Apocalyptica: vanguardistas del rock con escuela clásica

La agrupación finlandesa celebrará los 20 años de Plays Metallica by Four Cellos con una gira que los traerá a Colombia en noviembre

POR JUAN P. BENÍTEZ | 27 Jun de 2017

<p>Apocalyptica en vivo (tomada de las redes sociales de la banda)</p>

Apocalyptica en vivo (tomada de las redes sociales de la banda)


El 29 de marzo de 1827 se realizó el funeral y entierro de Ludwig Van Beethoven en Viena, y se estima que casi 30.000 personas asistieron a darle el último adiós a uno de los más grandes músicos de la historia, y a quien probablemente fue la primera estrella de rock.

¿Un músico clásico la primera estrella de rock?

Es obvio que, en principio, esta afirmación podría sonar absurda, pero, de cierto modo, el genio de Bonn no está muy distante del significado del rock, gracias a la fuerza de sus composiciones, a su dramática historia personal, a su actitud rebelde contra lo establecido como tradición, a cambiar el estatus del músico y al hecho de acercar más a la música con el hombre del común.

Casi 200 años después, virtuosos de la talla de Ritchie Blackmore (Deep Purple), Randy Rhoads (Quiet Riot, Ozzy Osbourne) e Yngwie Malmsteen han incorporado elementos de la música clásica a sus composiciones de manera natural y exitosa. Posteriormente, desde la década de 1990 un ensamble de violonchelos (aunque actualmente cuenta con teclado, batería y voz) conformado por músicos de conservatorio provenientes de los países nórdicos, más exactamente de Finlandia, sigue dejando claro que la relación entre la música erudita y el rock no es del todo lejana. Han demostrado con creces que los dos géneros pueden mezclarse de manera armoniosa y llegarle de igual forma a conocedores de ambos tipos de música.

Apocalyptica - Master of Puppets

Hacia 1993, Eicca Toppinen, Max Lilja, Antero Manninen y Paavo Lotjonen, los cuatro primeros integrantes de lo que se vendría a conocer como Apocalyptica, comenzaron a interpretar covers de Metallica en la Academia Sibelius, mezclando así su formación musical clásica con su pasión por el metal. Más adelante, en 1996 se dieron a conocer a nivel internacional con su álbum debut Plays Metallica by Four Cellos, que incluía sus propias versiones instrumentales de algunas de las canciones más representativas de la banda estadounidense como Master of Puppets, Enter Sandman y The Unforgiven, entre otras. Gracias a los acertados arreglos para cuarteto de violonchelos y a la maestría de sus intérpretes en la ejecución de estos instrumentos, las versiones para música de cámara de las canciones escogidas por ellos mismos tuvieron críticas muy positivas por parte de ambos bandos del espectro musical (aunque, desde luego, hubo algunos contradictores más conservadores). Supieron darle un espíritu diferente a riffs rápidos y violentos y a canciones más lentas con líneas melódicas más suaves y definidas, conservando siempre la esencia del rock con la perfección técnica de la música erudita.

Al ver que su “experimento” había funcionado de manera satisfactoria, lanzaron su siguiente trabajo discográfico titulado Inquisition Symphony dos años después. En esta ocasión solo reinterpretaron cuatro covers de Metallica e incluyeron temas más fuertes de Pantera, Sepultura y Faith No More, así como tres composiciones del líder de la banda Eicca Toppinen.

Tranquilamente, el cuarteto se hubiera podido quedar en una zona de confort; es decir, tomar canciones exitosas de bandas conocidas y aplicarles la fórmula que los había llevado al éxito. Pero esto los habría desgastado en pocos años y, probablemente, en este momento la gente los recordaría como un grupo pasajero que fue novedoso en su momento pero que no buscó una forma de evolucionar.

Apocalyptica - I’m Not Jesus ft. Corey Taylor

A partir de 2000, con su álbum Cult y con mucha más determinación, Apocalyptica comienza a componer más temas propios, a alejarse cada vez más de los covers y a introducir nuevos elementos a su música, marcando, de este modo, un punto de inflexión para el sonido que llegaría a obtener en un futuro. Luego de la grabación de este álbum los finlandeses lanzaron su primer corte con voz llamado Path 2, que contaba con la participación de la cantante alemana Sandra Nasić. La canción tuvo una buena acogida y alcanzó en Número Cuatro en los listados de Finlandia.

En este punto de su carrera quedó claro ya estaban afianzados y contaban con el respeto tanto del público como de músicos de bandas de metal, tanto así que en 2003 lanzaron su álbum Reflections con la participación de uno de los mejores bateristas del género en el mundo: Dave Lombardo, de Slayer. Es notable que en este trabajo los finlandeses jugaron con un sonido claramente experimental orientado hacia lo progresivo. Sin embargo, como Lombardo no podía acompañarlos en las giras, contrataron al baterista Mikko Sirén, quien se quedaría con la banda para realizar giras y para la grabación de sus siguientes producciones.

La idea de las colaboraciones comenzó a dar frutos, y así como la banda tenía invitados en sus canciones, también comenzó a ser invitada a participar en producciones de otros grupos, como es el caso de la grabación de la introducción del álbum Poison de Bullet for My Valentine.

Así mismo, entre los artistas destacados que han colaborado con su voz para la banda encontramos a figuras de la talla de Till Lindemann de Rammstein, Adam Gotier de Three Days Grace o Corey Taylor de Stone Sour y Slipknot, con quien lanzaron el exitoso single I’m Not Jesus, en 2008. Estas colaboraciones han servido para que la banda esté un poco más presente en el mainstream y gane cada vez más adeptos.

Apocalyptica - Orion (Live in Berlin)

A partir de 2014 el vocalista Franky Peréz se viene desempeñando como cantante de Apocalyptica y el público lo ha recibido de buena manera gracias a su poderosa voz y su actitud en el escenario.

Se podría pensar que, al tratarse de un cuarteto con estructura de música clásica e instrumentos característicos de esta, sus conciertos guardan la misma solemnidad y protocolo que se llevan a cabo en los conciertos de este tipo. El imaginario colectivo podría hacer creer que a sus presentaciones asiste gente vestida de corbata y utilizando monóculo, o pseudointelectuales que buscan alardear. Sin embargo, no es así. En sus conciertos el público no debe guardar silencio y aplaudir después de finalizada cada obra, no hay intermedio ni programa con la biografía del grupo, no hay copas de vino caliente ni los intérpretes se suben al escenario con smoking. Ellos, al igual que Beethoven (cuya Quinta Sinfonía interpretaron en Lisboa en 2005), han hecho que su música, al parecer compleja, pueda ser disfrutada por cualquiera.

Es tanta la acogida que ha tenido Apocalyptica en el mundo, que ya son invitados constantes a los festivales de metal más importantes del mundo. En un principio, la gente los quería escuchar por la simple curiosidad de saber cómo podrían sonar las canciones de Metallica “en música clásica”, pero después de unos años y gracias al material propio de la banda, la gente ya no va a ver a esos “músicos clásicos que tocan covers de Metallica”, va a ver a una banda llena de sonoridades extremas y una actitud única en el escenario. Es decir, nadie suena como ellos ni tiene su presencia escénica (tocan muchas veces de pie, sin camisa y no dejan de cabecear ni un segundo, tal como lo hacen las bandas tradicionales).

Basta con oírlos en vivo o verlos en videos de conciertos en festivales como Wacken, Rock am Ring, Rock in Rio o el propio Rock al Parque, donde la banda finlandesa se presentó en 2005 con un show inolvidable, porque supo romper el hielo, ganarse al público metalero capitalino y llevarlo a corear por miles sobre sus riffs furiosos.

Este año los bogotanos tendrán la oportunidad de verlos nuevamente en el marco del Festival del Diablo III, que se llevará a cabo en noviembre. Los chelos sonarán el 19 de noviembre, y la tercera edición del festival (el 25 de ese mismo mes) tendrá en su cartel a grandes como Samael, Exodus, Accept, Witchery y Terrorizer.

El aporte de estos finlandeses a la música de nuestros días es realmente brillante, no solo por la destreza de sus intérpretes y la magnífica calidad de sus composiciones, sino por el hecho de acercar más a dos géneros, aparentemente tan lejanos, y hacer que los amantes de la mal llamada “música culta” abran su mente al rock y que los fanáticos del rock se sumerjan más en una música tan rica como la clásica. Apocalyptica está llena de fuerza y se muestra desafiante, evoca a ese Beethoven que levantó el puño al caer un rayo unos segundos antes de morir.

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