Los 90 renacen

Tras bambalinas de la gira I Love The Nineties, el nuevo boom nostálgico de la cultura pop

POR ROB SHEFFIELD | 08 Sep de 2017

<p>Coolio se luce con su micrófono personalizado. (2)</p>

Coolio se luce con su micrófono personalizado. (2)


“¡Grita si tuviste un teléfono con tapa! ¡Grita si tuviste casetes!”. Vanilla Ice está en el escenario animando a los fans en el Webster Bank Arena en Bridgeport, Connecticut. El público está aquí para la gira I Love the Nineties, con un line-up de artistas de la era Club MTV como Salt-N-Pepa, Coolio, Rob Base, Color Me Badd y Young MC.

Muchas de las personas que están acá no habían nacido cuando Ice Ice Baby fue Número Uno de las listas en 1990. Los demás son padres de familia medio prendidos que intentan enfiestarse como en la noche que vieron El mundo según Wayne. En la tienda de merchandising puedes comprar canguros color neón y camisetas. Hay pasteles, confeti y personas disfrazadas de sus artistas preferidos en todo el concierto. Salt de Salt-N-Pepa dice en el backstage: “Cuando eres un disfraz de Halloween, has sido exitoso”.

La gira I Love the Nineties comenzó el año pasado y fue un éxito total: 98 conciertos en 98 ciudades con ganancias de más de 21 millones de dólares. Eso derivó en un crucero, el Ship Hop, y una segunda gira llamada The Party Continues, que se realizará en el verano con headliners noventeros de pop, rap y R&B: TLC, Tone Loc y Kid ’N Play, entre otros. “Estos artistas se están presentando más veces de lo que lo hacían en su época de oro”, dice Jeff Allen, el dueño de la agencia Univeral Attractions. “El público tiene muchas ganas de verlos”. No es solo la música. La nostalgia de los 90 se ha convertido en una franquicia gigante en la cultura estadounidense, desde el refrito de The X-Files hasta Fuller House (el show más visto en Netflix), y desde el caso de O.J. Simpson hasta la película de los Power Rangers (que hace poco tuvo ganancias de 140 millones de dólares en taquilla). Jude Law regresó a la fama, Courtney Love protagonizó una película de Lifetime y hasta la Zima está de vuelta.

No tienes que ser un devoto de Clinton, aunque ayude un poco, para extrañar esos días en los que la mayor amenaza para Estados Unidos era un vestido manchado de fluidos corporales. Aquella época romántica de mujeres rebeldes y fiestas, en la que las personas apagaban sus celulares durante horas, de thrillers eróticos y recitales de poesía. “A la gente se le olvidó cómo nos divertíamos en los 90. No teníamos smartphones ni selfies ni nada de eso. Teníamos que salir. Escuchábamos música en nuestros carros, no en nuestros celulares. Alquilábamos películas de Blockbuster. ¡Be Kind, Rewind, ellos nunca lo vivirán!”, dice Vanilla Ice en los camerinos.

Cheryl 'Salt' James (derecha) y Sandra 'Pepa' Denton.
Cheryl ‘Salt’ James (derecha) y Sandra ‘Pepa’ Denton.


Robert Van Winkle, mejor conocido como Vanilla Ice, es alegre y conversador a sus 49 años. Tiene dos hijas de 17 y 19 años, y ha incursionado en la remodelación de casas en Florida con el Vanilla Ice Project, que inicia su séptima temporada con la cadena DIY Network. Pero esta noche, sus amigos y él recordarán viejas épocas. “El público bailará por cuatro horas, parecerá una clase de zumba”, bromea. “La música era una locura en los 90. Recuerdo la escena en Seattle: de Candlebox a Kurt Cobain hasta Pearl Jam. Los 90 fueron geniales”.

Mark McGrath pasará la mayor parte de 2017 en la gira Party Continues, presentando sus éxitos con Sugar Ray. “Michael Jordan estaría jugando básquet en este momento si pudiera hacerlo”, dice. “Es gracioso cuando las personas me preguntan: ‘¿Sigues en la música?’. No le preguntarías a otro: ‘¿Sigues siendo dentista a tus 49 años?’”. Para McGrath, los 90 representan una utopía pop perdida. “Todos los géneros se encontraron. Escuchabas en cualquier estación radial: ‘En unos momentos Mariah Carey, Blink-182, Eminem y Sugar Ray’, y tú pensabas: ‘¿Qué putas está pasando?’. Ya no importaban los géneros”.

Otro plus del boom de los 90, según McGrath, fue que la época después del 2000 nunca tuvo su propia identidad como década, y ni siquiera tiene un nombre. “¿Cómo lo llamarías? ¿Los malcriados? ¿Los de 2000? Nadie lo sabe. Dime la última estrella de rock. Mira todas las bandas que giraban en los 2000: seguían siendo los Chili Peppers, Soundgarden —que en paz descanse Chris Cornell— Dave Matthews Band… nada podía reemplazar a los 90”, comenta.

En los camerinos de Bridgeport, Coolio está hablando con Rob Base en una mesa con alimentos. “Lo que te da diabetes no es el azúcar. Es el pollo, está comprobado”, dice. Coolio sale a trabajar con un taladro eléctrico e intenta arreglar su maletín de micrófonos personalizado. “Es mi micrófono especial”, dice. “Creen que usaremos unos pequeños e insignificantes, pero yo no acepto esa mierda”. Coolio repara un tornillo con el taladro y un martillo, demostrando su destreza. “¿No lo sabías? Soy BlackGyver”.

Desde hace unos años Coolio ha diversificado su marca con proyectos como Coolio’s Rules, el reality show de su familia, y Cookin’ With Coolio, su serie web, que también es el nombre de su libro de cocina, repleto de recetas de su gastronomía “ghetto gourmet”. Tiene sus propias teorías sobre la transformación de la música desde los 90. “Esos fueron los días del crack”, recuerda. “Si los raperos son un poco locos y extraños, no es su culpa”. ¿Qué consejo les darías? “Que se ganen el dinero mientras puedan”.

FUNKY, COLD Tone Loc en la gira The Party Continues.
FUNKY, COLD Tone Loc en la gira The Party Continues.


Todos aquí han seguido trabajando. Marvin Young, conocido como Young MC, acaba de dirigir su primera película, un thriller de terror llamado Justice Served, el séptimo guion que ha escrito. Además, su canción Know How hace parte de la banda sonora de la película Baby: El aprendiz del crimen. Pero esta noche está enfocado en la música, vestido con una camiseta que tiene un boombox junto a las palabras “recuerdo el verdadero hip hop”. Young se graduó como economista de la universidad de Southern California, por eso tiene una crítica tan fuerte frente al declive en la industria de la música. “Actualmente, es una estafa sobre cuantos clicks tienes en Internet. Alguien puede tener cientos de miles de vistas, pero no gana ni 10 dólares. Hay más trampa y menos beneficio. Puedes tener un gran álbum y no ganar ni un centavo”.

Salt-N-Pepa, sin duda alguna, son el plato fuerte de la noche. En un momento invitan a las mujeres a que le den un abrazo a su mejor amiga. Para Push It invitan al público femenino al escenario y Salt dice: “Hay demasiado estrógeno en la tarima”. Es realmente emotivo contemplarlo. DJ Spinderella pasa de Jump Around a Sweet Child O’Mine hasta Smells Like Teen Spirit. Al final, Pepa dice: “¡Gracias por seguirnos y mantenernos vivas por 31 años!”.

Cheryl ‘Salt’ James y Sandra ‘Pepa’ Denton han sido amigas desde la universidad. “Nos conocimos en el almuerzo mientras jugábamos cartas, y así nos juntamos”, dice Salt. “No estaba planeado que fuéramos un grupo. Incluso nuestro corte de pelo comenzó porque la hermana de Pepa le quemó un lado de la cabeza”.

Como casi todos sus compañeros de gira, fueron protagonistas de un reality show de VH1 llamado The Salt-N-Pepa Show, en el que se reconciliaban luego de varios años de haberse separado. Ahora volvieron a salir de gira. “Siempre vemos el parqueadero”, dice Pepa. “Olvida las boletas vendidas. Miramos los carros y decimos: ‘Todas estas personas se levantaron de sus camas para vernos 31 años después. Los bebés de los 90 están con sus papás de los 60”. Salt ríe. “Nuestros bebés de los 90 no están aquí”, añade. “Invité a mi hijo y tenía planes. Tiene 17 años y ya lo superó”.

Mientras el tiempo corre y las niñeras esperan en casa, el público se ha dispersado un poco para cuando Vanilla Ice salta al escenario con su increíble y extraño set. Luego de Ice Ice Baby, hace una transición con un cover nu-metal de Paper Planes de M.I.A. y Turn Down for What de Lil Jon. Invita al escenario a cualquiera con ganas de bailar. Ya son las 11 de la noche y los encargados de seguridad están sacando al público; tal vez hay más fans en el escenario que en las gradas. Encienden las luces y Vanilla Ice cierra el concierto con su emotivo cover de Redemption Song de Bob Marley. ¿Los 90 siguen vivos? ¡Claro que sí!

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