Chris Cornell: 15 canciones esenciales

Los momentos más memorables del cantante: clásicos del grunge de Soundgarden, éxitos de Audioslave y su material poético como solista

POR CHRISTOPHER R. WEINGARTEN, JON FREEMAN,HANK SHTEAMER, BRITTANY SPANOS, MAURA JOHNSTON, JASON DIAMOND | 19 May de 2017

<p>Escucha 15 canciones esenciales del fallecido Chris Cornell, incluyendo clásicos de Soundgarden, Audioslave y su reflexivo material como solista. Gie Knaeps</p>

Escucha 15 canciones esenciales del fallecido Chris Cornell, incluyendo clásicos de Soundgarden, Audioslave y su reflexivo material como solista. Gie Knaeps


Chris Cornell fue una de las voces insignia del rock de los 90 junto a contemporáneos como Kurt Cobain, Eddie Vedder y Layne Staley –y su voz era la más enérgica y virtuosa de todas. El líder de Soundgarden y Audioslave, quien murió el pasado miércoles a los 52 años, siempre será recordado por sus gemidos salvajemente agudos, quizá el vínculo más claro con aquellos increíbles antecesores de los 70 como Robert Plant de Led Zeppelin. También era un compositor extremadamente versátil que lograba transiciones fluidas entre metal amenazante y folk reflexivo, con desvíos a electro-pop estilizado y a bandas sonoras épicas. A continuación presentamos 15 canciones que nos darán una pista de su maestría.

Soundgarden, Flower (1989)



En el primer tema del LP debut de Soundgarden de 1990 Ultramega OK, la endemoniada interpretación –gutural y audaz, con vocales extendidas como si fueran hechas de plastilina– es un complemento a su fulminante letra, que cuenta la historia de una joven cuyo desbocado estilo de vida la lleva a morir joven. Es un acertado comienzo para Ultramega OK, un álbum donde la banda deja a la vista sus exploraciones de las esquinas más sórdidas del mundo con humor cortante y rock pesado.

Temple of the Dog, Hunger Strike (1991)



Las canciones de Temple of the Dog Hunger Strike y Wooden Jesus fueron escritas por Cornell para Soundgarden mucho antes de la muerte de Andrew Wood, pero según el cantante, no sonaban muy bien para ser incluidas en un álbum de Soundgarden. “Hunger Strike llegó debido a una crisis existencial que Soundgarden enfrentaba en ese momento”, le dijo el artista a ROLLING STONE el año pasado antes de la gira de reunión del grupo. “Es una declaración de que permanezco firme con lo que hago, sin importar el resultado, y nunca cambiaré lo que estoy haciendo por propósitos de éxito o dinero”. La canción es un dúo entre Cornell y Eddie Vedder, un nuevo cantante en la escena, que había viajado a Seattle para hacer una audición para Mookie Baylock, la banda que luego sería conocida como Pearl Jam. Luego de que esta última también alcanzara éxito, la canción fue promovida nuevamente y se convirtió en un gran éxito en 1992.

Temple of the Dog, Say Hello 2 Heaven (1991)


Andrew Wood, el extravagante y embrujador vocalista de Mother Love Bone, era amigo personal de Cornell –los dos fueron compañeros de cuarto por un año, y el proyecto inicial de Wood, Malfunkshun, había aparecido junto a Soundgarden en Deep Six, el compilado de los primeros días de la escena de Seattle. Luego de la muerte de Wood en 1990 a causa de una sobredosis de heroína, Cornell canalizó su pena en dos canciones, el emotivo himno Reach Down y la elegiaca Say Hello 2 Heaven. “La composición”, le dijo Cornell a David Fricke el año pasado, “llegó tan rápido que apenas me acuerdo del proceso. Las dos canciones no parecían tener sentido para Soundgarden. Recuerdo haber pensado, ‘¿Está bien esto?’”. Cornell le dio los demos a Jeff Ament, el bajista de Mother Love Bone, a quien le encantaron las canciones de inmediato, y quien junto al guitarrista de la misma banda, Stone Gossard, trabajó con Cornell para pulirlas. En su versión final, Say Hello 2 Heaven es triste y densa, y la voz de Cornell crece lentamente en intensidad mientras las guitarras lloran suavemente a su alrededor.

La canción abre Temple of the Dog, de 1991, un documento de un supergrupo a la espera, que ayudó a convertir a Seattle en el epicentro de lo que sería conocido más adelante como “rock moderno”. “No se sentía como un proyecto taciturno. Se sentía como una clase de celebración”, le dijo Cornell a Reflex en 1991.

Soundgarden, Outshined (1991)


Luego de que Soundgarden apareciera por primera vez en los listados con el LP de 1989 Louder Than Love, Cornell se comenzó a volver introspectivo. ¿Cuál sería el paso siguiente para él y la banda? Esa mirada hacia su interior lo ayudó a comenzar a componer canciones de manera diferente para el tercer álbum de la banda. “Nunca he sido biográfico en mis letras”, dijo Cornell en un show que le abriría a Guns N’ Roses en el Madison Square Garden en 1992, “por eso, cuando escribí una frase como “‘I’m looking California and feeling Minnesota’ en Outshined, se sintió refrescante”. El segundo sencillo de Badmotorfinger no solo se convertiría en una favorita de los fans, también inspiraría el título de Feeling Minnesota, el drama de 1996 de Keanu Reeves.

Soundgarden, Rusty Cage (1992)



“Tengo un recuerdo vívido de estar mirando por la ventana hacia el campo y haberme sentido reprimido”, le dijo Chris Cornell a Spin acerca de estar conduciendo en algún lugar de Europa y haber escrito la letra de la canción que terminaría abriendo Badmotorfinger de 1991. Cuando la banda regresó a Seattle, Cornell, quien afirmó estar oyendo bastante a Tom Waits por aquella época, “quería crear un mezcla entre hillbilly y Black Sabbath que nunca hubiera oído antes”. La canción, a la que Johnny Cash le haría un cover en Unchained de 1996, fue “grabada con un wah-wah en la posición baja utilizada como filtro”, le dijo Kim Thayil a Guitar School en 1994. “Fue idea de Chris; él quería lograr ese tono extraño que uno realmente no puede obtener en un amplificador”.

Chris Cornell, Seasons (1992)



La conmovedora y subestimada contribución como solista a la banda sonora de Singles se generó de una pieza de ficción: un casete hecho por el personaje de Matt Dillon, Cliff Poncier, luego de estar de fiesta con su banda Citizen Dick. Cornell se dedicó a escribir canciones para el casete, una de las cuales fue esta balada folk reflexiva. “Mierda, este es Chris Cornell, como Cliff Poncier, grabando todas estas canciones, con letras, y una visión creativa total, y ha grabado todo el casete falso”, recuerda el director Cameron Crowe refiriéndose a la primera vez que oyó el EP que llegaría a ser conocido simplemente como Poncier. “Es fantástico. Y Seasons está allí. Simplemente no puedes evitar quedar sorprendido. Este es un tipo que solo conocemos por Soundgarden. Y por supuesto que es increíblemente creativo, pero, ¿quién lo había oído así?

Soundgarden, Spoonman (1994)



El primer sencillo de Soundgarden en llegar a Billboard fue una elección favorable para una incursión en el mainstream: una percusión complicada a 7/4 y la letra oscura y solitaria de Cornell, inspirada, de algún modo, en un excéntrico artista de Seattle, conocido como Artis the Spoonman, quien grabó un solo de golpes metálicos con cucharas. “Se trata más acerca de la paradoja de quién es él y de cómo lo percibe la gente”, le dijo Cornell a Request en 1994. “Él es un músico callejero, pero cuando está tocando en la calle, se le da un valor y es juzgado de manera completamente equivocada por los demás. Piensan que es alguien de la calle, o que está haciendo esto porque no es capaz de tener un trabajo normal. Lo sitúan algunos escalones más abajo en la escalera social porque así es como perciben a alguien que se viste diferente. La letra expresa el sentimiento con el que me identifico con alguien como Artis”.

Soundgarden, The Day I Tried to Live (1994)



De una banda que sufrió mucho para negar la influencia de Led Zeppelin en su música, esta es la interpretación vocal más operática, palpitante, y a todo pulmón de Chris Cornell que aparece en un sencillo de Soundgarden. “Se trata de salir de los patrones y dejar de ser introvertido y solitario, algo con lo que he siempre he tenido problemas”, le dijo Cornell a ROLLING STONE en 1994. “Se trata de intentar ser normal y de salir y estar con otra gente y pasar un rato. Tengo una tendencia a ser muy introvertido y a no ver gente por periodos prolongados o a no llamar a nadie”.

“De hecho, de cierto modo, es una canción de esperanza. … Mucha gente malinterpreta la canción como una nota suicida. Se toman la palabra “vivir” muy literalmente. The Day I Tried to Live se trata más acerca del día que traté de abrirme y experimentar todo lo que sucede a mi alrededor en vez de ignorarlo todo y esconderme en una cueva”.

Soundgarden, Black Hole Sun (1994)



“Escribí la canción pensando que a la banda no le gustaría”, le dijo Cornell a ROLLING STONE acerca de la canción más icónica de Soundgarden, “luego se convirtió en el éxito más grande del verano”. Cornell escribió la canción más importante de Soundgarden en más o menos 15 minutos, según le dijo a la revista Rip al hablar de su letra al estilo Magical Mystery Tour: “Es una especie de paisaje irreal, una de esas canciones en donde se juega con el título”, y, luego le clarificó a Entertainment Weekly, “Había oído mal a un presentador de noticias, y pensé que había dicho ‘black hole sun’, pero había dicho otra cosa… Después pensé, ‘Bien, no dijo eso, pero yo lo oí’, y se creó una imagen en mi cabeza y pensé que sería un gran título para una canción. Era una frase provocadora que hacía pensar, y se convirtió en esa canción.

