Alfonso Espriella y su viaje interno

El músico colombiano se prepara para lanzar su cuarto disco, Todo empieza ahora

POR SANTIAGO ANDRADE | 18 Oct de 2017

<p>“Yo no suelo describir situaciones que pasaron ni contar historias literales. Mi escritura está más relacionada a la exploración del mundo interno”, dice el cantante.</p>

“Yo no suelo describir situaciones que pasaron ni contar historias literales. Mi escritura está más relacionada a la exploración del mundo interno”, dice el cantante.


Alfonso Espriella lleva más de 10 años recorriendo distintos escenarios de Colombia. Hasta este punto, ha pasado por casi todas las tarimas grandes del país (Estéreo Picnic, Rock al Parque, Altavoz, Ibagué Ciudad Rock), además de tocar en bares de varias ciudades colombianas y de México. Es un músico que en cada disco explora algo nuevo. No es difícil escuchar una de sus canciones y saber a qué álbum pertenece.

Sin embargo, en Todo empieza ahora, su disco nuevo, no sucede eso con todos los cortes. Sí hay una exploración sonora en algunas canciones, lo que le entrega un sello que lo diferencia de Somos estrellas o Ánima. Pero hay otras que sí cargan un sonido que caracteriza a Alfonso. “Retomo mi esencia de rock más pesado que hice hace muchos años” (en los 90 tuvo una banda de metal con la que tocó en Rock al Parque en 1996), le contó a ROLLING STONE. Tal vez sea eso. Un sonido más denso y oscuro que recuerda a temas como La viuda negra.

Esa es una parte del disco, que tiene dos caminos diferentes que se entrelazan. Por un lado, esas canciones agresivas y guitarreras. El otro muestra una cara más suave. “Más sensible y melancólica”, dice Alfonso. “Cargada de pianos y teclados”.

Pero esa agresividad y melancolía tienen algo en común: su origen. El cantante ha seguido por varios años a algunos maestros espirituales, que se han alejado de las religiones, pero que han tenido un “despertar de conciencia”, cuenta Alfonso, y que se mantienen al margen de una tradición específica. No son cristianos, budistas, hindúes o católicos (“Sigo sanándome del catolicismo que me inculcaron desde chiquito”, dice el músico). Son guías independientes que lo han ayudado a ver dentro de su ser, conocerse a sí mismo, explorarse y encontrar ahí sus canciones.

“Yo no suelo describir situaciones que pasaron ni contar historias literales. Mi escritura está más relacionada a la exploración del mundo interno”, comenta el cantante. “De estar en armonía con uno mismo, los obstáculos en el camino y el desasosiego existencial que a veces está. Es una visión más espiritual que circunstancial”.

En este camino, hay un guía en especial a quien ha seguido por más de 15 años. Incluso lo ha conocido y lo ha traído a Colombia a dar conferencias. Se trata de Richard Moss, quien tiene una idea que está directamente relacionada con el nombre del álbum. “Algo curioso de este disco es que el título fue lo primero que tuve”, cuenta Alfonso. “Una de las enseñanzas de este maestro es su llamado a vivir el presente. A estar aquí y ahora, lo cual es muy difícil porque nuestra mente está en el futuro o en el pasado. Él dice ‘Mi historia empieza ahora’ y eso es un recordatorio constante”.

Este cuarto disco fue un nuevo comienzo para Alfonso. Había una relación muy larga que se estaba acabando y no tenía nada preparado para el álbum, “Todo empezó de ceros. Estaba en blanco”. Por eso hay un lado nuevo en las composiciones de Todo empieza ahora. Algunas cosas de esa relación se filtraron en ciertas letras que tratan sobre “los vacíos que hay que atravesar. De la tusa”.

Esa sinceridad y la capacidad de poner en la música diferentes sensaciones lo han mantenido por más de 10 años como un rockero solista independiente en Colombia con cuatro discos en su espalda, algo que no es común en el país. “Yo creo que es algo más visceral que estratégico. Estratégicamente, decir que voy a hacer rock como solista en Bogotá, nunca fue una buena idea”, cuenta Alfonso mientras se ríe. “Digo visceralmente porque el deseo, el hambre y las ganas de hacer música y tocar siempre han sido tan fuertes que tenía que hacerlo”.

Esa energía para hacer rock lo ha llevado a tocar con la legendaria Totó la Momposina, a quien invitó a un Rock al Parque para cantar su arreglo de El pescador. La versión de estudio hace parte de Todo empieza ahora y hasta inspiró un corto que están pasando por las salas de Cine Colombia. Esta colaboración se dio por pura coincidencia. Alfonso estaba ensayando y, justo cuando puso un pie fuera de la sala, Totó salió de la habitación de al lado. Le contó del proyecto y ella se animó.

Después de vivir 12 años en Estados Unidos, estudiar en Berklee, regresar a Colombia, decidir ser solista y sacar tres álbumes, la historia de Todo empieza ahora apenas comienza. De esta forma, Alfonso Espriella se prepara para recorrer, una vez más, un camino nuevo con un disco bajo el brazo. Un viaje que lo llevará por varias ciudades del país para seguir contando su historia.

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