La imparable Ford edge titanium

“Be unstoppable”, nos dice la más innovadora camioneta crossover

POR ROLLING STONE | 01 May de 2016


Han pasado 11 décadas desde que Henry Ford fundó su compañía en Dearborn, Michigan, cerca de Detroit. El industrial fue el responsable de masificar los automotores y revolucionó el mundo al poner a girar las ruedas del progreso. Siendo hijo de un inmigrante irlandés, Ford empezó su historia desbaratando pequeños aparatos para desenmascarar la magia de su funcionamiento. Se dice que los relojes fueron sus primeras víctimas, las puertas que se abrieron para dar paso al visionario.

Hoy, esos viejos relojes marcan un contraste abrumador al lado de los impresionantes adelantos tecnológicos que enriquecen los vehículos producidos por la compañía del mítico Henry.

La Ford Edge fue presentada inicialmente en 2007 con gran éxito y revitalizada de forma radical en 2011. Hoy una nueva generación ha sido completamente rediseñada bajo rigurosos criterios de innovación, estilo, desempeño y comodidad.

Con un sorprendente conjunto de soluciones de alta ingeniería, la nueva Ford Edge Titanium es sinónimo de la más avanzada tecnología. La experiencia de manejo y el nivel de confort de sus ocupantes llegan a niveles pocas veces vistos.

Todo en ella busca la comodidad: una nueva suspensión aísla más que nunca las irregularidades que caracterizan nuestra problemáticas vías, y permite que la cabina sea más silenciosa para disfrutar plenamente de las voces de la gente que queremos y la música que nos acompaña en el viaje de la vida. A eso se suman sus modernas luces de marcha diurna, rines de aluminio de 19 pulgadas, mayor espacio interior, formas ergonómicas, techo corredizo de doble panel y sillas con calefacción y refrigeración.

Pero eso no es todo, su caja automática de seis velocidades puede ser operada desde las levas instaladas en el timón para una conducción con mayor control y tono deportivo. Adicionalmente, dispone de un modo de manejo sport con un patrón de cambios más agresivo para una conducción con respuesta más enérgica, y la posibilidad de adelantar con mayor confianza y tranquilidad.

La lista de innovaciones y beneficios integrados es tan larga que el espacio en un impreso no nos permite hacer justicia. La conducción es suave y poderosa al mismo tiempo; nos llena de energía y confianza. La sensación es indescriptible, y podría ahorrarnos horas y horas de terapia. En ella nos sentimos como pocas veces nos hemos sentido. Nos permite dejarnos llevar por la certeza de estar en las mejores manos, atravesando el mundo mientras todos nos miran. La palabra “nave” nunca fue mejor empleada: la repetían quienes la veían recorrer con elegancia los cráteres bogotanos.

Potencia, tecnología, comodidad y diseño. Cada minuto dentro de la Ford Edge Titanium implica una nueva sorpresa. No podemos dejar de imaginar cómo habría reaccionado Henry Ford si lo trajéramos hoy con una máquina del tiempo. Eso es lo que parece esta camioneta.


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