No Te Va Gustar hace sonar las alarmas y pone la realidad frente a tus ojos

La banda uruguaya lanzó su disco Suenan las alarmas, un álbum con una gran reflexión social sobre la situación de América

POR SANTIAGO ANDRADE | 23 Jun de 2017


“Estamos a nivel continental en rojo, parece que estuviéramos al borde del colapso continuamente, la economía, la crisis ambiental, la violencia, las relaciones humanas”, le cuenta Emiliano Brancciari a ROLLING STONE cuando se le pregunta cómo ve la situación social y política hoy en día. “Todo eso está reflejado en las canciones de este disco. No somos ajenos a eso en ninguno de nuestros países. No nos sorprende nada”. Este testimonio son las alarmas a todo volumen, es el golpe que No Te Va Gustar le quiere dar a sus seguidores cuando escuchen su nuevo álbum. Por eso se llama Suenan las alarmas.

Emiliano nació en Argentina pero vive en Uruguay, por ende le interesa lo que sucede en ambos países (“Que Argentina tenga un presidente como Macri me parece algo sumamente doloroso. Me genera angustia porque no se puede manejar un país como una empresa”). Además, es en la tierra de Spinetta donde No Te Va Gustar se convirtió en un referente del rock latinoamericano. Unos años atrás, cruzar el Río de La Plata era una de las prioridades de la banda para aumentar su público e invirtieron bastante para poder hacerlo. “Hacíamos hasta fiestas privadas para pagarnos los pasajes”, recuerda Emiliano sobre la época en la que apenas estaban entrando a Argentina. Más tarde salió Al vacío, que pegó con fuerza en radio y los llevó a ser una de las bandas que más sonaban en el país.

El rock uruguayo se disparó hace más de 10 años gracias a No Te Va Gustar, el Cuarteto de Nos y la Vela Puerca. Con Argentina como trampolín, la música uruguaya logró romper las fronteras y se posicionó en todo Latinoamérica. Además, Uruguay tienen la ventaja de estar fuertemente influenciado de las corrientes brasileñas (Herbert Vianna de Os Paralamas do Sucesso participa en la canción Pégame más fuerte) y argentinas gracias a su posición geográfica, sumado a los sonidos autóctonos y las características sociales del país.

“Las bandas uruguayas tienen la particularidad de ser bastante originales por el hecho de que lo más importante en Uruguay es el propio arte que hacés”, cuenta Emiliano. “Porque no estás apostando a ser famoso, ni millonario, porque no lo vas a ser nunca. Eso logra una cuota de originalidad y de apostar a lo artístico sin conceder nada”.

Sin embargo, parece que el rock de Uruguay se ha estancado. Las grandes agrupaciones que cerraban los festivales a mediados del 2000, siguen siendo las mismas. “Cada vez está más difícil fomentar desde abajo esa salida”, dice Denis Ramos, quien toca el trombón, al ser preguntado sobre cómo está la escena de la música uruguaya. No existen plataformas para que las nuevas bandas puedan mostrarse y ganarse al público. Y como los grandes conciertos y eventos nacionales siempre tenían a los mismos artistas, la movida se estancó, “Lo que ocurrió fue que se terminó el festival. Y ahí el rock se quedó en un standby hasta hoy”, sentencia Denis.

Han pasado más de 10 años desde Al vacío y No Te Va Gustar, hoy en día, llena estadios en Argentina y Uruguay, además de presentarse dos veces en Rock al Parque y recorrer América Latina con sus enérgicos conciertos. “Así es como no gusta. Ir, tocar y convencer tocando, no tenemos un arma más poderosa que esa. Nuestro fuerte es el show en vivo”, le contó Emiliano a ROLLING STONE hace dos años. Y eso no ha cambiado. Al final esa “es la historia de la banda”.

Lo que sí cambió en Suenan las alarmas son algunas texturas sonoras. “Intentamos innovar en el sonido y que ese sonido acompañara las letras, porque es un disco muy intenso en ese sentido”, dice Emiliano. “Vos escuchás una canción y sabés que es nuestra, pero suena diferente”. Esto se puede sentir en temas como Los Villanos, en la que participa el grupo mariachi compuesto solo por mujeres, Flor de Toloache, o en Guante Blanco, una canción con una guitarra e instrumentos de viento densos, pesados y que tiene un alto contenido político: “Suenan las alarmas, huele a corrupción/ ¿Qué te hace pensar que sos mejor que yo?/ No es tan fácil escapar, alguien te lo va a cobrar”.

La situación socio-política, según Emiliano, puede ser una de las razones por las que “quizás movimiento del rock latinoamericano esté en alza”. Y Denis complementa la idea: “Le ha pasado a muchas bandas de diferentes países que dicen cosas en el momento justo y la gente se siente muy identificada, tienen fe y se aferran a eso como bálsamo”, dice, “se agarran a las bandas de rock porque son creíbles”.

Pero el mensaje va más allá de la música. Lo importante es abrir los ojos, hablar, no quedarse callado, tomar las riendas y expresarse de alguna forma. “Creo que cada uno desde su lugar tiene que manifestar lo que siente, lo que necesita y no dejar en manos de otros la situación”, comenta Emiliano. “Es sumamente valorable que la gente que lucha por sus derechos pueda manifestarse, sino te pasan por arriba”.

Ese es el gran objetivo de No Te Va Gustar con Suenan las alarmas. A través de canciones como Lo real es ya (“Quitarnos las cadenas/ Un único camino y es el de romper las reglas”) y Viento a favor (“Si no lo quise escuchar/ Al menos pude recobrar mi libertad”), que se pueden aplicar a diferentes contextos, la banda quiere despertar a su público, hacerlos saltar y cantar en sus conciertos. Pero también que el mensaje vaya más allá de una noche de rock.

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