La mala hora de Johnny Depp

Demandas multimillonarias, un mar de alcohol y hachís, un matrimonio frustrado y un estilo de vida que no puede pagar

POR STEPHEN RODRICK | 17 Aug de 2018

<p>Ilustración por Matt Mahurin</p>

Ilustración por Matt Mahurin


Johnny Depp no ha llegado todavía, pero su presencia se puede sentir en la inmensa mansión que ha arrendado en el barrio Highgate de Londres. Se puede sentir en las manos de Russel, su chef personal, que le está preparando un pato pekinés; en el inmenso porro que dejó en el lavamanos del baño; en su descomunal cava de vino, y en un cuadro a medio pintar en el que aparecen una casa negra en llamas, una figura suya cuando niño y una mujer enfadada que se parece a su madre, Betty Sue. Finalmente, el actor se hace presente en persona, cantando mientras entra a la sala. ››› Viene —acompañado de su abogado, Adam Waldman— de una sesión fotográfica de Hollywood Vampires, la banda en la que toca con Alice Cooper y Joe Perry. Depp tiene pinta de gánster de los 40: pelo negro hacia atrás, vestido a rayas, tirantas y botines. Su cara está hinchada, pero sus ojos cafés aún conservan esa mirada fija que ha cautivado al público durante 35 años de carrera. Aunque ahora es maliciosa y estudiada, y hace recordar a Marlon Brando en sus últimos años; algo que no es coincidencia, ya que el actor ha construido su vida imitando a sus héroes (compró una isla como Brando, se convirtió en un experto en quaaludes como Hunter S. Thompson…). ››› “Hola, soy Johnny. Gusto en conocerte”. Me extiende la mano derecha, en donde alteró un tatuaje que deletreaba slim —una referencia a su exesposa, Amber Heard— por uno que dice scum [escoria]. “¿Estás aquí para oír la verdad?”, me pregunta, mientras Russell le trae una copa de vino tinto añejo. “Está llena de traición”. Pasamos al comedor, en donde nos sirven comida thai, pato y pan de jengibre con frutos del bosque. El actor se sienta en la cabecera de la mesa y toma unos papeles de enrollar y dos montones iguales de tabaco y hachís. Me pregunta si me importa, a lo que le respondo que no. Luego hace una breve pausa. “Bien, bebamos un poco de vino primero”. Esto continúa durante 72 horas…

Luego de un mes y casi 200 correos electrónicos, el mensaje fue claro: ven a Londres; Johnny Depp quiere desnudar su alma y hablar de sus cuentas bancarias vacías. Se estima que Depp ha ganado USD 650 millones en películas que recaudaron USD 3,6 mil millones. Pero casi todo se ha ido. Está demandando a The Management Group, dirigido por su administrador de vieja data, Joel Mandel, y su hermano Robert, por negligencia, violación de la obligación fiduciaria y fraude. La demanda asegura, entre otras cosas, que bajo la supervisión de TMG, a su hermana Christi se le entregaron USD 7 millones, y a su ayudante, Nathan Holmes, USD 750 mil, sin su conocimiento, y que él le ha pagado al IRS más de USD 5,6 millones en impuestos atrasados (el mayor disgusto es con Joel, quien tenía la responsabilidad sobre la cuenta de Depp). Hay cargos adicionales de conflicto de intereses, que afirman que TMG invirtió el dinero de Depp en sus propios intereses y lo devolvió sin ganancias. La demanda busca más de USD 25 millones de TMG, contando “decenas de millones” que presuntamente la compañía tomó ilegalmente para su comisión, más cualquier daño adicional que la corte considere conveniente.

REBELDE SIN CAUSA. En el set de The Brave, el primer y único largometraje que Depp ha dirigido, en 1997.
Rebelde sin causa. En el set de The Brave, el primer y único largometraje que Depp ha dirigido, en 1997.

Los Mandel niegan categóricamente todas las irregularidades y están contrademandando, alegando que Depp violó su contrato verbal con la compañía. La demanda sugiere que Depp tiene un desorden compulsivo de gastos equivalente a USD 2 millones al mes, y que dice frases como “el vino no es una inversión si lo bebes tan pronto lo compras”. Continuamente Depp “inventaba acusaciones maliciosas y falsas” contra la compañía, de acuerdo con la contrademanda de TMG, porque TMG había presentado un aviso de ejecución hipotecaria privada en una de las propiedades de Depp, alegando que el actor le debía a TMG USD 4,2 millones en préstamos no pagados.

Los últimos 18 meses no han sido buenos para la estrella de Hollywood. Además de los problemas financieros, se decía que no podía recordar sus libretos y que se los tenían que dictar a través de un audífono. Se distanció de su abogado y agente de muchos años. Y estaba solo. Su escandaloso divorcio de la actriz Heard ha finalizado, no sin antes ser acusado de maltrato físico, algo que Depp niega vehementemente. El círculo íntimo del actor le había rogado que no se casara, o que al menos firmara un acuerdo prenupcial, pero él ignoró los consejos de sus seres queridos. Además, se rumoraba que su consumo de drogas y alcohol lo estaba paralizando.

INMERSO EN EL PERSONAJE. Interpretando al mafioso Whitey Bulger en Pacto criminal.
Inmerso en el personaje. Interpretando al mafioso Whitey Bulger en Pacto criminal.

Durante mi visita a Londres, Depp pasa por varias etapas: es divertido, pícaro e incoherente. Los días comienzan al anochecer y duran hasta que amanece. Se ve atemorizado y atormentado. A pesar de que hablamos de ir a la ciudad, nunca salimos de la casa. Mientras su mente nos lleva a lugares extraños, muchas veces pienso en una frase de su personaje del Sombrerero en Alicia en el país de las maravillas: “¿Me he vuelto loco?”.

Su confidente más cercano parece ser Waldman, un abogado que conoció hace menos de dos años. Este hombre rubio, de 49 años, no tiene arrugas, viste una chaqueta de cuero negro, habla con una tranquilidad convincente y me dice que está casado con “la número uno del mundo en medicina facial”.

Depp parece ajeno a cualquier complicidad personal en su situación actual. Waldman parece haberlo convencido de que son combatientes de la libertad contra la máquina de Hollywood, en lugar de carroñeros peleando por los restos de una fortuna despilfarrada.

Un día Depp me muestra sus trabajos artísticos, y me parece que es un Dorian Gray desgastado. “Me imagino a Johnny haciendo una versión de Jack Sparrow a los 70, e incluso a los 80 años”, me dice su amiga Penélope Cruz. “Será igual de encantador”. Pero aquello que era encantador cuando tenía 28 años —drogarse y correr alrededor del andamio en un piso alto del edificio de Atlantic Records en Los Ángeles— parece perturbador a los 53 (Cruz termina nuestra conversación contándome que Depp trató de sacarse un diente en un restaurante de Londres mientras cenaba con ella y Stella McCartney). Tal vez el síndrome de Peter Pan sea la clave de su encanto en pantalla.

Pero el tiempo ha pasado. El chico despreocupado se ha transformado lentamente en un hombre envejecido con actitudes de niño, aún carismático, pero solo en ocasiones. Su vida actual no es una copia exacta de los últimos días de Elvis Presley, pero se parece bastante.

Depp y Tom Petty habían sido amigos por mucho tiempo, por lo que su muerte lo afectó bastante. “Solía llamarlo y preguntarle si todavía fumaba”, recuerda Depp. “Tom me decía que sí, y eso me hacía sentir mejor”. El actor se queda en silencio por un momento, dándose cuenta de que lo acababa de decir es triste. Luego se limpia los ojos. “Lo quería mucho”, dice.

Los dos compartían más que la adicción a la nicotina. Ambos llegaron a Los Ángeles desde la Florida con el sueño de ser rockeros (algo que Depp interpreta perfectamente en el video de Into the Great Wide Open, de Petty). Depp tomó otro camino cuando un amigo de copas, llamado Nicolas Cage, le dijo que en la actuación había mucho dinero. Su primer protagónico fue el de un agente antinarcóticos en un colegio, en la serie Comando especial, de 1987.

Nos sentamos a cenar y le pregunto si recuerda la primera gran compra que hizo cuando empezó a ganar dinero. Él enrolla otro porro y nos lo pasa a Waldman y a mí. Quiere que yo sepa que no fue un Ferrari, sino una casa para su mamá. “Mi madre nació en un maldito pueblo al oriente de Kentucky”, dice Depp. “A los 12 años la pobre consumía fenobarbital”.

SOMBRAS TENEBROSAS. En 2017 junto a Marilyn Manson en escena en Londres.
Sombras tenebrosas. En 2017 junto a Marilyn Manson en escena en Londres.


Depp era el menor de cuatro hermanos y fue criado, en su mayoría, por su madre, Betty Sue. Su padre era un ingeniero civil que casi nunca estaba presente. Primero vivían en Kentucky y luego en Florida; según Depp, se mudaron más de 40 veces. Su mamá enfurecía y lanzaba cosas, pero seguía siendo su mamá. “Sí, hubo palizas irracionales”, dice Depp. “Tal vez arrojaba un cenicero, tal vez un teléfono”. Depp hace una pausa. “Era una casa fantasma, nadie hablaba”. Depp recuerda que su madre volvía a casa luego de turnos dobles en su trabajo de mesera y que él le frotaba los pies mientras ella contaba las monedas de sus propinas. El actor le compró una pequeña granja de caballos a las afueras de Lexington, Kentucky, con una de sus primeras pagas grandes.

“Betty Sue… la adoraba”, dice Depp, pero su sonrisa se desvanece rápidamente. “Ella podía ser macabra cuando quería”. Luego me dice lo que dijo en su funeral en 2016: “Mi madre era tal vez el ser humano más malvado que haya conocido en mi vida”. Después de comprar la casa para su mamá, Depp se compró una Harley-Davidson 1940, que aún conserva. De 1986 a 2006, hizo 32 películas, desde El joven manos de tijera —que comenzaría una extensa colaboración con el director Tim Burton— hasta una aclamada representación de un policía encubierto en Donnie Brasco.

Con el tiempo Depp adquirió un gusto por la extravagancia. Compró el Viper Room a principios de los 90, una antigua taberna clandestina de Bugsy Siegel, y la convirtió en un pequeño bar de rock en el que tocó gente como Guns N’ Roses y Johnny Cash. Sufrió con la muerte de su amigo River Phoenix de una sobredosis en el bar, en medio de rumores escandalosos en los tabloides, que afirmaban que él le había dado la dosis fatal. “Imagina vivir con eso”, dice, con los ojos nublados.

Depp se resistió a ser el típico héroe de Hollywood. Un asesor lo recriminó cuando aceptó el papel en Ed Wood. “Me dijo que la idea no era hacer películas en blanco y negro, sino ser el tipo que se tira a la chica y carga la pistola”.

Una constante en el negocio de Depp era su hermana mayor, Christi, que manejaba sus asuntos cotidianos (ella se negó a dar declaraciones para esta historia). En 1999, se dieron cuenta de que su actual compañía de management no podía manejar sus finanzas y que necesitaban contratar una empresa más grande. Para entonces, Depp había comprado una finca de gran extensión, arriba del Sunset Boulevard, apodada “El castillo de Drácula”. El actor pasó un día entrevistando gerentes financieros. Su última reunión, dice, fue con Robert y Joel Mandel, los directores de TMG. Depp dice que inmediatamente le gustó Joel, el hijo menor de un sobreviviente de Auschwitz, ya que vio en él un espíritu afín. “Era un manojo de nervios”, dice Depp. “Sudaba. Estaba destrozado”.

Le pregunto por qué le confió su dinero a alguien que describe como un “juguete roto”. Depp dice que sintió afinidad: “Si te fijas en todos mis personajes, hay algo en común: están jodidos, están destrozados”.

Trato de ir más allá, pero Depp está inquieto. El silencio en la mansión es espeluznante. Ahora son las tres o cuatro de la mañana, y su cocinero y guardias de seguridad se han retirado. A pesar de la hora, la mente de Depp no para de recordar momentos de su vida. Hubo un incidente el año pasado en el Festival de Glastonbury, donde preguntó, tal vez borracho, “¿Podemos traer a Trump aquí? . . . ¿Cuándo fue la última vez que un actor asesinó un presidente?”. La prensa lo destrozó. “Yo estaba tratando de conectar eso con el hecho de que Trump dijo que podía dispararle a alguien en la Quinta Avenida, pero no salió bien”, dice, encogiendo los hombros.

En 1997 junto a Hunter S. Thompson, año previo a protagonizar Pánico y locura en Las Vegas.

Pasamos a los sofás de la sala y prende el televisor. El actor tiene una afinidad, que bordea la obsesión, con personajes extravagantes que tuvieron su pico más alto en los 70, ya sea Marlon Brando, Hunter S. Thompson o Don Depp parece ajeno a cualquier complicidad personal en su situación actual. Waldman parece haberlo convencido de que son combatientes de la libertad contra la máquina de Hollywood, en lugar de carroñeros peleando por los restos de una fortuna despilfarrada.Rickles. “Rickles fue el comediante más valiente de la historia”, dice Depp. “Decía lo que fuera”. Luego nos muestra un video en el que Rickles le hace un chiste algo racista a Sugar Ray Robinson. Waldman y yo quedamos un poco impresionados, pero a Depp no le parece que haya sido ofensivo. Él se considera un hombre divertido y me cuenta cómo en una de las primeras películas de Piratas del Caribe, Sparrow caminaba por la playa maldiciendo incoherentemente. Aunque la escena la eliminaron antes de lanzar el DVD.

Depp siente una gran afinidad por Sparrow, cuya personalidad está basada en Keith Richards, otro de los ídolos del actor. Depp protege el personaje y afirma que ha discutido con los guionistas de Disney en repetidas ocasiones. “¿Por qué hay que tener estas malditas conspiraciones?”, pregunta Depp. “Es complicado. Nadie quiere ver triste al capitán Jack Sparrow”.

El actor hojea las noticias y se encuentra con un informe sobre Harvey Weinstein. Sacude la cabeza y lo llama imbécil por enterrar su película Dead Man porque el director Jim Jarmusch se negó a renunciar a su corte final por mandato contractual. “Él era un hostigador”, dice Depp. “¿Has visto a su esposa? No es como si hubiera dicho: ‘Tengo que ir a Poconos para encontrar una perra con la espalda peluda’”.

Depp hace una pausa y piensa si está siendo cruel. Luego menciona que una vez vio a Weinstein recogiendo a su hija en el colegio y que se notaba que realmente la amaba. “La imagen que me quitó el aliento fue ver a Harvey Weinstein, un gigante como Shrek, agachado para ponerle el impermeable a su hija”. Afuera, la oscuridad de Londres está dando paso al amanecer. Todos están exhaustos, excepto Depp, quien desaparece por unos minutos y luego llega reanimado diciendo que tenemos que ver el video KILL4ME, de su amigo Marilyn Manson, en el que él aparece haciendo poses obscenas junto a mujeres semidesnudas. Así, le sube al volumen al televisor y grita al compás de las guitarras industriales. “Marilyn es lo mejor. Es un gran amigo. Ha jugado a las Barbies con mi hija”. Waldman gruñe con la música de Manson y se tapa los oídos con los cojines. Aunque esto no impide que Depp siga subiendo el volumen.

Cansado por mi viaje le digo a Depp que necesito dormir. Él parece decepcionado, pero me lleva por un corredor oscuro. En mi despiste por la falta de sueño, creo que estoy a punto de “desaparecer”. Luego, se abre una puerta y aparece un hombre inmenso con un tapabocas y me hace gritar del susto. “¿Qué es esta mierda?”, digo, mientras Depp se ríe. “Es uno de mis guardias… tiene gripa. Él se encargará de acomodarte”. Dicho esto, me da un abrazo y se despide. “Mañana hablaremos de la injusticia”.

Fue Adam Waldman quien se puso en contacto con ROLLING STONE para escribir una historia sobre la injusticia que se estaba cometiendo con la reputación de Depp. Se refirió a una historia contra el actor en el Hollywood Reporter, donde los Mandel eran retratados como hombres eminentemente razonables que en varias ocasiones trataron de advertirle a Depp acerca de su precaria situación financiera. Nadie de TMG fue citado, pero Waldman estaba convencido de que sus huellas estaban en toda la historia.

SYMPATHY FOR THE DEVIL. En 2010 junto a su ídolo, Keith Richards. Abajo: Depp en 1987.
Sympathy for the Devil. En 2010 junto a su ídolo, Keith Richards.


Waldman dejó en claro que estaba haciendo esto sin la participación de Robin Baum, el formidable publicista de Depp de muchos años. Comencé a investigar el caso y a Waldan para ver si era legítimo. Me enteré de que era abogado de Cher —la cantante es la madrina de su hija Pepper—, pero la primera sorpresa fue una historia del Business Insider en donde mencionaban a unos ejecutivos estadounidenses al servicio de Putin. Waldman era el primero en la lista, la cual detallaba su servicio para Oleg Deripaska, un magnate del aluminio y oligarca ruso con fuertes vínculos con el presidente de su país.

Según Business Insider, a Waldman le han pagado más de USD 2,3 millones por su trabajo en nombre de Deripaska. Mientras tanto, este último se convirtió en un personaje clave del escándalo de la colusión rusa, cuando el Washington Post informó que el entonces gerente de la campaña de Trump, Paul Manafort, le ofreció sesiones informativas privadas sobre la campaña, poco antes de la Convención del Partido Republicano. Waldman tuvo su propio cameo en el episodio Putin-Trump. En febrero, el presidente lo acusó —sin nombrarlo— en un trino, típicamente distorsionado, de intentar intermediar una reunión entre Christopher Steele y el senador demócrata Mark Warner. En abril, Deripaska fue incluido en la lista de rusos sancionados de Trump, lo que hace que sea extremadamente difícil para el magnate hacer negocios en los Estados Unidos.

Waldman entró al juego en octubre de 2016, cuando un cliente le dijo que Depp necesitaba ayuda. TMG acababa de revelar el aviso de ejecución hipotecaria en sus propiedades de Los Ángeles por no haber hecho pagos a un préstamo de USD 5 millones de la compañía. TMG lo había presentado como una ejecución no judicial, por lo que no había conocimiento público; por eso la gente no tenía idea de la situación financiera de Depp.

Waldman estaba a punto de cambiar eso. Dice que se reunió con Depp en la casa de Bel Air de Ed White, el nuevo contador del actor. El abogado dice que White creía que TMG les había dado un tratamiento indebido a las cuentas de Depp, por eso escuchó atentamente y dijo que investigaría la situación. Pronto, él y el actor se volvieron muy cercanos.

ISLA PRIVADA EN EL CARIBE A. La isla del actor en las Bahamas.
Isla privada en el Caribe. La isla del actor en las Bahamas.


Dos meses más tarde, bajo la dirección de Waldman, Depp presentó su pleito contra los Mandel. La demanda alegaba que a Depp no se le entregaban estados financieros mensuales y, a menudo, se le presentaba solo una página de firmas para autorizar transacciones. También alegaba que —además de los USD 7 millones que se le dieron a su hermana Christi— TMG había le había costado a Depp USD 6 millones en honorarios por el pago de sus impuestos al IRS atrasados por 13 años consecutivos. Depp acusó a TMG de sacar USD 34 millones en préstamos a su nombre como resultado de la mala gestión, con la cifra final de USD 12,5 millones de un préstamo dirigido por su abogado de vieja data, Jake Bloom, en 2014, a un 10 % de interés

El préstamo estipulaba que las cifras de Christi, Bloom y los Mandel se pagarían antes de los reembolsos del préstamo y antes de que Depp viera un centavo de los remanentes por su serie de Piratas del Caribe (Depp eventualmente presentó una demanda separada contra Bloom). Los abogados de Depp argumentaron que el préstamo de dinero, hecho a través de la firma financiera de Grosvenor Park, era un acuerdo interno ilegal porque Bloom tenía una relación previa con Grosvenor. Del préstamo original de USD 12,5 millones, según Depp, USD 1,2 millones fueron desembolsados inmediatamente al trío antes de que el préstamo fuera procesado oficialmente.

Depp y Waldman creen que su demanda cambiará Hollywood para siempre. La denuncia afirma que TMG le debe a Depp más de USD 25 millones en comisiones de cinco por ciento adquiridas ilícitamente. Esto se debe a que, entre otras razones, TMG no solo era el asesor financiero, también era el abogado; con cada nueva película que le ofrecían a Depp, se tenía que firmar un nuevo acuerdo (la misma acusación fue hecha contra Bloom, quien interpuso una contrademanda, negando la denuncia). La denuncia dice que eso no sucedió, así que a Depp le corresponde recuperar millones en comisiones. En su demanda, TMG dice que esa es una de las acusaciones más ridículas que ha hecho el actor. Negaron haber actuado como abogados, ya que Depp tiene a Bloom y Marty Singer, abogados de Hollywood.

VIVIENDO A LO GRANDE. Su mansión en Los Ángeles, una de las 14 residencias que posee.
Viviendo a lo grande. Su mansión en Los Ángeles, una de las 14 residencias que posee.


La presunta violación de la sección 6147 del Estatuto de California anima a Waldman y también a Depp. Waldman dice que cuando contactó por primera vez a TMG, Joel Mandel siguió diciendo que la situación de Depp era cuestión de “matemáticas de Hollywood”, donde la estrella gasta lo que cree que ganó, sin tener en cuenta los impuestos ni los honorarios de agentes (TMG niega que esta conversación haya sucedido alguna vez).

Waldman es el vengador personal de Depp. “Nadie reta al monstruo de Hollywood y vive para contarlo. Todos tienen miedo, pero Johnny no”, comenta Waldman. Mandel dice que se enteró de la demanda que interpuso el actor cuando un reportero lo llamó y le preguntó al respecto. Esto fue algo inusual pues en los círculos jurídicos se contacta al abogado del demandado antes de hacer la demanda oficial.

Días después, las partes involucradas tuvieron una reunión de conciliación. Esto sucedió en la oficina de Manatt, Phelps & Phillips, el bufete que contrató Ben Chew, uno de los abogados de Depp. Para los Mandel no estaba claro el porqué de la reunión; si Waldman quería llegar a un acuerdo, lo hubiera intentado antes de soltarles tremenda bomba legal. Poco después, Mandel se manifestó: “No hizo el debido proceso”. También mencionó algunos errores que había en la demanda inicial, incluyendo declaraciones de que las finanzas del actor eran manejadas por un contador público en entrenamiento, cuando en realidad, las manejaba un contador con 30 años de experiencia.

“Los hechos son claros y lo sabe”, Waldman recuerda decir por teléfono desde Múnich. “Eres más que bienvenido a responder ante ellos”.

De acuerdo con el testimonio de dos personas que estaban en la reunión, a Mandel le dio un ataque de ira. “¡Me han costado decenas de millones de dólares! Ahora es mi turno, arruinaré a Johnny. Todos lo sabrán” (Mandel y su abogado, Michael Kump, negaron rotundamente que el asesor financiero dijera algo así). Al salir de la sala, el equipo de Mandel dice que podía escuchar la voz de Waldman desde el corredor. Les preguntaba a sus abogados si habían revisado la demanda con sumo cuidado.

Cuando le preguntaron sobre el alboroto legal, Depp se encogió de hombros. “No tengo mucho que ver en esto. Es la maldita Matrix, ni siquiera vi la película y tampoco entendí el guion, pero aquí ves lo que es”.

Lamentablemente para el actor, a mediados del año pasado, TMG interpuso una contrademanda. En la misma, describen a Depp como un niño consentido sin autocontrol. Kump comentó que TMG nunca ha sido demandada, y que “Depp tenía un estilo de vida muy extravagante que costaba más de USD dos millones mensuales, una suma que no podía costear”. La demanda dice que el actor les dio millones a Christi, a familiares y amigos. Depp lo sabía y continuó dando empleo a aquellos que se beneficiaban de su dinero.

RAÍCES DE KENTUCKY. La granja de caballos que compró para su madre.
Raíces de Kentucky. La granja de caballos que compró para su madre.


“Depp ha gastado millones en abogados” —aparte de Bloom— “para que lo sacaran de líos legales” y para que pagaran “sobornos”. Algunos de los cargos que presentaron en la contrademanda parecen golpes bajos, pues TMG no dio detalles acerca de las acusaciones. No obstante, afirman que los impuestos del actor se pagaron tarde debido a que Depp nunca tenía dinero.

Lo que refleja la lista de gastos presentada por TMG es como si Depp le hubiera dado su billetera a un adolescente con déficit de atención; había USD 75 millones en 14 residencias diferentes, gastó USD 3 millones en lanzar las cenizas de su amigo Hunter S. Thompson al cielo desde un cañón y USD 7 mil en un sofá que compró para su hija del set de Keeping Up with the Kardashians. También compró 70 guitarras, 200 piezas de arte (incluyendo Basquiats y Warhols), 45 vehículos de lujo y gastaba USD 200 mil mensuales para viajar en un avión privado.

Se volvió personal cuando dijeron en la demanda que Depp le pagaba a un ingeniero de sonido para que le dictara sus parlamentos a través de un audífono mientras grababa las escenas. Depp no lo negó, y afirmó que esto lo ayudaba a que su actuación fuera más natural.

“Tengo una gaita, un bebé llorando y bombas explotando. Algunos de mis más grandes héroes estaban en películas mudas”. Comenta Depp mientras prende otro cigarrillo. “Tenía que estar detrás de los ojos. Y siento que, si no hay una mirada sincera, importa una mierda qué se esté diciendo con palabras”.

Sin embargo, eso no explica los 12 almacenamientos que tiene para sus antigüedades de Hollywood, entre ellas, objetos de Brando y Marilyn Monroe. Mandel declaró que Depp gasta USD 1,2 millones en un doctor privado y otros USD 1,8 millones al año en seguridad durante todo el día, incluyendo seguridad para su madre. Cuando le pregunté por qué su madre necesitaba seguridad continua, me dijo que era en caso de emergencia. TMG intentó convencerlo de que una enfermera sería más económica, pero volvió a negarse. Kump sugirió que el problema de Depp era psiquiátrico: “En retrospectiva, parece que Depp sufre de un desorden de gastos compulsivos, y eso lo podremos comprobar con exámenes psiquiátricos”.

En mi visita a Londres, con Waldman pasamos horas hablando de lo absurdo de todo esto. Depp salía cuando el sol se escondía (nunca lo vi a la luz del día); vestía como un pirata; jeans rotos y una camisa grande, con varios pañuelos. Y su estado de ánimo era tan sensible como egocéntrico.

Depp insiste que algunas cifras que dio TMG no son correctas. Por ejemplo, que solía gastar USD 30 mil mensuales en vino. “Es ofensivo que dijeran que gastaba USD 30 mil en vino, porque en realidad fue muchísimo más”, afirma el actor. Dice que también confundieron los datos en el caso de Hunter S. Thompson. “Por cierto, no gasté USD tres millones para lanzar las cenizas de Hunter al maldito cielo”, corrige. “Fueron cinco”.

ALTA MAR. El yate de Depp en Venecia, 2010.
Alta mar. El yate de Depp en Venecia, 2010.


El actor afirmó que el precio de la hazaña aumentó al decidir que el ángulo en que lanzarían al escritor debía ser 30 centímetros más alto que la Estatua de la Libertad, que mide 93 metros. Eso podría ser verdad, pero averigüé los precios y Depp estaba pavoneándose. Varios informes afirman que el “ritual” costó USD tres millones; quizá lo que quiso hacer fue aumentar la cifra siguiendo los pasos del mismo Thompson, quien nunca se resistía a hacer una historia más interesante, añadiendo detalles que no eran del todo ciertos.

No se necesita ser un psiquiatra para notar la gran influencia que tuvieron Brando y Thompson en el actor; fueron dos grandes personajes a quienes no les importaba una mierda qué pensaba el mundo de ellos. Brando y Depp fueron amigos desde la película Don Juan De Marco en 1995; y cuando Depp compró una isla en las Bahamas, fue Brando quien le aconsejó que su casa debía estar por encima del nivel del mar, pues él tenía su propia isla en Tahití.

Su relación con Thompson era más visceral, compartían su gusto por los tranquilizantes y la literatura. Depp siempre ha sido admirador del periodismo gonzo, y se hizo amigo de Thompson al interpretarlo en la película de 1998 Pánico y locura en Las Vegas, dirigida por Terry Gilliam. Se hicieron compinches de drogas durante las grabaciones.

Mientras esperábamos la comida, me contó la vez en que Thompson lo recogió en el aeropuerto de Aspen con una sorpresa. Depp imitó al escritor a la perfección diciendo: “Oye, hay algo en casa que quiero que pruebes”. Thompson tenía una pipa llena de una sustancia pegajosa, y cuando el actor fumó, todo le dio vueltas. Según Depp, Hunter estaba sorprendido. “Dijo: ‘Mierda, unos chicos trajeron eso, lo probé y vomité todo’”.

El actor afirma que hasta este día no sabe qué había en la pipa. Otra cosa que los unió fue el conocimiento enciclopédico de farmacéuticos que tenían. Depp procede a lamentar el que hayan sacado las metacualonas del mercado de las drogas, recordando las que él solía consumir.

“Se hacen con un poco de arsénico o estricnina”, comenta Depp con una sonrisa. “Así el efecto es inmediato”. En una ocasión, estando drogado, Depp le pidió a un portero de Florida que lo golpeara solo por diversión. “Lo único que querías hacer era sonreír y salir con tus amigos, o tener sexo, o pelear”, explica Depp.

Para el actor el uso de narcóticos es sagrado, e incluso piensa que estos podrían haber ayudado con la captura de Osama bin Laden. “Tomas un puñado de aviones, de esos malditos aviones que rocían mierda, y rocías LSD 25. Satura todo el maldito lugar y te aseguro que todo ser vivo saldrá sonriendo de su cueva”, dice el actor.

Con las muertes de Brando y Thompson perdió a dos personas que entendían el mundo de fantasía en el que vive. Depp se pone melancólico pensando en las penas que ha tenido que pasar sin sus amigos; un maldito genio que extraña a sus compañeros geniales. Cuando la vida del actor se deshizo, ya no contaba con sus confidentes más cercanos y, al pensar en su soledad, se le aguan los ojos. “Marlon y Hunter”, comienza a decir, “necesito a mis chicos”.

Por más de una década, lo que era bueno para Johnny Depp, también lo era para Joel Mandel, y el asesor financiero hizo lo que pudo para que mantenerlo así. Mandel puso otra línea telefónica en su casa de Los Ángeles, para que Depp lo pudiera llamar a cualquier hora del día. En la fiesta de cumpleaños de la esposa de Mandel, el asesor le dijo a Depp que, si en algún momento lo llegaba a necesitar, no dudaría en salir de la fiesta para hablar de sus finanzas.

Al comienzo de su relación, Mandel dijo que su meta era asegurar financieramente a Depp, así él no tendría que preocuparse por aceptar papeles que no quería. Pero nunca llegaron a esa “seguridad financiera”. De acuerdo con la demanda de TMG, el actor nunca tuvo más de seis meses de ahorros en el banco. Y la situación empeoró cuando Piratas del Caribe comenzó y Depp recibió alrededor de USD 300 millones. Depp siempre ha sido alabado por los críticos, pero fue Jack Sparrow quien le dio el éxito mundial y cheques de USD 30 millones por cada película. Los gustos de Depp se volvieron cada vez más locos, por lo que Christi y Mandel se preguntaban si debían decirle que no comprara otra casa o que buscara una nueva película para pagarla.

Aparte de Christi, Depp no contaba con nadie de su familia que lo ayudara; parecía que todos los demás estaban involucrados en los líos financieros del actor. Mientras comemos sus sándwiches favoritos de atún y maíz, Depp me cuenta cómo la granja de Betty Sue, en Owensboro, se volvió una carga financiera para él. Poco después de haberla comprado, contrató a su otra hermana y a su cuñado para que administrarán la propiedad. Más tarde, el hijo de la pareja también entró en la nómina (durante ese tiempo, el actor apoyaba financieramente a su expareja, Vanessa Paradis, y a sus hijos, Jack y Lily-Rose, en la villa francesa que les compró).

CORAZÓN DE OSCURIDAD. Compartiendo escenario con Joe Perry, músico de Hollywood Vampires.
Corazón de oscuridad. Compartiendo escenario con Joe Perry, músico de Hollywood Vampires.


El actor dice que después de años de no decirle nada, Mandel finalmente le envió un comunicado diciendo que parte de su familia en Kentucky estaba gastando sin control; como respuesta, Depp pidió un documento con todos los gastos. Cuando le enviaron el documento, el actor estaba en maquillaje para Piratas del Caribe, así que envió a su asistente a que lo imprimiera, pero él dijo que era imposible. “Son más de 200 páginas”, fue la razón que dio el asistente. Depp llamó a Mandel para preguntar qué demonios estaba pasando. “Mi hermana estaba comprando bolsos para mi madre, quien estaba confinada en cama”, recuerda el actor. “Joyas, ¡de todo!”

En 2013 le informaron al actor que Betty Sue tenía cáncer terminal, por lo que arrendó una casa por USD 30 mil mensuales para tenerla cerca a su residencia en Los Ángeles. Betty Sue mejoró con el tratamiento y Depp le dijo a los Mandel que debían terminar el contrato de arrendamiento y enviar a Betty Sue de vuelta a Kentucky. Sin embargo, según Depp, los Mandel no cancelaron el contrato y siguieron pagando la mensualidad (TMG declaró que los Mandel renegociaron la terminación del contrato, pues esto requería dar al propietario un aviso de cuatro meses).

Betty Sue murió en 2016. Le pregunté si vendió la granja de su madre, a lo que respondió que su familia seguía viviendo allí. “Piensan que la granja es de ellos y que voy a seguir manteniéndolos por siempre. Nunca hice esa promesa”, comentó el actor.

Luego pregunté lo obvio: ¿Por qué Depp no llamó a sus familiares, les dijo lo molesto que estaba y canceló sus tarjetas de crédito? Él frunció el ceño, parecía confundido, pues estaba seguro de que ese era el trabajo de TMG: “Para eso les pago”.

Irónicamente, los Mandel dicen que nada hubiera hecho más feliz a Joel Mandel que cancelar todas las tarjetas de la familia del actor, pero que Johnny nunca fue capaz de ordenarlo. Más tarde, en mi habitación del hotel, miro los expedientes judiciales de Depp, y en las acusaciones contra los Mandel no se mencionaba la granja de Kentucky.

El caso se centra en la acusación de que mantuvieron al actor desinformado hasta que fue demasiado tarde. También está el hecho de que la única con el poder de autorizar nuevas compras, aparte del mismo Depp, era su hermana Christi. Los Mandel han entregado una serie de correos y notas que debilitan la acusación de Depp.

En 2008 Depp estaba empeñado en comprar una casa junto a su propiedad en Hollywood Hills; según Mandel, no era el mejor momento para hacerlo, pero habría una posibilidad de compra si cortaban otros gastos. Depp le respondió en un correo: “Debemos comprar esta casa”. En el mismo correo, Depp se molestó con Mandel por enviarle grandes cantidades de información y manifestó que seguía sin saber cómo se manejaban sus finanzas.

Hay más indicios de que el actor sabía lo grave de su situación. Mandel le escribió de nuevo en 2008 acerca de sus limitaciones financieras cuando la Gran Recesión golpeaba otra vez. En el correo en que Depp insiste en comprar la casa de Hollywood Hills, dijo que hablaría con su agente y Bloom, su abogado, para aclarar las cosas: “Llamaré a Tracy y a Jake, los prepararé para hacer algunos acuerdos absurdos que llenarán la copa y harán que se rebose”.

Se le pidió a un empleado de TMG que intentara moderar varios de los gastos que Depp tenía en sus propiedades. En enero de 2009, Depp contactó a Mandel y exigió que quitaran inmediatamente al empleado de TMG que estaba restringiendo demasiado sus gastos. Más tarde ese mismo año, las notas que envió Mandel como evidencia, sugieren que se reunieron con el actor para discutir su deteriorada situación financiera.

Esto se dio gracias a que Depp había gastado de más durante los 12 meses que se tomó de vacaciones. Sin embargo, Christi llamó a Mandel al día siguiente para decir que Depp no había querido discutir nada y que ella sabía exactamente qué hacer al respecto.

LAZOS FAMILIARES. Los pagos de USD 7 millones a su hermana Christi fueron parte de la demanda.
Lazos familiares. Los pagos de USD 7 millones a su hermana Christi fueron parte de la demanda.


En las notas, Mandel cuenta que Christe lo llamó diciendo: “Él [Depp] está consciente de todo el trabajo que tiene que hacer” para mantener su estilo de vida, deseando que Mandel haga lo que sea necesario para sacarlo de ese difícil momento. Ese noviembre, Mandel y Christi informaron que debían sacar un préstamo para cubrir otras exigencias hasta que le pagaran a Depp por su siguiente película. Christi respondió que era difícil hacer que Depp firmara los documentos del préstamo: “Se fue antes de poder firmar los papeles… Siempre tiene a alguien con él y nunca lo dejan solo”.

Nuevamente Mandel envió un correo a Depp en el que le aconseja cuidar sus gastos durante las vacaciones. Depp respondió el 7 de diciembre de 2009: “Querido Joel, primero quiero agradecerte por manejar todo y ayudarme a pasar por esta. Segundo, estoy haciendo mi mejor esfuerzo por no gastar demasiado en mis vacaciones, pero no hay mucho que pueda hacer. Quiero darle a mis niños y a mi familia la mejor Navidad posible, dentro de lo razonable, claro está. Pero, en cuanto a la situación con el avión… No tengo muchas opciones. Un vuelo comercial con un montón de reporteros sobre mí sería una puta pesadilla de proporciones mundiales. ¿¿Qué más puedo hacer?? ¿¿Quieres que venda algunas de mis piezas de arte?? Lo haré. ¿¿Quieres que venda algo más?? Claro que sí, ¿¿Qué más??”.

De acuerdo con los expedientes judiciales, en enero de 2010 Mandel seguía pidiéndole a Depp que firmara los papeles del préstamo, además de decirle a Christi: “Todavía tenemos un sobregiro de USD 4 millones”. Finalmente, Depp firmó.

Depp era una persona terca, incluso cuando sus amigos intentaban salvarlo de sí mismo. En 2010 comenzó con Unison Records, su propio sello discográfico; para 2014 había perdido entre USD 4 y 5 millones. Su amigo, y presidente de la compañía discográfica, Bruce Witkin, se disculpó por las pérdidas y sugirió retirarse, llamando a Depp por su apodo “Baha”. Depp le contestó a “Bwoosie” (Witkin) que continuara, que al mundo le había costado 20 años ponerse al día con su genialidad. El sello cerró un año más tarde.

La manera como Depp gastaba su dinero no cambió con el pasar de los años. En 2012, en lo que TMG llama un “momento con Jesús”, Mandel programó una reunión con Depp y Bloom en la residencia del actor en Hollywood Hills, el lugar en donde Depp compró cinco casas que unió para formar una zona urbana. La reunión fue programada para la tarde con el propósito de que el actor tuviera la mente despejada. Joel Mandel le entregó un resumen de una hoja de su situación financiera y expresó que debía cambiar o de lo contrario su futuro y el de sus hijos estaría en peligro. Depp aceptó de mala gana vender su yate, pero continuó quejándose hasta el final de su relación con Mandel.

La reunión del “momento con Jesús” fue el comienzo del final; y aunque su relación tambaleaba, esta continuó por tres años más. De acuerdo con la contrademanda, en 2012 Mandel advirtió nuevamente sobre la grave situación y el actor contestó a través de un mensaje de texto: “De cualquier manera que sea necesaria, estoy listo para enfrentar la música… Sé que saldremos de este problema; me siento obligado y decidido a hacerlo”. Después de esto, las cosas no mejoraron. En agosto de 2015, Mandel le dijo al personal de Depp que debían imponer nuevas reglas para controlar los gastos de viaje, alquiler de carros y servicios de transporte en la ciudad.

En lo que avanzó del año, Mandel y sus demás asesores le dijeron a Depp que debía realizar dos películas y vender Hameau, su propiedad en St. Tropez, para pagar los millones en préstamos que usaron para saldar antiguas deudas. Esto llamó la atención del actor, quien respondió preguntando si estaba en quiebra.

Depp parecía haber entrado en razón al aceptar vender Hameau, pero se retractó al recibir la llamada de su hija, Lily-Rose, pidiendo entre lágrimas que no vendiera la casa de su niñez. El actor viéndose en un dilema, se desquitó con Mandel: “Escucha, tú y yo vamos a tener una puta reunión en donde me vas a explicar toda esta mierda porque no me gusta tu llamada a último momento”, Deep afirma haberle dicho. “Si me vas a llamar, hazlo a tiempo”.

A nadie le sorprendía que Depp enviara un correo disculpándose después de un arrebato. Vacilante sobre Hameau, el actor fijó el precio de la propiedad en USD 13 millones, para luego aumentarlo a 27, en señal de que no le afanaba venderla; rompiendo la promesa de habilitar la casa a posibles compradores. En ese periodo, según el testimonio de una persona que se encontraba en Singapur, Depp gastó alrededor de USD 108 mil en trajes durante su viaje a la isla.

En enero de 2016, Mandel le informó a Christi que les quedaban 30 días de solvencia. La situación era tan grave y urgente que se prohibió al personal de Deep comprar plantas de interior. El actor pidió revisar sus cuentas y los Mandel no tuvieron problema en mostrarle. Depp manifestó que confiaba en Joel Mandel, y le envió un mensaje a finales de febrero en el que expresaba el gran aprecio que le tenía. Pero entonces, se cortó la comunicación; días después el actor despidió a TMG y la batalla legal comenzó en marzo de 2016.

Durante nuestra charla en Londres, el desagradable divorcio de Heard en 2016 era un tema del que no se podía hablar, aunque está profundamente ligado a los problemas del actor. Antes de que Depp conociera a Heard, su relación con las mujeres ante el ojo público era muy cortés. Previo a las grabaciones de la última película de Piratas del Caribe, cuando Penélope Cruz le contó a Depp de su embarazo, la actriz se preguntó si debería abandonar la película. El actor le dijo que era una ridiculez. “Él me protegió todos los días, y al finalizar las grabaciones, ya tenía seis meses de gestación. Nunca lo olvidaré”, expresó Cruz.

Depp conoció a Heard en el set de Diario de un seductor; una extraña oda sin éxito a los primeros años de reportaje de Hunter S. Thompson. Christi se opuso al matrimonio de la pareja y esa oposición generó tensión entre ella y su hermano. Ahí fue cuando se cortó la última conexión que tenía Depp con el mundo real. Según la demanda de TMG, el actor gastó USD un millón en la boda, que se realizó en su isla en las Bahamas.

La madre de Depp murió el 20 de mayo de 2016. Según declaraciones, la noche siguiente, Heard llamó a iO Tillett Wright, un artista y amigo de la pareja, pidiéndole que llamara al 911. Después del incidente, Wright escribió en la página Refinery29: “Podía oírlo [a Depp] diciendo: ‘¿Qué pasa si tiro de tu cabello?’”.

Wright llamó a la policía, y las fotografías de Heard con un moretón en la cara salieron a la luz. “Los actos de violencia comenzaron con una patada en un vuelo privado, luego fueron algunos empujones y golpes, hasta que en diciembre [Heard] describió un ataque; despertó con la almohada ensangrentada. Lo sé porque fui a su casa y vi la almohada con mis propios ojos. También vi su labio roto y mechones de cabello en el suelo”. Wright agregó en su escrito para Refinery29.

Dos días después, en la víspera del funeral de la madre de Depp, Heard pidió el divorcio. Ese verano se filtró a la página de TMZ el vídeo de Depp destrozando gabinetes y sirviéndose una gran copa de vino. En el video, cuando el actor se da cuenta que Heard estaba grabando, se acerca para tomar el celular y lo rompe. La pareja firmó el divorcio en agosto, además de un acuerdo en el que se lee: “Nuestra relación fue pasional y en algunas ocasiones inestable, pero siempre nos unió el amor. Ninguna parte hizo acusaciones falsas para ganar dinero. Nunca hubo intentos de daño físico ni emocional”. Según lo reportado, Heard recibió USD 7 millones y ambos firmaron acuerdos de no divulgación. Antes de llegar a la residencia de Depp, Waldman me dijo que el actor no podría hablar de Heard por el acuerdo.

AMOR PERDIDO. 2015 junto a su esposa de ese entonces, Amber Heard.
Amor perdido. 2015 junto a su esposa de ese entonces, Amber Heard.


A raíz del movimiento #MeToo y la declaración de J.K. Rowling, el nombre de Heard estuvo en primera plana en Londres. La autora explicó el por qué no había despedido a Depp de Animales fantásticos y dónde encontrarlos. “Cuando escogimos a Johnny Depp como Grindelwald pensé que sería fantástico para el rol”, dijo Rowling. “No obstante, comenzaron a aparecer noticias preocupantes mientras se filmaba su aparición en la primera película. Se hicieron acuerdos para proteger la privacidad de dos personas que desean continuar con sus vidas y se debe respetar. Basados en lo que sabemos de la situación, los directores y yo estamos satisfechos y nos mantenemos en la decisión de mantener el reparto original, felices de continuar con Johnny, quien interpreta un personaje muy importante en las películas”.

Más tarde esa noche, Depp me habló sobre la aguda depresión que sufrió a causa de todo lo malo en su vida personal y financiera.

“Llegué al punto más bajo que podía imaginar”, dijo Depp en voz baja. “El siguiente paso era: ‘Vas a llegar a un lugar con los ojos abiertos y cuando te vayas, los tendrás cerrados’. No podía soportar ese dolor todos los días”. Se fue de gira con Hollywood Vampires, y como su héroe, Thompson, decidió escribir una autobiografía en su vieja máquina de escribir. “Me serví un vodka en la mañana y escribí hasta que se me llenaron los ojos de lágrimas y ya no pude ver la página enfrente de mí”, comenta el actor. Se limpia los ojos con las mangas de su camisa blanca y continúa con su monólogo. “Seguía tratando de adivinar qué había hecho para merecer esto. Había tratado de ser amable con todos, de ayudarlos y de ser honesto”. Hace una pausa y retoma. “La verdad es lo más importante para mí, y de cualquier modo, todo esto sucedió”.

Fue complicado saber cómo recibió Christi USD 7 millones, y el asistente del actor, Nathan Holmes, cerca de USD 750 mil pertenecientes a dinero no contabilizado. Sin ser muy específico, Depp describió a Christi como el chivo expiatorio de los Mandel. Personas cercanas al actor me dijeron que la relación entre Christi y Depp se dañó gravemente desde la boda con Heard sin acuerdo prenupcial. “Se alejó de las únicas personas que se preocupaban por él”. Me contó un asociado que lo conoce desde hace mucho e igual afirmó que Depp no sabía de los pagos que su hermana estaba recibiendo provenientes de su cuenta.

Depp dijo que Holmes nunca recibió los USD 750 mil. “No los obtuvo”, dijo el actor, a quien Waldman contradijo diciendo que Depp estaba confundido y que Holmes efectivamente sí recibió dicha suma (ambos, Holmes y Christi todavía trabajan para Depp; su hermana dirige su compañía de producción, Infinitum Nihil).

El día del juicio, la corte debatirá si es lo mismo informar a Christi de la situación financiera de su hermano, a solo decirle a Depp. TMG tiene miedo del correo que Christi envió a un asociado de Mandel en donde dice que no hay necesidad de molestar a su hermano pues ella es el “centro de información” de Depp. Cuando Mandel intentó pagar el préstamo con la parte de Christi, personas que sabían de la transacción cuentan que Depp se enojó y no permitió que Mandel hiciera tal cosa. Una decisión nada común para una persona que supuestamente está siendo engañada por su compañía de management.

Parece que la estrategia de Depp es la clásica defensa de Hollywood: No estaba poniendo atención, y en eso, las personas que supuestamente ponían atención, me robaron. Depp comentó que no podía permitir que el mundo exterior interviniera si quería hacerle justicia a todos los excéntricos que había interpretado en sus películas (Tim Burton, hablando de su personaje de Willie Wonka, me confesó que Depp utilizó a Anna Wintour y a Michael Jackson de inspiración para el papel).

“Si había documentos que debía firmar, los firmaba así...” , dijo pretendiendo estar firmando un papel con su mano derecha, mientras su cabeza estaba completamente girada hacia la izquierda, mirando la oscuridad que invadía Londres. “No quiero mirar de qué se tratan porque confío en estas personas”. Hace una mueca y dice: “Ahora miro cuidadosamente todo lo que firmo”.

Después de mi visita en Londres, me dieron permiso de revisar algunos documentos de préstamos que están a nombre de Depp, incluyendo el que supera los USD 10 millones. Los términos de condiciones y la cantidad de dinero estaban resumidos en la página que él firmó, debió haberlo hecho con los ojos cerrados para no verlos.

Al parecer es deber de otros salvar a Johnny Depp, y uno de ellos casi es detenido antes de siquiera poder comenzar. La noche del 28 de febrero de 2017, Janine Rayburn recibió una carta de Michael Kump, el principal abogado de TMG. Esta decía: “Le escribo para darle una copia del acuerdo de indemnización, liberación, confidencialidad y no descrédito con TMG que entró en vigencia desde el 3 de diciembre de 2010…”. La carta no llegó de casualidad, Rayburn era la gerente de cuentas de TMG, en donde le fue asignado manejar las finanzas de Depp. Rayburn estuvo a punto de ser destituida por la demanda. La carta de Kump era una amenaza cortés, implicando que testificar violaría el acuerdo de separación que firmó con TMG en 2010.

Rayburn no se dejó intimidar y dos días después, dio su declaración. Fue bastante obvia la razón por la cual Kump quería dañar su testimonio. Rayburn trabajó en la cuenta de Depp desde 2008 hasta 2010, y afirmó ver cosas que no eran correctas. De acuerdo con su testimonio, dice que su preocupación comenzó cuando le pidieron que certificara unos documentos sin que Depp o Christi estuvieran presentes, lo que es ilegal en California. Rayburn llevó los documentos de vuelta a la oficina de Mandel y los dejó en el escritorio. “No puedo hacer esto”, Rayburn le dijo a Mandel.

En una ocasión, Mandel le dijo a Rayburn que Christi firmaría el registro notarial después, pero ella se negó a hacerlo. El abogado de Mandel niega que en algún momento esto ocurriera y que él hizo todo lo que estuvo en su poder para que Depp firmara, incluso cuando estaba filmando. Durante ese mismo tiempo, Rayburn vio cómo Christi pagaba sus gastos sacando dinero de la cuenta de Depp; la boda de su hija, su renta, y pagos hipotecarios. En dos ocasiones Rayburn cuestionó a Christi por los gastos que no habían sido aprobados. De acuerdo con el testimonio de Rayburn, Christi respondió: “Es mi hermano. Mi dinero es su dinero y su dinero es el mío”. También afirmó haberle preguntado a Mandel acerca de la extraña relación de los hermanos, y que él simplemente encogió los hombros.

Rayburn sugirió que algunas firmas del actor en documentos financieros lucían… extrañas. En un intento por probar que las declaraciones eran ciertas, Waldman me envió dos firmas del actor. La primera era de un préstamo en 2010, supuestamente firmado por Depp mientras se encontraba fuera del país; no tenía nada fuera de lo normal y era un poco tenue. Pero cuando Waldman me envió una firma más reciente, esta era mucho más extravagante. Se veían parecidas, pero el actor no estaba de acuerdo; le escribió a Waldman diciendo: “Si uno quisiera hacer parecer que una firma se hizo rápido, como la mía, termina pareciendo como si la hubieran hecho después de un cuidadoso estudio, lo contrario a hacerla naturalmente. A lo que me refiero es a que estas ‘figuras’ ¡¡no las hice yo!!”.

Durante las declaraciones de Rayburn, uno de los abogados de Depp le preguntó si los gastos del actor eran vigilados. “No creo que Johnny estuviera al tanto de su situación financiera. Hasta donde sé, no se le enviaban estados financieros”.

AYUDA LEGAL. El abogado de Depp, Adam Waldman.
Ayuda legal. El abogado de Depp, Adam Waldman.


Rayburn fue despedida de TMG en 2010 a razón de que “no encajaba bien”. Aun así, le pidieron que se quedara tres semanas más para entrenar a su reemplazo. Recibió una indemnización de USD 40 mil, pero aún desconcertada por su despido, Rayburn escribió dos hojas de notas en donde hablaba de sus experiencias con Depp. En una de ellas escribió: “Joel dice —JD siempre está borracho— firma cualquier cosa” (los abogados de Mandel niegan que él haya dicho eso).

Los abogados de Depp presentaron el correo de un empleado del actor en donde narra cuando Rayburn afirmó que Joel Mandel debía enfrentar a Depp sobre su grave situación, pero que estaba tan nervioso que “se fue a casa con herpes”. Lo que en últimas salvó a Mandel de hablar con su cliente estrella fue un pago que faltaba de parte de Disney. Una fuente cercana a Mandel afirma que él nunca ha tenido herpes.

Desacreditando a Rayburn, los abogados de Mandel negaron que él alguna vez haya comentado algo sobre el alcoholismo de Depp. Más tarde, Rayburn admitió que no por haber dicho que ella no vio que se le enviara una copia mensual de su estado financiero a Depp, TMG no lo hiciera del todo. Para poner distancia entre ella y el actor, los abogados de Mandel le pidieron a Rayburn admitir que había hablado con Depp tan solo dos veces, y que en ambas ocasiones el tema principal fue su cuenta de eBay. De la misma manera, los abogados de Mandel declararon que Rayburn mintió sobre su educación (afirmando que tenía un pregrado en negocios cuando no era cierto), y que no era parte del equipo de TMG que manejaba las finanzas de Depp.

A pesar de todo, el testimonio de Rayburn impactó el caso. Se suponía que sus declaraciones seguirían, pero después del primer día, Kump no quiso continuar. Únicamente lo terminó a petición de los abogados de Depp.

Una parte de las denuncias en la demanda de Depp afirma que los Mandel tienen negocios internos escondidos. De acuerdo con los abogados del actor, los Mandel transfirieron, sin la autorización de Depp, USD 1,5 millones de su cuenta al fondo de cobertura Lionheart; la SEC declaró que parte de la compañía le pertenece a los Mandel. Waldman afirmó que TMG nunca dijo que Lionheart le pertenecía (TMG afirma que hubo múltiples conversaciones al respecto). En 2008, los Mandel devolvieron a la cuenta de Depp los USD 1,5 millones, con una pequeña ganancia de USD 32 mil. Los abogados de Mandel afirman que la parte de Depp fue un miserable 0,3 % debido a que el actor —que nunca tenía efectivo— necesitaba el dinero y el mercado se estaba desplomando debido a La Gran Recesión.

Uno de los principales factores en contra de TMG son los pagos tardíos de los impuestos de Depp. “No tenía idea”, dijo Depp en uno de los pocos momentos en que realmente lo vi preocupado. “Si estás consciente de que no estás pagando los impuestos de los Estados Unidos, alguien te alcanzará y te entregará una factura y probablemente irás a la cárcel”.

Mientras que los Mandel afirmaban que todo era culpa de los problemas financieros de Depp, Miriam Fischer, una abogada fiscal que trabajó primero para TMG y luego con Ed White, sugiere que TMG tuvo dos opciones: arreglar la situación financiera de sus clientes para que así pudieran pagar a tiempo, o pedir dinero a un prestamista comercial y no usar el Servicio de Rentas Internas como su banco. “TMG tenía muchas opciones, pero escogieron la peor; hacer del IRS su acreedor”.

La importancia que ha tenido la demanda de Depp trajo consigo una atención indeseada a TMG, quien siempre ha intentado mantener un bajo perfil. En agosto, Wall Street Journal reportó que el IRS y la SEC estaban en la etapa preliminar a investigar a los Mandel por supuesto lavado de dinero y fraude (los abogados de los Mandel están convencidos que fue Waldman quien llamó a las agencias y los denunció, pero Waldman niega las acusaciones). Todavía no ha surgido nada de las investigaciones federales, por lo que no se puede afirmar si algo aparecerá o no. De lo que sí hay certeza es de que los Mandel culpan a Johnny Depp por todos sus problemas. En una declaración, Kump dijo: “En 30 años de negocios, aparte de Johnny Depp, no hemos tenido problemas con ningún otro cliente de TMG. El actor continúa difundiendo mentiras sin fundamento sobre la compañía, pero TMG se defenderá con firmeza y rechazará todas las declaraciones inventadas de Depp”. Al tercer día vuelvo a mi hotel para tomar una ducha y cambiarme antes de volver a la mansión.

“Te hubieras quedado aquí”, me dijo Depp y sonrió cuando respondí que de todas formas necesitaba cambiar mi ropa interior. “Por eso siempre utilizo dos pares”, responde todavía con una sonrisa. “De hecho, estoy utilizando seis condones”. Me dio risa, lo que pareció animarlo aún más: “También tengo protector dental si necesitas”.

Todos estamos algo borrachos, algunos completamente borrachos. Quizá sea el alcohol y la hierba, pero Depp parece feliz de tener a alguien con quien pasar el tiempo, aunque ya hayamos agotado todas las perspectivas de su caso. Alguien mencionó que no soporta a Oasis, lo cual fue suficiente para que Depp sacara su guitarra y pasara 20 minutos afinándola antes de tocar algunas notas, que más bien parecían chillidos, de Wonderwall. Me dolió la cabeza, pero en medio de eso pude notar que la guitarra lo ayudaba a recordar sus días como un joven ingenuo y no como un chiste en quiebra, aislado, y a punto de ser vetado por la industria.

Me habló sobre sus primeros días viviendo con compañeros en una pensión de mala muerte de Los Ángeles. Hubo una vez en que después de pasar la noche en un motel de la playa de Venice y volver a casa, pasadas 48 horas, Depp y todos se estaban rascando por debajo de la cintura. Se reunieron de inmediato para preguntarse: “Tenemos comezón. ¿Por qué tenemos comezón?”, Depp se afeitó todo el cuerpo, dándose cuenta de las ladillas que tenía.

“Parecían cangrejos, así como los del mar”, comentó entre risas. “¡Los contagié de sarna!”, dijo, dándole una calada a su cigarrillo antes de continuar. “¿Sabes lo difícil que es decirle eso a tus amigos?”. Hace la imitación de Kramer de Seinfeld: “‘Uh, juro que me contagié en una habitación de hotel.

Lo siento, hermano’”. Recuerda haber ido a la droguería a comprar Kwell, un medicamento contra la sarna. “Creo que el tipo dijo: ‘Revisen el precio del Kwell’”.

Todos ríen, pero Depp todavía no ha terminado. “Uno de mis compañeros no podía decir mucho, después de todo, el tipo robaba bancos”. Para mí eso sonaba como una mentira, así que me dijo que si quería podía buscarlo y comprobarlo por mí mismo. “Era el ladrón de la cola de caballo. Solo robaba bancos en Beverly Hills”. En un momento lo busqué en mi celular y, al parecer, sí hubo un ladrón como ese el año en que Depp vivió en Los Ángeles. El actor sonrió y asintió sabiendo que tenía la razón. “Te lo dije, no miento”.

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Depp en 1987. Philip Ramey/Corbis/Getty Images


Amaneció y una leve capa de nieve se comenzó a formar en el enorme patio trasero, el patio al que nadie de los que estaban allí había salido durante la visita.

El equipo legal de Depp se desorganizó por completo durante la primavera. En abril anunciaron su renuncia, reemplazados por una extraña empresa del Condado de Orange. Ben Chew, el jefe de litigios del actor, volvió después de tres semanas y firmó nuevamente con Waldman. Y como si fuera poco, sus guardaespaldas lo demandaron por sueldos atrasados y por tener que estar informándole constantemente si “tenía sustancias ilegales en la cara o en la ropa” cuando estaba en público. Después de varios retrasos, Depp declaró el 26 de mayo. El juicio está programado para agosto, así que solo podemos imaginar qué pasará entonces.

El comodín es Christi. No ha querido dar declaraciones públicas y ninguna de las partes implicadas en la disputa la ha acusado de algo. No obstante, el meollo del asunto está en qué tanto poder financiero le dio Depp a su hermana.

Algunos expertos dicen que la demanda le podría costar millones en honorarios solamente, y que la probabilidad de recuperarlos en el juicio no es grande. Waldman sigue insistiendo en teorías que hablan de bancos en Malasia, un agente de Hollywood e inversores del Medio Oriente, pero nada se ha comprobado todavía. Quizá pueda convencerlos en el juicio.

El actor nunca vendió Hameau ni ninguna de sus propiedades. Pasó la Navidad en Francia, el invierno en las Bahamas y parte de la primavera en su casa en Hollywood. Parece incapaz de asumir responsabilidad o admitir la derrota.

“Jamás he sido un bully, nunca herí a nadie. Desde pequeño me enseñaron a nunca empezar una pelea, pero si alguien me jodía o invadía mi puto espacio, debía terminar la puta pelea. Y como decía mi madre: ‘Golpéalos con un maldito ladrillo’”. Depp comenta que la pelea es por sus hijos, Jack y Lily-Rose, quien es modelo de Chanel.

“Mi hijo se enteró por sus compañeros de colegio que su padre había perdido todo su dinero. Eso no está bien”, comentó el actor frotando sus ojos con las manos cubiertas de tabaco. Depp recuerda que uno de los momentos de más orgullo en su vida fue oír a su hijo decir que quería iniciar una banda. Cuando le preguntó qué nombre quería ponerle: “El niño respondió ‘Clown Boner’ [Erección de payaso]”, Depp sonrió. “No necesito una prueba de paternidad, es mi hijo”.

Luego pasamos a hablar de lo que haría cuando las demandas terminaran y él estuviera libre de culpa. Me comentó sobre un libro francés que quiere adaptar a cine y dirigir él mismo; la trama es de un hombre que pierde a su esposa, lo pierde absolutamente todo y se interna en un centro geriátrico a pesar de tener poco más de 40 años. “Se llama Happier Days”. (No se debe confundir con el documental acerca de Keith Richards llamado Happy, el cual dice Depp está casi listo).

De ahí no sé cómo llegamos a hablar de un posible remake de Titanic grabado por completo en una tina de baño. “Sería increíble, pero Hollywood ya no se arriesga”, concluyó Depp con un suspiro. Quería volver a casa, pero no me quería ir. Veía a uno de los actores más famosos del mundo drogarse con su abogado y un escritor, mientras el cocinero les preparaba la comida y sus guardaespaldas veían televisión. No había nadie a quien no le estuvieran pagando.

Comenzó a amanecer y Waldman se fue dormir, tenía un vuelo a Suiza a primera hora para ir a esquiar junto a Oleg Deripaska. Lo vi como la oportunidad perfecta para irme. Depp buscó a un guardia de seguridad para que me llamara un taxi, pero nadie le respondió así que él mismo me acompañó afuera. “Gracias por venir, este podría ser tu Pulitzer”, comentó Depp. Pasamos 15 minutos en los que el actor intentó abrir sin éxito las puertas de su mansión. Presionó varios botones e intentó empujar la reja, pero nada sirvió. Lo vi como un niño perdido que no encontrará su casa antes del anochecer. Finalmente le dije que podría saltar la reja, así que lo hice, y a través de las barras nos despedimos.

“Cuídate”, dice antes de quedarse en silencio por un instante. “Gracias por escuchar”. Se da la vuelta y vuelve a su cárcel de oro, abriendo la pesada puerta que momentos después se cierra detrás de él.

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