10 cosas que aprendimos de David Bowie: The Last Five Years

Desde mensajes secretos en videos musicales hasta apoderarse del jazz en su canción Blackstar, esto es lo que tomamos de este gran documental sobre Bowie

POR ELIAS LEIGHT | 05 Jan de 2018

<p>La película salta de una década a otra, conectando, por ejemplo, letras de <i>The Next Day </i>con el éxito de Bowie, <i>Fame</i>. Jimmy King/ Cortesía de HBO</p>

La película salta de una década a otra, conectando, por ejemplo, letras de The Next Day con el éxito de Bowie, Fame. Jimmy King/ Cortesía de HBO


The Last Five Years, el documental dirigido por Francis Whately, profundiza en las últimas grabaciones de David Bowie, Next Day y Blackstar. En lugar de hacer entrevistas con famosos como sucede en la mayoría de documentales musicales, el largometraje fue realizado con los colaboradores más cercanos de estos dos últimos discos: el productor Tony Visconti, el diseñador gráfico Jonathan Barnbrook, la compositora Maria Schneider y el conjunto de jazz que tocó en Blackstar liderado por Donny McCaslin. La película salta de una década a otra, conectando letras de The Next Day con el éxito de Bowie, Fame, y dibuja el camino de Major Tom desde el video de Space Oddity, pasando por Ashes to Ashes, hasta Blackstar. Estas son 10 cosas que aprendimos de la película.

1. Puede que The Next Day y Blackstar nunca se hubieran hecho.

The Last Five Years empezó 10 años atrás, durante la última gira de Bowie, que tenía sets de dos horas y media cada noche. “Estar de gira todos los días lo emocionaba muchísimo”, recuerda el productor Tony Visconti. “Pero me dijo sin filtro, ‘Estoy cansado’. Creo que cumplió todos sus sueños y deseos y se saturó su poco”. La primera vez que aparecieron los problemas de salud fue en un concierto en Praga. Bowie empezó a “sudar demasiado” y “no podía cantar”. Después sufrió un ataque cardíaco en el Hurricane Festival de Alemania en 2004, acabando su gira y su carrera en vivo. Por un momento, parecía que también dejaría de grabar. “Dijo que no iba a trabajar por un tiempo y no estaba seguro de volver al estudio”, cuenta Visconti.

2. Bowie exigió que las sesiones de The Next Day fueran un secreto para que no tuviera la presión del público o plazos para entregar el disco.

Unos años después de su ataque cardíaco, Bowie le escribió “de la nada” a la banda que lo acompañaba en las giras y le preguntó si quería trabajar en algunas canciones. Pero exigió que fuera totalmente secreto y les pidió a los integrantes, por primera vez, que firmaran un acuerdo antes de grabar. Esa era una de las reglas durante el proceso de grabación de The Next Day. También puso un horario muy estricto, saliendo del estudio, todos los días, a las seis de la tarde. Toda esa atmósfera ayudó a que “no hubiera presión para que Bowie lanzara el álbum”, dice Visconti. “De esta forma podía hacer cada canción a la perfección”.

3. Bowie está referenciando a una exnovia en el video de Where Are We Now?, la balada de The Next Day.

Bowie aparece a los tres minutos en el video de Where Are We Now?, apoyándose contra una pared y usando una camiseta que dice “Song of Norway”. Se ve muy inocente, pero es una referencia a Hermione Farthingale, una exnovia que le rompió el corazón (también escribió canciones para ella como Letter to Hermione, donde canta, “I care for no one else but you/ I tear my soul to cease the pain” [Solo me importabas tú/ destruí mi alma para aliviar el dolor]). Farthingale estaba trabajando en la película Song of Norway cuando conoció a otro hombre y dejó al cantante. “Le dije que la camiseta era muy descarada”, recuerda Visconti. “Él me dijo, ‘Yo sé’”.

