Broadchurch, el mal que no se aleja

En abril se estrena la temporada final de la aclamada serie británica que triunfó al darle voz a las víctimas, y no solo al detective

POR JUAN FERNANDO RAMÍREZ | 18 Apr de 2017

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Todo empieza con un implacable acercamiento a un par de ojos azules atónitos, y un rostro iluminado por la luz de una estación de policía. Nuestra mirada se desvía del ojo izquierdo al derecho, del que sale una única lágrima. Esta cercanía silenciosa, que puede resultar tan incómoda, es el sello distintivo de Broadchurch, el drama policial británico que abre su tercera y última temporada con estas imágenes. La serie regresa para cerrar la historia del pueblo ficticio de Broadchurch con la investigación de un ataque sexual a una mujer madura.

¿Quién es el asesino? Gracias a Broadchurch, la pregunta volvió a fascinarnos. La serie logró arrasar en premios y audiencia con su primera temporada en 2013. Lo curioso es que toda su premisa parecía ser algo que ya habíamos visto: un detective de afuera llega a estudiar un homicidio que sacude a una comunidad pequeña. El detective choca con las autoridades locales, que creen “tener todo bajo control”. El detective y su equipo descubren que el pueblo está lleno de secretos, pero no todos ellos son relevantes para esclarecer el caso. El detective es un tipo brillante, pero eventualmente lo alcanzan sus demonios. Todo suena muy familiar. Sin embargo, la serie causó tanto interés que a sus actores les ofrecieron millones de libras por revelar la identidad del asesino antes del capítulo final.

La víctima era Daniel Latimer, un niño de 11 años que aparece muerto en las frías playas del sur de Inglaterra. Cuando un niño muere estrangulado en un pueblo “en el que nunca pasan estas cosas”, nada puede permanecer igual, y para eso traen al detective Alec Hardy, interpretado por David Tennant. El escocés de 45 años es heredero de una tradición de actores ingleses como Patrick Stewart y Kenneth Branagh, formados en las grandes escuelas teatrales británicas antes de dar el paso a la TV y el cine. Tennant, a quienes varios reconocerán como Kilgrave en Jessica Jones (y ni hablar de los whovians), logra tocar las fibras más profundas de un detective caído en desgracia, para quien solucionar el caso de Broadchurch es su última oportunidad para redimirse. Sin embargo, la mayoría del peso dramático recae sobre Olivia Colman, quien interpreta a su compañera detective Ellie Miller, pero es mejor no adelantar demasiados detalles.

En Broadchurch los detectives no son el atractivo principal. El creador Chris Chibnall se enfoca en la onda expansiva de resentimiento, desconfianza y congoja que invade al pueblo, recorriendo con maestría la descomposición que causa el homicidio en el corazón de la comunidad. En un género en el que normalmente puedes confiar en el ingenio del detective (que 99% de las veces es un hombre) para salvar el día, Broadchurch va un poco más allá. Chibnall se esfuerza en demostrar que cuando una tragedia de estas ocurre, el dolor es una enfermedad cuyo contagio impide que cualquiera sienta alivio, por más que atrapen al victimario.

Mientras series como CSI cerraban el tema cuando al culpable le ponían esposas y le informan sobre sus derechos, Broadchurch hizo toda una temporada sobre el desgaste y el trauma del juicio penal. La segunda temporada no fue tan aclamada como la primera, a pesar de que retuvo la esencia que hizo tan especial a esta serie. Introduciendo a dos abogadas brillantes en lados opuestos de la justicia, el juicio del asesino de Danny Latimer revive las heridas de su familia hasta el punto de destruirla desde adentro, y los secretos de todo el pueblo (y los detectives) salen a la superficie en el proceso.

La temporada final es “una despedida emocional a un mundo y un programa que significa mucho para mí”, manifestó Chris Chibnall. El pueblo vuelve a sufrir una tragedia cuando todavía no se recupera de la anterior; en este caso, la violación de una mujer madura. Y aquí, una vez más, la mirada de Chibnall acierta al educarnos sobre un tema que creemos entender y del que no sabemos nada. De Inglaterra han llegado testimonios de mujeres víctimas de delitos sexuales que han confesado que el programa les ayudó a sanar. Eso ya debería decir todo sobre la pertinencia de la serie.

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