Black Hole Sun no era segura como la leche, pero tampoco era un vidrio en el ojo de alguien. Era la cucharada de azúcar que ayuda a bajar el remedio”, le dijo el guitarrista Kim Thayil a Billboard en 1996. “Ahora es la Dream On the nuestro set”.

Soundgarden, Fell On Black Days (1994)



Aunque no es tan inmediato como los otros sencillos de Superunknown, Fell on Black Days tiene un golpe emocional. En este track blusero de combustión lenta, Cornell confronta su historia con la depresión. “Es un sentimiento que todos tienen”, le dijo a Melody Maker en 1994. “Estás feliz en tu vida, todo está marchando bien, las cosas son emocionantes –cuando, de repente, te das cuenta de que eres infeliz al extremo, hasta el punto de estar realmente asustado. No hay un evento en particular al que le puedas atribuir el bajonazo, ¡simplemente un día te diste cuenta de que todo en tu vida está jodido!”.

Soundgarden, Pretty Noose (1996)



Pretty Noose, el sencillo principal del álbum de 1996 de Soundgarden Down on the Upside, se anuncia con una niebla amenazante de psicodelia disonante. Los riffs exóticos con wah-wah del guitarrista Kim Thayil en la parte superior fijan el escenario para la letra dolorosa e impresionista de Cornell. Está describiendo una situación que está en desacuerdo con las necesidades de uno: “Pretty noose is pretty hate”. En una entrevista de 1996 con MTV, Cornell explicó que escribió la canción acerca de una “mala idea empacada atractivamente… algo que parece grandioso en un comienzo, pero que después regresa para morderte”.

Audioslave, Cochise (2002)



El supergrupo Audioslave anunció su llegada con este furioso tema, el matrimonio perfecto entre la fuerza rítmica del metal alternativo de Rage Against the Machine, y los ladridos penetrantes de Chris Cornell. Tom Morello, quien estaba leyendo acerca del “intrépido y decidido” jefe Nativo Americano en esa época, le dio el título. En el furioso estribillo de la canción, “Go on and save yourself, and take it out on me” –Cornell dijo que era una situación de “estar gritándome a mí mismo, mirándome al espejo.

Audioslave, Like a Stone (2003)



Like a Stone, el segundo sencillo de Audioslave, resultó ser la canción más alta en listas de la carrera de Cornell. El cantante despliega su famoso registro vocal con una increíble pasión y agallas.

Chris Cornell, You Know My Name (2006)



Por medio del tema de Casino Royale de 2006, Chris Cornell marcó el inicio de la era Daniel Craig – y se convirtió en el primer hombre en cantar un tema de James Bond en casi 20 años. (El último había sido Morton Harket). Cornell era fan tanto de Bond como de Craig, pero también le encantaban los temas de Bond de antaño. Soy fan de Paul McCartney, y recuerdo que él cantó y escribió el tema de Bond Live and Let Die, le dijo Cornell a Songwriter Universe. Por eso fue muy emocionante poder hacer un tema de Bond… grabamos en el estudio de George Martin en Inglaterra; fue el lugar perfecto y fue una experiencia maravillosa hacer una canción de James Bond”.

Chris Cornell, Nothing Compares 2 U (2016)



La última canción de Cornell en ingresar a los listados antes de su muerte sirve no solo como un hermoso tributo a Prince, sino como un cálido e inesperado epitafio al propio cantante.

La virtuosa voz de Cornell entona la melodía en una grabación íntima y carrasposa. “La música de Prince es la banda sonora del hermoso universo lleno de alma creado por él, y todos hemos tenido el privilegio de hacer parte de ese mundo”, escribió Cornell luego del lanzamiento de la canción. Nothing Compares 2 U… tiene una relevancia atemporal para mí y prácticamente todos los que conozco. Tristemente, en este momento su propia letra en esta canción no podría ser más relevante, y la canto con reverencia mientras le rindo un tributo a este inigualable artista que le ha dado a nuestras vidas tanta inspiración y ha hecho al mundo mucho más interesante.

RELACIONADOS

Mira la última presentación de Chris Cornell con Soundgarden horas antes de su muerte
Vér
Chris Cornell, cantante de Soundgarden, muere a los 52 años
Vér
Así reaccionan algunos músicos ante la muerte de Chris Cornell
Vér
Chris Cornell: 15 canciones esenciales
Vér

Deja tu opinión sobre el articulo: