Rap colombiano: 20 grandes canciones

ROLLING STONE presenta los temas más importantes en la historia del hip hop nacional

POR Investigación y textos por Ricardo Durán y Julián Portillo | 05 Sep de 2018


¿Qué hace grande a una canción de rap? Es una pregunta casi imposible de responder sin entrar en obviedades o controversias inútiles. Los más grandes no trabajan con fórmulas sencillas y tampoco replican los métodos de otros. Questlove, de The Roots, escribió en ROLLING STONE que “algunas de las canciones más poderosas del hip-hop tienen elementos tan sencillos que tu cabeza explotaría si trataras de explicar su lógica”.

Una gran canción es mucho más que la suma de sus partes, mucho más que un buen beat, un gran sample, un coro sublime o un flow impecable. Hay grandes temas que se han perdido en la marea de los tiempos y las tendencias; han desaparecido sin dejar huella, y esa huella es la que nos ha convocado en esta ocasión. ¿Cuáles son las canciones más importantes del rap colombiano? Esa fue la pregunta que les planteamos a 30 personajes, periodistas, artistas y gestores involucrados en esta escena. Dejamos claro que no se trataba de las canciones que más les gustaran, ni las mejores; acá la clave estaba en su trascendencia.

Desde el primer momento –este proceso tomó alrededor de 10 meses– supimos que el consenso sería una utopía, y que la controversia tendría que surgir para enriquecer el debate. También sabíamos que nuestro rap tiene ya una historia valiosa que merece ser contada y documentada con altura, no solo porque está atravesando el momento más brillante desde sus inicios; es justo y necesario visibilizar el trabajo de todos estos artistas que se han abierto camino por sus propios medios, impactando profundamente las vidas de miles y miles de personas.

Muchas de estas canciones han marcado a varias generaciones, otras han superado las barreras del género y de esta cultura para conquistar audiencias que parecían muy lejanas. Algunas han alcanzado cifras sorprendentes en las plataformas digitales, aunque esa no sea la única razón por la que llegaron hasta acá; hoy puedes tener millones de reproducciones que a nadie le importen dentro de unos años.

Los votantes que aceptaron la invitación escogieron libremente las canciones que consideran más relevantes en la historia del rap nacional, sus respuestas fueron tabuladas y dieron como resultado el listado que presentamos en esta edición. Más que llegar a verdades absolutas, este conteo pretende dar paso a una conversación en la que salgan a flote muchas otras canciones y artistas que reflejan realidades que casi siempre desconocemos o tratamos de ocultar.

20. Quizás

Afaz Natural

2013

Baze Records

Quizás fue una canción que escribí en la mañana, al medio día almorcé, en la tarde hice la pista, luego la grabé y la mezclé, y cuando llegué a mi casa –a las 10 de la noche– la subí”, confiesa Afaz. Hoy la canción muestra cifras sorprendentes en plataformas como YouTube, donde suma alrededor de 100 millones de reproducciones orgánicas. Las cifras son solo parte del panorama, pero muestran el enorme poder de la autogestión.

19. Tararea

Alcolirykoz

2017

Boombawa HomeStudio / El Arkeólogo

Aunque apenas lleva un año circulando, Tararea ya logró algo extraordinario al superar los límites de la radio pública y meterse en el listado de una emisora comercial como Los 40 (la cadena juvenil de Caracol Radio). Más allá de las circunstancias, estos tres tipos de un barrio popular –sin el apoyo de una disquera, sin mánager, sin “inversión” y sin más palanca que su propio talento– terminaron compitiendo allí con gente como Shakira o Maluma. Un logro enorme para el rap nacional independiente.

18. El haiku

Samurai

2005

Sangre Oculta Rec.

Héctor Éverzon Hernández fue uno de los raperos más importantes de Ciudad Bolívar; su relevancia tiene que ver con el espíritu poético que siempre imprimió en sus líricas, alejándose de las composiciones más convencionales del rap nacional. El haiku hace parte del álbum Letras para el alma y es la canción más destacada de su carrera, que terminó abruptamente tras su muerte en circunstancias confusas en diciembre de 2017.

17. Gaminart

Crack Family Feat. Aerophon Crew

2010

Crack Home Music

Para La familia (Capítulo 1), Crack Family invitó a varias figuras del rap colombiano, entre ellas a Todo Copas, Jay M Vee y Aerophon. El encuentro con esta última banda produjo un resultado sorprendente al unir dos extremos de un espectro que pocas veces coinciden. Mientras la Crack apunta a historias crudas y violentas de la calle, Aerophon tiende a exaltar valores relacionados con la familia y la espiritualidad. “Ese disco lo llevamos a Estados Unidos y a Europa para presentar el rap colombiano y mostrar lo que estaba pasando en el momento”, recuerda Cejaz Negraz sobre el álbum que contiene este tema que se ha convertido en todo un himno.

16. Amigos

Yoky Barrios

2006

CAP Producciones

Yoky recuerda que con esta canción quiso saldar una deuda porque siempre le había cantado al amor, al desamor y a vivencias muy fuertes de la calle; en el rap pocas veces se tocaba algo tan personal y emotivo como los amigos. Sobrepasó todo lo imaginado, tanto que en algunas ocasiones le han invitado a cantarla en velorios. Llegó a ser tan popular que ha desplazado de los proms a la clásica canción de Enanitos Verdes. Está armada sobre un sample de Te busco, uno de los grandes éxitos de Celia Cruz.

15. Real

La Etnnia

2004

5-27 Records

Con videos como los de Vox Populi y Real, La Etnnia logró meterse con fuerza en la rotación de MTV; todo un triunfo para estos tres hermanos de Las Cruces. Sin embargo, Real ha llegado aún más lejos, metiéndose en la conciencia de todos gracias a un coro potente y a las desgarradoras historias que cuenta en sus rimas.

Cada vez que se escucha vienen a la mente las imágenes en blanco y negro del video dirigido por Camilo Quimbayo con actores naturales en medio de la marginalidad y la crudeza de las calles bogotanas.

14. Barrio chico

Superanfor

2012

Audio Lírica Entertainment / Benny B

“Vengo desde el barrio chico, desde mi cuadra de casas alargadas”, canta Piero en Vengo. Esto fue lo primero que llegó a la cabeza de Pólux Nitro (Eduardo Roa) cuando iba hacia el trabajo y pensó en una canción inspirada en su vecindario. De allí viene el sample que da forma a este tema clásico de Superanfor, presente en su álbum Santa Barbarie.

En agosto de 2017, durante una entrevista con ROLLING STONE, Piero pudo escuchar por primera vez Barrio chico; “está buena”, dijo con una sonrisa. Vengo también fue sampleada por La Etnnia para un tema del mismo nombre que grabó junto a Latinos Unidos.

13. Mi familia

Aerophon

2012

El Sótano Del Miedo

La imagen de cientos de adolescentes cantando sobre el amor por sus familias no se ajusta a los prejuicios que la sociedad colombiana tiene frente al rap que viene de los barrios. Sin embargo, es una escena que se repite en cada concierto de Aerophon.

Tras el fallecimiento de su padre, Frank Takuma hizo una pausa en la producción de Expreso Aerophon, el disco que estaban preparando. En ese periodo escribió una letra que funcionó perfectamente con un beat que Ruzto había armado.

“Yo no quería porque era algo muy personal”, confiesa Takuma. “Fue una bomba de sensaciones”. Ruzto lo convenció, e hizo la producción musical de este tema, un himno sui generis cuyo video fue grabado en gran parte en París.

12. Anestesia local [Episodio 2]

Alcolirykoz

2014

Boombawa HomeStudio / El Arkeólogo

Gambeta (Juan C. Fonnegra) no se sentía cómodo contando que unos pillos lo habían atacado tras salir de un concierto. Le parecía demasiado personal, pero “en el rap uno todo lo saca, lo bueno o lo malo”, dice. “Necesitaba sacarme ese demonio”.

Apareció en Efectos secundarios (2015), aunque inicialmente no pensaba publicarla en un disco. El beat con samples de piano le gustaba, pero le preocupaba que muchos usaran cosas similares, y Alcolirykoz siempre se ha caracterizado por explorar caminos poco transitados.

Anestesia nos mostró que somos muy de ese rap a lo Mobb Deep”, señala el MC. “Ese beat es muy punkero, una batería chatarrera y un piano repetido, pero me daba perfecto para la letra”.

Anestesia local [Episodio 1] presenta a Kaztro (primo de Gambeta) en medio del show que antecedió al incidente; sus rimas son el prólogo desprevenido para un caos que pone en evidencia los problemas de nuestro sistema de salud.

11. Ghetto boy

Colombia Rap Cartel

1996

CAP Producciones

Colombia Rap Cartel nació tras una iniciativa de Gotas de Rap, quienes viajaron a Cali y Medellín en busca de otros artistas que persiguieran la misma causa. Unieron contactos y visitaron distintos barrios para finalmente congregar a Inspector Fire, de Buenaventura, quien luego pasó a ser parte de Gotas; El Mocho, hoy en día miembro de Laberinto ELC; Natrix de Negras o Blancas, la cuota paisa del proyecto; y Al Roc, quien después fundaría Asilo 38 y Poetas Malditos, desde el Valle del Cauca. De este proceso –en el que obviamente participaban los integrantes de Gotas de Rap– solo se pudo rescatar esta canción que fue parte de Revolución (1997).

10. Mi raíz

Ali AKA Mind

2012

La Realeza Estudio

Este tema representa las raíces más allá del concepto de país, y en él, Ali se permite abarcar la familia, los amigos, la esencia, la herencia y el skate. Es una especie de himno a la tierra que vio nacer a cada uno, y su fuerza emotiva se multiplica en estos tiempos de migraciones.

Mi raíz fue creada en una larga etapa que Ali vivió en Argentina y fue publicada en un álbum titulado Palabras del alma.

En la edición de Hip Hop al Parque de 2014, el rapero no logró terminar su interpretación al verse embargado por la emoción y las lágrimas que veía en el público que llenaba el parque Simón Bolívar.

“Realmente es un deleite poder tocarla en lugares como Nueva York, Barcelona o París, y encontrar una respuesta súper linda de la gente”, confiesa Ali. “Siento que les llevo un poco de esa Colombia que dejaron”.

9. Mama marihuana

Gotas De Rap

1997

Contra El Muro Records / CAP Producciones

Si se habla del origen del rap en Colombia es inevitable hablar de Gotas de Rap, fundamental para este movimiento junto a agrupaciones como La Etnnia y Contacto Rap. Originario del barrio Las Cruces de Bogotá, este grupo de jóvenes hizo cuatro giras por Europa entre 1995 y 1997.

Tras producir Contra el muro (1995), el primer álbum de rap colombiano, y luego del proceso con Colombia Rap Cartel, CAP experimentaba con samples de la costa atlántica y en una oportunidad Inspector Fire, de Buenaventura, empezó a improvisar frases sobre la hierba.

“Nosotros como agrupación fuimos objetores de conciencia, y también estábamos de acuerdo con la legalización de la marihuana. Ese fue el punto de partida para la composición de Mama marihuana”, dice CAP a ROLLING STONE.

8. El original

Rocca

2001

Universal

Sus raíces colombianas hicieron que Rocca tuviera un flow muy distinto al de sus colegas en los tiempos parisinos de La Cliqua. “Cuando yo saqué Comme Une Sarbacane todo el mundo empezó a copiar mi estilo”, recuerda él. “Pero la gente siempre decía ‘este es el original’”; eso dio paso a esta descarga llena de sabor latino y rimas descaradas.

Fue la primera canción que Rocca grabó completamente en español. “Quería hacer una canción ‘salsuda’”, y al distanciarse de los productores franceses (muy enfocados en el sonido de EE.UU.), logró su cometido haciéndose cargo de toda la producción musical.

“¿Quién dijo que el rap en español no sonaba bien, mariquita? / cierra esa jeta, que nunca más lo repita”. El original apareció en Elevación, un álbum en solitario publicado por Universal, y en el primer mixtape de Tres Coronas. También existe una versión en francés.

7. Somos Pacífico

Chocquibtown

2006

Polen Records, Zafra

Iván Benavides, el cerebro de La tierra del olvido, y el productor británico Richard Blair, estaban buscando una voz rapera para Sidestepper, y en ese proceso encontraron a Goyo. “Nos enamoramos de ella”, recuerda Benavides.

Goyo aprovechó la cercanía con estas dos grandes figuras para mostrarles a Chocquibtown, que tenía apenas una “maquetica”, e Iván se animó a producirlos.

Antes, Tostao había tenido Mensajeros, un proyecto al que le habían dicho que no tenía futuro porque sonaba muy parecido al rap de EE.UU.

Somos Pacífico ocupó la casilla 29 entre las 50 Grandes Canciones Colombianas de ROLLING STONE. “Muchos que se creían raperos gringos nos dijeron que eso era solo rap con tamborcito”, recuerda Tostao. “El tamborcito es de mi región, y el rap lo tomamos porque nos llegó de allá, pero lo bueno es que usted sí reconoce que esto es rap”.

6. Carlito’s Way

Asilo 38

2001

CAP Producciones

Carlos Andrés Pacheco, conocido como CAP, ya tenía un gran reconocimiento por ser parte de Gotas de Rap, pioneros del hip hop en Colombia. En 1999 estaba produciendo la música de la novela ¿Por qué Diablos? y empezaba a trabajar con Al Roc, un rapero de Cali que junto a Rocky y Smocka terminó constituyendo Asilo 38.

“Recuerdo que luego de ver la película Carlito’s Way fui al estudio; dentro de mis archivos tenía un sample que me evocaba fragmentos del filme y lo usé junto a otros sintetizadores para la creación del beat. Al otro día llegó el grupo y les dije que me gustaría crear un tema basándonos en un Carlitos, pero de barrio colombiano. Así fue cómo surgió la idea”, cuenta el productor.

Canciones como Déjame fumar y Homenaje también hacen parte de la discografía de la agrupación caleña, que supo pasar a la historia con esta legendaria canción.

5. Jaula de oro

Laberinto ELC

2006

ELC Records / Jr. Ruiz

Tras publicar un primer demo, En las calles, la agrupación paisa Laberinto ELC –conformada por Jr. Ruiz, Flak-O y El Mocho– estaba trabajando desde 2003 en su disco A mitad del camino, que hace referencia a quienes dejan sus sueños a medias y se dan por vencidos.

Cuando tenían todas las canciones grabadas y una idea clara para la carátula, aún faltaba una canción. Luego de muchas vueltas, Flak-O presentó una vieja letra que había escrito como desahogo porque su empleo lo consumía desde las cuatro de la mañana y no lo dejaba enfocarse en su verdadera pasión. En esa época trabajaba en una fábrica de cajas; por sus horarios y por la falta de apoyo de sus jefes, le resultaba imposible cumplir con algunos compromisos artísticos. Sin embargo, seguía porque allí estaba el sustento de su familia.

“Aunque se acabe la vida a través del seis a seis / aunque los sueños se mueran en la rutina del deber / aunque los tuyos sean felices a costa de tus metas / aunque todos te feliciten por el dolor que dentro llevas…”. Jaula de oro logra conectarse con cualquiera que se haya sentido agobiado por un trabajo poco satisfactorio que se afronta con resignación ante el peso de las responsabilidades.

Jr. Ruiz confiesa que “honestamente no le teníamos mucha fe, pero paradójicamente desde que salió el disco hasta la actualidad, es un tema insignia de la agrupación y, por lo mismo, un tema infaltable en los shows”.

Ricardo Pacheco, reconocido gestor y presentador del rap nacional, nos recuerda que Jaula de oro “es una canción que lleva más de 20 años en los corazones del pueblo hip hop colombiano y se sigue coreando en las calles”.

4. Todo bien, todo bien

JHT

2004

Audio Lírica Entertainment / Benny B

“Todo bien, todo bien”, esas palabras se convirtieron en una especie de mantra para nuestro ‘Pibe’ Valderrama, una figura que nos hipnotizó con su fútbol en los años 90, y que hoy engloba gran parte de lo que somos como colombianos. JHT (Jose Henry Tapias) se valió de ellas en esta canción, con la cual se metería en el corazón de miles de raperos. Previamente había trabajado como Mc Chiko, y luego fue parte de la agrupación Conexión Frontal junto a Juan Habitual y Dj Javi Herc.

JHT marcó una nueva etapa del rap en Colombia porque le ayudó a ir más allá del underground; su música contribuyó para que se hiciera visible en espacios del mainstream como MTV y Mucha Música de CityTV.

“Escuchar a JHT era como estar unos años adelante en cuanto a métricas, flows y beats, él tenía ventaja” comenta Kario One, Dj de la agrupación paisa No Rules Clan.

“Su construcción lírica hizo que mi generación comenzara a pensar en un hip hop diferente, más alejado de la calle”, ha dicho Ruzto (Aerophon) a ROLLING STONE. Este clásico nos habla de “un rapero que no estudió, sin trabajo, intentando salir de la casa de sus padres, pero que al final la coge con calma y dice, ‘todo bien’”.

“Es difícil resistir cuando mi plan para comer y para sobrevivir es hacerlo como un gran MC”, rapea mientras refleja la realidad de muchos artistas del hip hop en Colombia que buscan salir adelante con sus sueños y así poder demostrar que no se necesita un trabajo en “carreras convencionales” para lograrlo.

Actualmente JHT se encuentra radicado en Londres, y ha publicado ocho álbumes hasta la fecha. Todo bien, todo bien hace parte de Música en mí, su primer disco como solista.

3. La jungla

Flaco Flow & Melanina

2005

Audio Lírica Entertainment / Benny B

“En el año 2004 Johnny Montana, un parcero colombiano radicado en Nueva York me comentó que tenía unos panas de Cali y Buenaventura. Pude conocerlos en Bogotá, ellos eran Flaco Flow & Melanina. Desde el primer día hubo mucha química y empezamos a trabajar su primer EP llamado Polizones”, dice Benny B, productor musical del proyecto.

Con Polizones -que traía canciones como Grave error y Pa’ que se entretengan- este dúo dio un vuelco al rap nacional y atrajo la atención sobre el movimiento en el Valle del Cauca, cuando era más visible el hip hop hecho en ciudades como Medellín y Bogotá.

Inspirada en la realidad que afrontan muchos jóvenes obligados a prestar el servicio militar y ser parte de una guerra que no quieren vivir, La Jungla llevó a Flaco Flow & Melanina a visitar Europa apenas seis meses después de lanzado este disco.

Pickpockets, maestros del robo (del director británico Peter Webber), incluye en su banda sonora a importantes artistas colombianos como Systema Solar, Los pirañas y Abelardo Carbonó; La Jungla aparece también en ella, confirmando la relevancia de un tema que expone abiertamente el drama de miles de compatriotas afectados por el conflicto.

En 2005 estuvieron en Hip Hop al Parque, quizá una de las presentaciones más recordadas para el movimiento; Hugo y Chupy (como también se les conoce) salieron al escenario vestidos de militares, y acompañados por varios de sus amigos, llenaron de aerosoles, bicicletas y mucha energía el escenario. Mientras tanto, miles de personas gritaban cada fraseo de la canción.

“Me están utilizando como carne de cañón / llamo a mi familia y no hay nada en el fogón / ni siquiera me pagan por esa misión suicida / salgo con libreta y no hay trabajo en la avenida / maldita guerra, guerra hijueperra / vas acabar conmigo, vas acabar con mi tierra”, reza este himno del rap nacional. Violencia, abandono estatal, desempleo, desigualdad y un futuro poco prometedor; una realidad que, para nuestra desgracia, aún mantiene toda su vigencia.

2. Falsedades

Tres Coronas

2002

Parcero Producciones

Sebastián Rocca, hijo de dos pintores colombianos radicados en París, venía de triunfar con La Cliqua en la era dorada del rap francés. El colectivo había trabajado varias de sus grabaciones en Nueva York, y Rocca tenía algunas conexiones allá, por eso Elevación (su segundo disco en solitario) fue hecho entre Francia y los Estados Unidos. Allí, a finales de 1999 conoció a P.N.O. (Poncho), un rapero colombiano que vivía en NY y ya venía siguiendo la carrera de quien se convertiría en su socio.

“Empezamos a andar juntos, a hacer free style, que en esa época era muy común en la calle, en el Bronx, en Brooklyn, en Queens… después de grabar varios temas solos, Rocca y yo empezamos a crear lo que fue Tres Coronas”, cuenta P.N.O., que en la calle también había conocido a Reychesta.

La corona, La vuelta es mía y Arte callejero fueron las tres primeras canciones que grabé con Poncho, antes de que surgiera Reychesta, y ya se llamaba Tres Coronas”, dice Rocca para aclarar la confusión en torno a los comienzos del mítico trío que terminaría siendo dúo. “Cuando tú abres el disco de Elevación, que salió a principios de 2001, ves adentro una foto mía y de Poncho que anuncia el disco de Tres Coronas”.

Mientras los productores estadounidenses trabajaban sus pistas con soul y R&B, Artwell Smart, un productor cubano de Queens, construyó el beat con una clásica SP1200 (máquina de ritmos y secuencias), usando violines extraídos de algún viejo disco de baladas. Poncho y Rocca recuerdan que él “siempre cogía samples de discos que oía la mamá, puro José José, Los Ángeles Negros, Nelson Ned, Leo Dan”.

“Había muchas pandillas, pero cuando usted los veía solos nunca hacían nada, el man pagaba escondedero, así salió la canción”, recuerda Rocca. “Eso nos pasaba en Nueva York y también en París… en todas partes”. Rocca estructuró el coro y de ahí surgieron los versos.

Poncho recuerda que la estrenaron en el primer concierto de Tres Coronas en Bogotá y “todo el mundo quedó azul, el tema pegó duro”. Falsedades apareció en el primer mixtape, que fue distribuido en Colombia con mucho éxito por el sello 5-27 de La Etnnia.

1. Manicomio 5-27

La Etnnia

1994

5-27 Records

Todo parece indicar que la cultura hip hop llegó a Colombia por dos vías: por un lado estuvo la circulación que se dio en los años 80 a través de polizones de nuestras costas que traían discos, videos, ropa, revistas y accesorios; por otra parte están las películas que en esa década aparecieron en nuestras salas de cine y mostraron, de algún modo, los orígenes de ese movimiento. Los breakers, grafiteros, DJ’s y raperos que vimos en producciones como Beat Street, Wild Style o Breakin’, sacudieron nuestros andenes y abrieron la puerta a una movida que hoy es más fuerte que nunca.

New Raper Breakers fue uno de los combos bogotanos que empezó a replicar rigurosamente lo que se veía en esas películas. Venían de Las Cruces, un barrio popular en el centro de la capital, y fueron evolucionando, dejando a un lado el baile, para convertirse en La Etnnia, la más grande leyenda del rap hecho en Colombia.

La preproducción de su gran clásico se llevó a cabo en el estudio casero que tenían y allí el tema se empezó a desarrollar con letras improvisadas en free style. El nombre del estudio era precisamente Manicomio 5-27, y allí tenían algunas cajas de ritmos y tornamesas que les permitieron empezar a abrirse un camino.

