, y yo respondo: “OK, no olviden eso”. Somos los bufones de la corte, no los filósofos.


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