4. Valentine’s Day es una de las canciones más políticas de Bowie.

“Hubo una serie de incidentes, antes de crear esta canción, que lo afectaron emocionalmente. Creo que le preocupaba mucho todo este tema de la gente disparándole a los niños”, dice el director de video Indrani Pal-Chaudhuri. “Era consciente de querer hacer una declaración, a su estilo, sobre el control de armas y la importancia en esto”, añade el guitarrista Earl Slick. Además, Bowie rechazó la idea del director de incluir un arma o algo de sangre falsa en el video.

5. La idea de Bowie para la portada de The Next Day era un acto simbólico para borrarse a él mismo.

Siguiendo la misma línea de un álbum grabado en secreto, Bowie escogió tapar su rostro de la portada de The Next Day. Jonathan Barnbrook, quien ayudó a hacer la imagen, la describe como el cantante “enfrentando toda su historia”. En ese proceso, según Barnbrook, el artista tenía más libertad para “jugar con su imagen”.

Pero eso no quiere decir que Barnbrook no estaba nervioso al poner una imagen tapando la cara de Bowie en un álbum del icónico músico. “En ese momento no estaba seguro. Un día antes de enviarla a la disquera le escribí a David si estaba seguro”, recuerda Barnbrook. “Me dijo, ‘Ten fe, Jonathan’”.

6. Bowie había guardado por mucho tiempo su interés en el jazz.

Visconti asegura que la pasión de Bowie por el jazz siempre estuvo “bajo la superficie” de su música, así que tenía sentido que el cantante contactara a Maria Schneider, una reconocida compositora de jazz, arreglista y pianista. “Cuando escuché sus trabajos, era todo lo que a David y a mí nos encantaba sobre las big bands. Que son incongruentes, extrañas y etéreas”, explica Visconti. La alianza Bowie-Schneider llevó a la colaboración Sue (Or in a Season of Crime) y algunos músicos de sesión de esa grabación (The Donny McCaslin Band) se convirtieron en el grupo que lo acompañó en Blackstar. “Esta era una banda de músicos de jazz, así que teníamos más colores en la paleta”, comenta Visconti.

7. Abrirle las puertas al jazz también iba con los movimientos en la carrera de Bowie.

La película compara el cambio de Bowie al tener un grupo de jazz, con otra modificación en su discografía. “El cambio con Sue es como cuando hizo música ambiental en Low y Heroes con Brian Eno”, comenta Visconti. “Cuando empiezas a experimentar con paisajes sonoros”, añade el guitarrista Carlos Alomar, “aparecen otras cosas”.

8. El video de Blackstar tiene referencias a uno de los inventos más famosos de Bowie: Major Tom.

El clip nació con unas ilustraciones que Bowie le envió al director Johan Renck. Uno de esos dibujos era de un esqueleto en un traje de astronauta y que apareció en el video final. “Para mí era Major Tom, un personaje que ha visitado varias veces en su carrera”, sugiere Renck.

Mark Plati, que tocó con Bowie en los 90, está de acuerdo. “Major Tom ha estado buscando un hogar por 50 años”, dice. “Por mucho tiempo estuvo buscando paz y descanso. Y lo encontró en Blackstar”.

9. Lazarus fue el sueño de Bowie de hacer un musical.

En los 70, Bowie quiso hacer un musical basado en 1984 de George Orwell. “Es un libro que amé en mi juventud”, dice el cantante en una voz en off. “Pero no tuvimos en cuenta a la segunda Sra. Orwell, que apenas supo lo que estábamos haciendo, nos cortó y dijo, ‘No voy a tener gente del rock & roll trabajando en la gran obra de mi marido’”. Bowie canalizó una parte de su deseo por una producción más teatral en la gira de Diamond Dogs.

10. Bowie creyó que cerrar Lazarus con Heroes enviaba un mensaje incorrecto.

“David no quería Heroes en Lazarus porque se había vuelto un himno”, explica el productor del disco, Robert Fox. “Quería una canción que hiciera que las personas se cortaran las venas. El director Ivo Van Hove y la escritora Edna Walsh lo convencieron de que Heroes, repensada musicalmente, serviría para cerrar Lazarus”. Convirtieron la canción en una balada de piano y la versión era tan sombría, que fue aprobada por Bowie.

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