En un principio dos raperos de Brooklyn, Esoh y Skevs, participaban en el tema, pero sus partes fueron suprimidas para ajustar la duración de la canción. Ata recuerda que “los manes eran más grafiteros que raperos, y nunca quedaron en ninguna grabación oficial; participaron pero a modo free style y de parche cuando estábamos maqueteándola”.

Alí Arenas (hijo del legendario Doctor Rock) había sido invitado inicialmente para Órdenes involuntarias, y grabó algunas partes de batería que se tomaron para trabajar con otros loops, pianos y efectos en los estudios de Sincrosonido, al norte de Bogotá. Aunque parece muy sencilla, “eso [la base instrumental] tiene ahí un sancocho bueno de varios elementos”, dice Ata.

Los hermanos Pimienta (Kany, Káiser y Ata) habían encontrado a Rulaz Plazco, conocido entonces como Perro Demente, gracias a Homeboy, un bar que tenía Kany en La Candelaria. Al principio él quiso hacer su parte (que abre la canción) con un estilo inspirado en B-Real, de Cypress Hill, pero le pidieron que replanteara la idea; el resultado fue un arranque explosivo y contundente que hoy miles de raperos gritan con un puño arriba en fiestas y conciertos por todo el país. “Él tiene una historia muy rica en cuanto a la música, y es uno de los referentes más grandes del rap en Colombia”, dice Káiser sobre Rulaz.

Manicomio 5-27 fue el último tema que grabaron para El ataque del metano, el primer álbum de La Etnnia; sentían que después de todo el proceso ya habían perfeccionado varias técnicas y podían apuntarle a algo así. “No la hicimos buscando un hit, la hicimos por amor al arte”, asegura Kany. Esta canción ha superado el paso del tiempo, además de romper fronteras sociales al colarse en ámbitos aparentemente cerrados para el rap colombiano, que siempre ha sido víctima de discriminaciones, estigmas y señalamientos por parte de quienes no están interesados en ver el panorama completo y se limitan a los escándalos que los medios explotan en cada edición de Hip Hop Al Parque.

Para los 20 años de Rock Al Parque, La Etnnia fue invitada a hacer parte del cartel y esto desató una ridícula controversia fomentada por los rockeros radicales más trasnochados. La organización del evento –probablemente intimidada por la discusión en redes sociales– los programó en el horario infame de las 11 de la mañana, como si se tratara de cualquier banda emergente, pero ese lunes 18 de agosto de 2014 miles de rockeros, metaleros, raperos y punkeros madrugaron a corear las canciones que descargaron los ídolos de Las Cruces.

En 2013 un panel de expertos invitados ubicó a Manicomio 5-27 en el puesto número 11 entre las 50 Grandes Canciones Colombianas para ROLLING STONE, y en 2016 El ataque del metano apareció en el quinto lugar en nuestro conteo de los 25 Grandes Discos Nacionales. Este es un himno que nos sumerge en un universo de rimas callejeras, y persiste más allá de la nostalgia porque La Etnnia no ha parado nunca; su persistencia, contundencia y honestidad no han flaqueado, por eso cuentan con un prestigio que muy pocos logran alcanzar.

VOTANTES

Antonio Alarcón, ALI aka MIND, Félix Báez, Juan Pablo Barragán, Dave Carvajal, Dj Dmoe, Giovanni García, Gambeta (Alcolirykoz), Karin B. (Rap Bang Club), Kario One (No Rules Clan), Kiño, Lianna, Will Martínez, Morphee Quinz (Delirium Tremenz), N. Hardem, Nicolai Fella (Los PetitFellas), Diego Ortíz, Ricardo Pacheco, Pezcatore (Rap Bang Club), Pólux Nitro (Superanfor), Juan F. Ramírez, David Rentería, Ruzto (Aerophon), Meco Saldaña, Santiago Tinta, Tostao (Chocquibtown), TSH Sudaca, Lucía Vargas, Zehtyan, Zkirla

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