Una nueva y valiente clase de country

Dos grandes álbumes exploran el poder del renacimiento artístico liderado por mujeres de Nashville

POR WILL HERMES | 15 May de 2018

<p>Ilustración por Tony Rodríguez</p>

Ilustración por Tony Rodríguez


Increíblemente, el mainstream del country todavía está lleno de tipos que reciclan éxitos a partir de estudios de mercadeo, mientras las ambiciosas mujeres de Nashville son el motor detrás del más grande renacimiento creativo desde que Waylon & Willie causaron revuelo en los 70. Kacey Musgraves irrumpió en 2013 con Follow Your Arrow, su éxito acerca de la libertad; y el año pasado la novata Ashley McBryde demostró que tenía madera con una canción esperanzadora titulada A Little Dive Bar in Dahlonega. Las dos mujeres tienen nuevos álbumes que fomentan ese renacimiento y siguen sus propios estilos.

La canción homónima al álbum Girl Going Nowhere es un himno que demuestra a los escépticos que estaban muy equivocados. Los artistas más exitosos gritarían, se regodearían, fanfarronearían, pero en esta canción de apertura, McBryde apenas levanta su voz, que se estremece con potencia sobre un redoblante silencioso y notas de guitarra intermitentes como pantallas de teléfono en un estadio oscuro.

Luego tenemos Radioland, una canción de country rockero sobre una vieja emisora, en donde invoca a Jack and Diane de John Cougar y a su propio padre como “una estrella de rock manejando el tractor mientras escuchaba a Townes Van Zandt”.

Southern Babylon evoca el alma del country de Memphis, donde McBryde pasaba tiempo con bandas de bares. Andy (I Can’t Live Without You) compara el amor verdadero con una especie de patología sagrada; Livin’ Next to Leroy es la maldición del rock sureño en la que un drogadicto termina muerto en su sofá. McBryde tiene un gran vibrato, con un estilo de chica motociclista, y escribió o coescribió todo el material del disco —incluyendo Dahlonega—. Además cuenta con un ojo crítico para los detalles más pequeños. Tiene un don muy especial.

Musgraves también, pero puede que usted no reconozca a esta vaquera alborotada (y amante de la hierba) con este set, una evocación al pop fácil de oír que solo es “country” por definición. Y la joven no ha perdido su ingenio, en Oh, What a World hay una introducción de vocoder en medio del sonido de un banjo. ¿Quién pensaría que este sonido y el rock robótico se podían mezclar? Musgraves lo hizo porque, como a muchos, le gustan los dos géneros. Los puristas se quejarán, por supuesto. Pero aunque puede tomar tiempo, Golden Hour es una refinada banda sonora, y si el “country” sugiere involucrarse en las tradiciones musicales norteamericanas con respeto y espíritu pionero, entonces este álbum es muy country.

Ashley McBryde

Girl Going Nowhere

Atlantic/ Warner Music Nashville

* * * *

Kacey Musgraves

Golden Hour

MCA Nashville

* * * *

RELACIONADOS

Una nueva y valiente clase de country
Vér

Deja tu opinión sobre el articulo: