¿Por qué todavía importa el próximo álbum de Tool?

El quinto LP del grupo sigue en el limbo después de varios retrasos. Te explicamos porque son una banda que vale la pena esperar

POR HANK SHTEAMER | 20 Feb de 2018

<p>¿Es este otro caso en el que la ausencia del proyecto es el principal punto de interés? Creo que no. Tim Cadiente</p>

¿Es este otro caso en el que la ausencia del proyecto es el principal punto de interés? Creo que no. Tim Cadiente


El quinto disco de Tool se ha convertido en algo parecido al Chinese Democracy del metal alternativo. En abril se cumplirán 12 años desde el lanzamiento del último LP de la banda, 10,000 Days, y una década desde que empezaron a hablar del álbum que vendría después. Encontrar pistas sobre el siguiente disco se ha convertido en un pasatiempo para periodistas y fanáticos. La información que ha salido tiene varias contradicciones. El año pasado, el baterista Danny Carey dijo en una entrevista que “definitivamente” saldría en 2018, pero en enero, el cantante Maynard James Keenan se tomó el tiempo para corregir a una fanática que aseguraba que iba a ser lanzado a mitad de año: “No. Saldrá en verano. No”.

Mientras tanto, el mundo sigue girando. La banda sale a hacer conciertos multitudinarios cuando y donde quiere, llenando el set list de canciones viejas. (Su última gran presentación, por fuera de un festival, fue el año pasado). Keenan se ha convertido en un exitoso empresario de vinos, lanzó su proyecto Puscifer y grabó el primer disco de A Perfect Circle en 14 años. Carey toca con el proyecto de fusión Volto! y graba con el supergrupo Legend of the Seagullmen. El guitarrista Adam Jones juega videojuegos y publica en Instagram algunos ensayos.

Así que, al igual que la historia de Guns N’ Roses y su LP en 2008, ¿es este otro caso en el que la ausencia del proyecto es el principal punto de interés? Creo que no. Esto se siente diferente. A diferencia de Chinese Democracy, con el que fanáticos y críticos se enfocaron en un espectáculo ridículo inexistente y en las ideas del sonido que podría tener, este es un disco que a la gente le importa en un nivel musical. Y es porque Tool es putamente bueno.

Los cuatro álbumes del grupo tienen algunos de los temas más ricos y cautivantes del rock de los últimos 25 años. Y lo que debería ser una banda de culto, es una aplanadora comercial: sus dos discos anteriores debutaron en el Número Uno y el anterior a estos llegó al Número Dos. Teniendo en cuenta el contenido de esos lanzamientos, todo lo que duran y los intervalos de atención hoy en día, esos números son increíbles. La música de Tool no es solo oscura o perversa, es totalmente ambiciosa, algo que no se ha visto desde la época de los LPs doble.

Canciones como Sober y Stinkfist con emblemáticas en el metal, están ancladas la estética de principios/mediados de los 90. (En su autobiografía, Keenan dice que la claridad en el sonido de la banda fue algo que diseñaron: “La forma de la mesa que construimos era muy sencilla. No era Victoriana. Tenía cuatro patas y la parte de arriba, una estructura muy simple”). Pero la grandeza de los temas que salieron después, como The Grudge y Schism, trascendieron su época. Ninguna otra banda ha logrado mezclar la fuerza de lo progresivo con dinámicas cautivantes y mensajes emotivos (o hacer referencias a Carl Jung, Bill Hicks y Timothy Leary en el mismo disco, como Tool hizo en Ænima de 1996, considerado uno de los mejor álbumes de metal de todos los tiempos para ROLLING STONE).

En el panorama musical actual, Meshuggah apunta a algo parecido, mientras que Deftones, otro sobreviviente de los 90, combina la sensualidad con una catarsis llena de rabia. Pero incluso las declaraciones más potentes de estas bandas se ven pequeñas cuando se les compara con un álbum como Lateralus. Teniendo en cuenta el crecimiento musical y en las letras que Tool tuvo entre Undertow, su debut en 1993, y ese disco de 2001, es una lástima que no hayamos podido monitorear de cerca su progreso durante la última década, un periodo en el que, juzgando por sus conciertos más recientes, los cuatro integrantes de la banda están en la cima de sus poderes musicales.

El ritmo con el que trabajan y su estilo vieja escuela (nunca han publicado su música en streaming o la han vendido digitalmente) van de la mano. Su sonido, sin hablar del arte de sus portadas, es un banquete. Para los que quieran entrar ahí, los discos de Tool están llenos de información, métricas complejas (la secuencia basada en Fibonacci de Lateralus), poliritmos (Jambi), interludios (Parabol) y partes instrumental maravillosas (los acentos al final de Forty Six & 2 o el groove en Schism). Pero la fuerza y el dinamismo que imprime Keenan, le da a las canciones más espinosas un tono pegajoso.

Desde que apareció en la escena musical, Keenan ha sido algo así como un prodigio loco. La interpretación de Sober en Reading en 1993 es un espectáculo aterrador. Y su intensidad y rango solo se potenciaron con el tiempo. Ningún otro vocalista podría sacar adelante la agresividad de Ticks and Leeches y la reflexión de Wings of Marie (Pt 1). En estos días es más reservado y se la pasa en la parte de atrás del escenario, pero su voz todavía tiene un poder incomparable.

me>

Viendo el recorrido de Tool, podrías pensar que el punto más alto de la banda ya pasó. 10,000 Days, aunque es muy bueno, puede ser el álbum menos sólido del grupo. Las letras sencillas y las canciones confusas hacen que este sea el único LP de Tool que se siente más agotador que gratificante. No sabemos si el quinto álbum tendrá las mismas fallas.

Pero, después de toda la espera, ¿por qué nos sigue importando? Porque no existe otra banda que pueda llenar este vacío. No es solo que no existe otro grupo que suene que como Tool, es que ningún otro tiene un universo, sonoro y conceptual, tan grande. La excentricidad y el misterio son cualidades que faltan en el mundo del rock. Metallica sigue haciendo discos poderosos, U2 sigue por un buen camino, Foo Fighters no ha perdido su ese

cia y Queens of the Stone Age son los reyes en su nicho. Pero ninguno de ellos, ni nadie en 2018, te rompe la cabeza y te impacta tanto.

RELACIONADOS

El bajista de Tool habla del nuevo álbum: “Estamos tocando casi sin tregua”
Vér
Cantante de Tool habló sobre el próximo álbum de la banda
Vér
¿Por qué todavía importa el próximo álbum de Tool?
Vér
Maynard James Keenan: “Una denuncia falsa y despreciable”
Vér

Deja tu opinión sobre el articulo: