Recordando el asesinato de Gaitán y su impacto en nuestra cultura popular

Pocos personajes históricos en Colombia han marcado a tantas generaciones como el caudillo asesinado el 9 de abril de 1948

POR ROLLING STONE | 09 Apr de 2018


Hace 70 años el país se sacudió de una forma inusitada con el magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán. Su trabajo como abogado, su paso por el Congreso y la Alcaldía de Bogotá, así como su debate tras la Masacre de las Bananeras -una barbarie que algunos hoy pretenden minimizar o convertir en mito le dieron una relevancia que lo llevó a aspirar a la Presidencia de la República, convirtiéndose en uno de los dirigentes políticos más poderosos del Siglo XX.

Montones de historias, mitos e hipótesis conspirativas se han tejido tras el crimen; el paso de siete décadas no ha desvanecido el rastro de la agitación, e incluso sus familiares acaban de solicitar que el asesinato sea declarado como crimen de lesa humanidad, y buscan demostrar “la invalidez del fallo por estar incurso en inexactitudes jurídicas, tanto en el manejo de pruebas, como en los diagnósticos de psiquiatría forense”, informó la Universidad Libre en un comunicado con el que invita al evento en el que se elevará la petición a la Fiscalía.

Muchos atribuyen erróneamente a este asesinato el inicio de la violencia que continúa aquejando a Colombia, desconociendo una historia repleta de hechos y evidencias que apuntan en sentido contrario; ya llevábamos décadas matándonos antes del 9 de abril de 1948, la Guerra de los Mil Días había dejado toneladas de muertos, con una estela de sangre que aparentemente hoy sigue manchándonos.

Así mismo, se ha dicho siempre que la Capital quedó destruida tras “El Bogotazo”, pero también abundan los documentos y testimonios que demuestran la forma en que la destrucción se concentró en áreas muy específicas, y que la transformación urbanística realmente estuvo ligada a los intereses del alcalde Fernando Mazuera y el entonces presidente Mariano Ospina Pérez, que estaban vinculados al sector de la construcción.

De cualquier modo, el asesinato de Gaitán ha dejado múltiples huellas en la piel del país y en nuestra cultura popular. Eso es innegable, y por eso hoy recordamos algunas de ellas, manifestadas más allá de la esfera política:

Billete de 1,000 pesos



Empezó a circular en el año 2005, y hoy ya está saliendo de circulación. En él se registran las frases “Yo no soy un hombre, soy un pueblo”, y “El pueblo es superior a sus dirigentes”. Una de sus marcas de seguridad permitía ver el automóvil de Gaitán al exponerse a la luz ultravioleta.

Hoy viene siendo reemplazado por monedas de la misma denominación, que previamente –y con otro diseño- dejaron de circular porque los falsificadores encontraron en ellas una verdadera mina de oro.

Teatro Jorge Eliécer Gaitán

Se trata de uno de los escenarios más importantes de Bogotá, y ha visto pasar por su tarima a figuras tan relevantes y diversas como Ibeyi, Raphael, Los Lobos, El Cigala, Enrique Bunbury, Alan Parsons y Jorge Drexler. Como resulta apenas obvio, los artistas colombianos han brillado también, y desde La Pestilencia hasta Sidestepper se han presentado allí, pasando por artistas como Alci Acosta y Santiago Cruz.

La historia del Teatro está marcada por mil vicisitudes que reflejan los ires y venires de la realidad nacional; recibió su actual nombre en la década del 70, y antes fue conocido como Teatro Colombia y Teatro Municipal.

Gaitanista

Eduardo Arias (Hora Local) y Karl Troller estuvieron al frente de la revista Chapinero y de la Orquesta Sinfónica de Chapinero; Gaitanista fue uno de los tantos productos de la mordaz alianza establecida por estos dos personajes, que también estuvieron junto a Jaime Garzón en Zoociedad. El disco –que evoca al Sandinista! De The Clash– es una joya, un objeto de culto, que contiene títulos tan reveladores como Esto no es Madrid, Solo quiero Rock en Español, Lo mejor contra la caspa es dejarse crecer la calva, Cuando Bogotá tenía Metro y Revolution No. 9 de Abril.

Edgardo Román y Revivamos Nuestra Historia

A finales de los 70 nació la serie Revivamos nuestra historia, que proponía la revisión de la vida de grandes personajes con un despliegue humano y técnico realmente sorprendente para la época. Los domingos en la noche Eduardo Lemaitre y Promec transmitían este seriado que se quedó en la memoria de varias generaciones, en gran parte gracias a la recreación de “El Bogotazo”, dirigida por Jorge Alí Triana, con el gran Edgardo Román como Gaitán.

Este papel marcó para siempre la carrera de Román, sin llegar a encasillarlo, y lo destacó como uno de los más grandes actores nacionales, cuando teníamos más actores y actrices de verdad, sin figuritas de reality.

Roa

En 2013 el director caleño Andy Baiz (Satanás) presentó Roa, una película que pretende mostrarnos una versión del personaje de Juan Roa Sierra (interpretado por el actor Mauricio Puentes), supuesto asesino de Jorge Eliécer Gaitán, encarnado por Santiago Rodríguez. Las críticas no fueron del todo benévolas con la cinta, pero se puede valorar como un documento a lo hora de revisar diversas perspectivas frente a un suceso que indudablemente marcó la vida de Colombia.

RELACIONADOS

Recordando el asesinato de Gaitán y su impacto en nuestra cultura popular
Vér

Deja tu opinión sobre el articulo: