Las 10 grandes cosas que vimos en Coachella

Lady Gaga trajo la fiesta, Han Zimmer trajo una orquesta y cuatro artistas diferentes trajeron a Migos: los mejores momentos del Coachella 2017.

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POR ROLLING STONE COLOMBIA | 24 Apr de 2017

<p><b>​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone</b></p>

​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone


El fin de semana pasado, Coachella volvió al pequeño pueblo californiano de Indio, el cual nuevamente es el centro de atención de la música mundial. Lady Gaga sustituyó a Beyoncé, Hans Zimmer tocó The Dark Night y Migos salió al escenario cuatro veces.

1. Lady Gaga


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone




“No teman, he hecho esto antes”, declaró el sábado Lady Gaga, en la mitad de la presentación más anticipada del fin de semana. Fue una provocadora adición de último minuto, luego de que el avanzado embarazo de Beyoncé la obligó a retirarse. Pero ¿Cuál versión de Mother Monster se presentaría en Gagachella? ¿Se pondría otro disfraz del mundo del arte? ¿Cantaría con Tony Bennet? ¿Con Metallica, tal vez? Nada de eso; la artista estuvo en el escenario por 90 minutos, durante los cuales se concentró en sus mejores canciones, sin invitados; fue una noche de baile pop (y un poco de rock), con romance y autodeterminación, llamas ocasionales y fuegos artificiales, y un escenario lleno de bailarines. Salió durante la animada canción Scheiße con una gabardina de cuero y gorra militar, y con una luz brillante que salía de la hebilla de su cinturón. Pero pronto quedó en una trusa y pasó a canciones llenas de acción (LoveGame, John Wayne, Just Dance, Born This Way, Venus), y preguntó al público “¿Están pasando bien esta noche? ¿Encontraron alguien con quién irse a la cama?”. En el piano, Gaga convirtió The Edge of Glory en una balada, mientras dijo “¿Tocar para 100,000 personas? No está nada mal”. También debutó la canción The Cure, que fue recibida con gusto. En general, fue prácticamente una presentación perfecta, que mostró su lado más amable. Algunos fans se pueden preguntar a dónde fue el lado extremo de la artista (que sólo se vio brevemente cuando salió con un tentáculo de pulpo en la boca). Gaga vino a bailar a Coachella.

2. Radiohead


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone




Radiohead llegó la primera noche con una relación previa con Coachella. En 2004, el festival terminó de cimentarse, y Radiohead tuvo que ver con eso, al encabezar un cartel que incluía a The Pixies (reunidos), Flaming Lips, Kraftwerk y Air. Radiohead volvió en 2012, y ahora vuelven impulsados por un poderoso álbum, A Moon Shaped Pool, lanzado el año pasado. La banda británica abrió el set del viernes con la lejana balada de ese disco, Daydreaming, y una solemne melodía de piano a cargo del líder de la banda, Thom Yorke. Mientras la presentación continuaba, Radiohead mostró su usual confianza y potencia, hasta el primer corte de sonido durante Full Stop. La banda siguió tocando, sin darse cuenta de que sus fans no los podían oír. “Que se jodan otra vez los aliens”, bromeo Yorke cuando volvió el sonido. Pronto después, durante 15 Step, el sonido se volvió a cortar y un fan cerca de la tarima gritó “¡Esto me está matando!”. La banda terminó por abandonar el escenario dos veces por cortes de sonido, que fueron resueltos rápido. Algunas veces incluso una banda de primera, en un festival de primera con una producción cuya excelencia ha sido demostrada, puede estropearse. Esto pudo haber afectado el regreso de Radiohead a Coachella, pero a pesar de la desilusión en el público o en el escenario, la banda terminó su show. Volverán el próximo fin de semana para una nueva oportunidad de lograr la presentación que tenían en mente.

3. Kendrick Lamar


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
​Foto: Kevin Mazur/Getty




Es oficial: en 2017, el rap se tomó Coachella. Si hay un tema en común este año es la ubicuidad y asistencia de los mejores artistas de hip-hop, con Travis Scott, Future, Schoolboy Q y muchos más generando más ruido que cualquier otro género. El domingo en la noche, Kendrick Lamar salió al escenario con su explosiva canción DNA, y su presentación alternó entre canciones enérgicas como Goosebumps, en compañía de Travis Scott, y su trabajo más lento, influenciado por el jazz. A los 20 minutos de haber empezado, cuando el artista comenzó a cantar el coro de Swimming Pools, el escenario principal de Coachella realmente se animó. Con la parte de atrás de su pelo tinturado de negro y blanco, Lamar pasó directamente a Bitch Don’t Kill My Vibe. Entonces, Schoolboy Q subió al escenario, ansioso por terminar un tributo a That Part (que no pudo completar porque una falla de sonido lo forzó a terminar su presentación). Sin embargo, se sintió un poco soñoliento, y cuando K-Dot se unió durante Money Trees, el ritmo siguió un poco lento. Si tomaras la temperatura en ese momento, sentirías el frío recibimiento a su pregunta “Coachella, ¿están ahí?”: la respuesta fue amena pero notablemente cansada. Future se unió al escenario para cantar Mask Off y la energía de Humble animó al público, pero cualquier impulso que se hubiera ganado, se perdió durante un descanso muy largo. No es que Lamar no haya demostrado sus increíbles capacidades vocales en esta cálida noche en Coachella, sino que pareció que seleccionó a propósito su trabajo más lento y serio. Después de volver al escenario después del descanso, Lamar presentó Love, de su nuevo álbum Damn., que fue una forma deliciosa, hermosa y de buen gusto de enviar al público de Coachella a la noche en el desierto.

4. Lorde


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
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Lorde debutó otra de las canciones de su próximo álbum Melodrama, la continuación del disco de 2013 Pure Heroine (ganador de disco de platino en ventas). La canción, Homemade Dynamite, abunda en confianza intensa, ayudada con actitud y golpes de pop. Su primer éxito, Royals, todavía es pegajoso y mordaz como siempre en el escenario, acompañado por un ritmo crudo y voces de fondo ocasionales. Sin embargo, la fuerza de su nuevo material también se dejó ver, por ejemplo Liability, que fue debutada en marzo en Saturday Night Live. Su última canción Green Light (el primer single de Melodrama que se dio a conocer), mostró la intensidad y valentía de la artista, mientras cantaba en Coachella a un ritmo angustioso.

5. Future


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
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La presentación de Future parecía el argumento perfecto que indica que el 2017 es el año del rap. Mientras saltaba de arriba abajo con una chaqueta blanca y mucho estilo, el rapero de Atlanta cantó éxitos como Draco y Too Much Sauce, con aprobación unánime del público. Ni siquiera necesitaba invitar a las otras superestrellas de Atlanta, Migos (y el productor Zaytoven) para cantar Bad and Bougie y T-Shirt, pero lo hizo —hizo que la multitud de Coachella se transformara en un mar de personas bailando. Sin embargo, eso fue sólo un abrebocas, pues poco después Drake salió al escenario para Jumpman. Vestido con un chaleco amarillo, el cantante ni siquiera tuvo que murmurar la letra de Fake love; la multitud cantaba tan alto que los altavoces no se alcanzaban a oír. Quién sabe hasta qué parte del desierto se podía oír “Tengo a personas falsas mostrándome amor falso”. Pero Future se aseguró de tener la última palabra al cerrar con su hit viral Mask Off.

6. The xx


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
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Sólo son tres personas —los amigos de infancia Romy Madley Croft, Oliver Sim y Jamie Smith— pero el especial poder de The xx como grupo viene de un compromiso y colaboración mutua. En el escenario principal de la primera noche, Croft y Sim cantaron veros de amor de sus primeros tres discos, mientras que Smith estaba estacionado detrás de una mesa transparente con su teclado, secuenciadores y percusión. Durante Islands, del álbum de 2009 que lleva el mismo nombre de la banda, hubo un sonido de otro mundo en la guitarra de Croft, mientras su voz y la de Sim combinaban armoniosamente. En I Dare You, su voz dulce se convirtió en una desesperación silenciosa, pero terminó con ambos frente a frente y alegres, mucho más cómodos y con una sonrisa en el último punteo del bajo de Sim. Cuando empezó a cantar Performance (del reciente disco I See You), Croft estaba sola en el escenario con su guitarra: “Esta canción significa mucho para mía. La voy a tocar sola, lo que me da un poco de miedo”. La canción trajo al show un momento de cruda emoción. Sim dice que es una de las mejores partes de su show actual: “Yo solo miro desde atrás”, le dijo a ROLLING STONE horas antes. “Es una de mis partes favoritas, aunque no esté tocando”. Por el contrario, Dangerous fue un estallido de trompetas jamaiquinas; es una canción hecha para las discotecas, pero no abandona el cariño de sus canciones románticas.

7. Father John Misty


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
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La última vez que el artista nacido con el nombre Josh Tillman vino a Coachella, se le recordaba como el cantante de baladas oscuras y peculiares, quien buscaba melodías que hicieran reír tanto como conmover. Eso fue antes de lanzar este año el álbum Pure Comedy, que le apunta a reflexiones musicales más duraderas sobre la fragilidad y crueldad humana. La canción Total Entertainment Forever lamenta la idiota distracción tecnológica del entretenimiento casero infinito. Este año, en el escenario principal, presentó estas canciones bajo la influencia de sonidos de Randy Newman o incuso Elton John, mientras añadía sentimientos sutiles a través de cuerdas, trompetas y una banda. Su ascenso al escenario principal le costó interacciones deslumbrantes y a veces confusas con la audiencia, pero un mayor espacio le dio a sus canciones mayor profundidad y belleza.

8. New Order


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
​Foto: Emma McIntyre/Getty




Durante una hora se pudo ver el pasado y futuro de la música; la última presentación del sábado en la noche, a cargo de New Order, fue una sesión esclarecedora sobre la devoción al tecno pop. La puesta en escena de esta banda británica de rock comenzó en 1980 con un sonido futurista anclado en la electrónica y la cultura de clubs post-punk. Incluso compitiendo con artistas como Kendrick Lamar y Justice, los fans se aglomeraron en el escenario Mojave. En Coachella, el hit Blue Monday estalló con un golpe rítmico, un sonido tan relevante como la música bailable actual. The Perfect Kiss, de 1984, presenta una melodía simple sobre una tormenta de ruido y ritmo. Al final, la banda fue más atrás en su pasado con dos canciones de Joy Division, cuya carrera fue interrumpida prematuramente por la muerte del cantante Ian Curtis; su rostro apareció en la pantalla durante Decades y Love Will Tear Us Apart.

9. Crystal Castles


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
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La mayoría de la música para bailar está hecha para ser tocada en la oscuridad, pero sólo alguna de esta música trae la oscuridad consigo. En el caso del dúo canadiense de música electrónica, Crystal Castles, un sol incandescente que atravesaba la enorme carpa Sahara durante su presentación hacia el final de la tarde, aumentó la intensidad. El sol actuó como un foco natural en la cara del cantante Edith Frances, quien gritaba como una banshee bajo una mata de pelo verde. Ella ha llenado el vacío que dejó la cantante original Alice Glass: se cae el suelo, rueda hasta el borde, derrama agua sobre su cuerpo. Había tensión y melodía en su voz, mientras el productor Ethan Kath estaba detrás de sus secuenciadores, con una media negra sobre su barba. Ninguno de los dos necesitaba ser oscuro y misterioso. La canción Fleece fue salvaje y ruidosa, mientras que Celestica fue más como una antorcha sobre un latido cardiaco. Para el final de la presentación, Frances estaba rompiendo flores y lanzando los pétalos a la multitud.

10. Thundercat


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
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“¿Cuántos de ustedes están borrachos en este momento?”, preguntó Thundercat a una enorme multitud agolpada en la carpa Mojave. Como se pudo oír en su obra cósmico-funk, Drunk, el bajista y cantante tiene un tino para combinaciones feroces. El artista interrumpió su sesión de 50 minutos para introducir a un intérprete improbable para Coachella: el creador de hits de los ochenta, el hombre del soul de ojos azules, Michael McDonald. El cantante se sentó al teclado y juntos recrearon Show You The Way (que en Drunk incluye a Kenny Loggins, contemporáneo de McDonald), mientras Thundercat se alejaba del micrófono con una sonrisa. Aunque muchos de los fans jóvenes no podían saber quién era McDonald, hubo más reconocimiento cuando cantó What a Fool Believes, su éxito con los Doobie Brothers.

Bonus

Nav


​Foto: Andy Keilen para Rolling Stone
​Foto: Rich Fury/Getty




En 2015, una de las nuevas estrellas de Coachella fue The Weeknd, quien subió al escenario y atrajo la atención de fans embelesados con sus canciones suaves sobre temas francos. Este año volvió, pero esta vez salió a escena para una mini presentación con Nav, su compañero de disquera, en la carpa Gobi. Se unieron para cantar su dueto de 2017, Some Way, y después Nav salió del escenario mientras Weeknd cantaba Party Monster y Starboy.

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