Yoko Ono

La artista de 83 años habla sobre su infancia, el éxito efímero y la importancia de salir


POR DAVID BROWNE | 01 Apr de 2016

Illustración por Mark Summers


¿Quiénes son tus héroes?

Eso es fácil: mi esposo, John Lennon. Él fue la única persona que conectó conmigo. Es difícil que los hombres entiendan lo que una mujer está pensando; la mayoría ni siquiera escucha. Él era muy avanzado en ese sentido. Realmente se involucró con el feminismo. Me preguntaba si podía conseguirle grupos feministas. Incluso ahora no creo que los hombre se reúnan y digan: “Vamos a ser feministas”.

¿Tienes una ciudad preferida?

Me encantan todas las ciudades en las que he estado, pero Liverpool es maravillosa. John y yo pasábamos a saludar a la familia. Allá la gente tiene un espíritu muy fuerte, sobre todo las mujeres. Pienso que pertenecen a la clase trabajadora —aunque no creo que quieran que las etiquete así—, pero tienen esa mentalidad, esa fuerza y sabiduría.

¿Qué tipo de música sigue conmoviéndote?

La música de la India es increíble. La música gitana es fantástica. Toda la del Medio Oriente es muy fuerte. A John y a mí nos encantaba la música folclórica de distintos países, el ritmo y las armonías son muy, muy diferentes.

¿Qué crees que John estaría haciendo con las redes sociales?

Él sentía que algo así iba a aparecer. De todos modos ya lo estaba haciendo. Cuando alguien decía algo que no le gustaba, él mandaba una carta protestando. Nunca habría ignorado ese tipo de comunicación.

¿Tienes alguna disciplina de ejercicio?

Camino. Caminar es una forma maravillosa de relajarse. Sé que puede ser peligroso, pero evito pensar en eso. Tal vez soy la única ahora. Muy poca gente famosa anda caminando por ahí. Desaparecieron. Así está el mundo. Es triste, ¿no?

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?

No recibo consejos. Mi historia es muy diferente, por eso es difícil que alguien me aconseje. Mis padres fueron muy liberales y apoyaban que tuviera mis propias opiniones. Cada cual puede pensar lo que quiera, y yo también puedo hacerlo. No tiene sentido escuchar. Hasta ahora me ha ido bien.

¿Alguien te dio consejos para hacer tus discos de cierta forma?

Hago mis discos a mi manera.

¿Cuál fue el libro favorito en tu juventud?

Hubo dos, y ambos eran chinos. Sangokushi habla sobre cómo luchar de manera lógica y cuidadosa. El otro, Saiyuki, tiene más relación con el viaje espiritual. Un monje encuentra la forma de resolver una situación sin luchar. Otro tipo es muy engreído; dice: “Lo sé todo, y puedo volar al fin del mundo en 10 segundos”. El monje le dice: “Enséñame a hacerlo”. El tipo llega al fin del mundo y hay cinco postes. “Pondré mi nombre en ese”, dice. Luego vuelve donde el monje y le asegura que ha ido hasta el fin del mundo. El monje le responde: “¿De verdad?”. Abre su mano y dice: “¿Estos eran los postes?”; el hombre no fue a ninguna parte. Nunca salió de la mano del monje.

¿Cuál es tu recuerdo preferido de tu amigo David Bowie?

Fue una de las pocas personas a las que les gustaba mi trabajo. Creo que dijo algo muy hermoso sobre mi música en Onobox [la recopilación de 1992]. En esa época a nadie le importaba, y él fue muy valiente al manifestarse.

¿Qué libros estás leyendo ahora mismo?

Generalmente leo tres libros al mismo tiempo. Uno es Las siete leyes espirituales del éxito [de Deepak Chopra]. Aparentemente es sobre el éxito, por eso la gente se interesa. Pero realmente hace una buena declaración sobre ser espiritualmente exitoso. Me encantan los libros físicos, aún no puedo desprenderme de ellos.

¿Has pensado en escribir tus memorias?

No, eso sería muy difícil. Me preocupa escribir algo que haga sentir mal a la gente. Pienso en las mujeres y sus hijos. No quisiera hacerle daño a nadie. Por eso el libro sería más bien… aburrido [risas].

¿Qué es lo mejor del éxito?

No sé porque aún no soy exitosa. No hemos conseguido la paz mundial.

¿Esa es tu media para el éxito?

No lo diría así, pero es uno de los grandes temas para mí.

¿Qué haces para relajarte?

¿Relajarme? No me relajo mucho. Siempre estoy pensando en el siguiente proyecto.

Hace casi 50 años conociste a John, cuando él fue a tu exposición en Londres. Tenías un catalejo en el que él miró y decía: “Sí”. ¿Qué representa ahora esa obra para ti?

En esa época mi vida era muy difícil. Pensé: “Bueno, tengo que cambiar eso”. Eso decía: “Sí” en lugar de “No”. Eso me salvó.

Yoko Ono nos presenta su exposición One Woman Show, 1960-1971, exhibida en el Museo de Arte Moderno de Nueva York que ofrece algunos de los trabajos más influyentes de la artista.


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