Mockus: el triunfo de la decencia y la humildad

El intelectual obtuvo una votación sorprendente, y hoy se ha puesto de rodillas pensando en el futuro

POR RICARDO DURÁN | 12 Mar de 2018

<p>Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Šivickas, el segundo senador más votado en las elecciones del pasado domingo (tomada de sus redes sociales)</p>

Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Šivickas, el segundo senador más votado en las elecciones del pasado domingo (tomada de sus redes sociales)


La jornada electoral del pasado domingo tuvo entre sus ganadores indiscutibles al gran Antanas Mockus, que con una votación superior al medio millón de votos logró demostrar que no es necesario el miedo (o el tamal) para llegar lejos en la política colombiana. Es un hecho histórico y esperanzador cuyo alcance aún está por verse en medio de los pulsos y equilibrios entre bancadas.

Mockus solo fue superado por Álvaro Uribe, y con amplia ventaja estuvo por encima de Jorge Enrique Robledo, que en varias ocasiones ha sido elegido como uno de los mejores congresistas del país. Figuras que encarnan las maquinarias electorales más fuertes y cuestionadas de partidos tradicionales también estuvieron muy por debajo del legendario ex alcalde de Bogotá, que puso ante nuestros ojos el concepto de Cultura Ciudadana.

No deja de ser paradójico que Mockus sea el segundo senador más votado después de Uribe, quien durante la campaña presidencial de 2010 tildó al ex rector de la Nacional como un “caballo discapacitado” en unas declaraciones dolorosamente infames, mientras el catedrático trataba de meternos en la cabeza que “no todo vale”.

“Cuando Uribe me dijo ‘caballo discapacitado’, insultó a los caballos y a los discapacitados”, contestó, con la dignidad que siempre lo ha caracterizado.

Hace nueve años Mockus fue diagnosticado con Parkinson, pero eso no ha impedido que se mantenga como uno de los personajes más admirados y respetados en un escenario político cínico, oscuro, y lleno de congresistas señalados por los delitos más infames.

A pesar del poder que la votación del domingo puede entregarle, Antanas se ha puesto de rodillas ante las cámaras de Caracol para pedir a Humberto de la Calle, candidato por el Partido Liberal, y a Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia, que se unan.

“La bandera es la esperanza, la bandera es la confianza; los colombianos tenemos necesidad de actuar conjuntamente, de ser coherentes y cohesionarnos alrededor de la admiración. Yo no quiero más odio… donde pueda yo sembrar admiración, en vez de odio, lo haré”, dijo.

Los analistas han señalado que los extremos de derecha e izquierda se mostraron muy fuertes en los comicios, y Mockus apunta a fortalecer una alternativa de centro que permita un camino que aleje al país de la polarización.

Abraham Lincoln dijo alguna vez que “casi cualquier hombre soporta la adversidad, pero si quieres probar el carácter de un hombre, dale poder”. Ante las dificultades, y con el poder en las manos, Mockus siempre ha hecho lo correcto.

El país le ha seguido la pista por más de dos décadas, y no espera menos de él.

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