1280 Almas

4.00

Su nueva entrega es una aventura rumbo al apocalipsis que no pudimos evitar.

por DAVID VALDÉS | 18 Jul de 2018


Más de 25 años después, 1280 Almas sigue enamorando a sus seguidores más furibundos con historias empáticas, punk liberador y punteos de guitarra violentos, liderados por el icónico Francisco Nieto (La Pestilencia, La Derecha), el último bastión en integrarse a la banda. Marteko Euriak (en español “Lluvias de Marte”), grabado en el País Vasco, es su álbum más pulido, honesto y apolítico. De a poco relata las vicisitudes de un extraterrestre que no se identifica ni encaja con el mundo, inmerso en la soledad, la nostalgia y el desamor. “A cien mil años luz de cualquier parte/Condenado a este planeta enfermo”, se lamentan en Corrimiento al Rojo; desatan el descontrol y la furia en Chica feral y La ruta del asteroide; y en Pasajero toman distancia de un rebaño que no los entiende.

La ingeniería sonora de Haritz Harreguy logra finalmente hacer justicia a la banda y a la voz de Fernando del Castillo. Las 1280 Almas nunca habían sonado con tanta claridad y contundencia, creando un álbum que pudo, puede y será relevante, tanto en 1998, como ahora en 2018 y en un futuro 2038, si continuamos por este camino rumbo al apocalipsis. A pesar de la indiferencia, ¡alegría! y a poguear.


Deja tu opinión sobre el artículo: