3 anuncios por un crimen

4.00

¡Y la ganadora del Oscar es…!

por PETER TRAVERS | 14 Feb de 2018

Martin McDonagh / Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell

Palabras mayores para la furia.


De rodillas. Esta comedia negra dispara unas ráfagas que te dejarán cicatrices. Frances McDormand te sorprenderá con su interpretación como Mildred Hayes, una mujer divorciada que está enloquecida con la policía de Ebbing, Misuri. Está tan loca que alquiló tres vallas publicitarias a 5 mil dólares por mes para avergonzar a los oficiales que no han encontrado al asesino que violó e incineró a su hija. Desde entonces, según Mildred, los policías están “demasiado ocupados torturando negros”.

Al sheriff Willoughby (Woody Harrelson) no le gusta que lo molesten públicamente con anuncios que digan: “¿Ningún arresto todavía?”, “¿Cómo es posible, Willoughby?” y “Violada mientras muere”. Sin embargo, Dixon (Sam Rockwell), su racista, temperamental y estúpido subalterno, es quien más lo enfurece. Rockwell convierte a Dixon en un tipo horrendo y compasivo al mismo tiempo. Es increíble. Tan gracioso que quieres aplaudirle cada vez que aparece.

Escrita y dirigida por Martin McDonagh (sus dos primeras películas fueron En Brujas y Siete psicópatas), la película impulsa la potencia innata de McDormand. Se abre paso y logra el papel con un festín de insultos impresionante. A una reportera de televisión, que asegura que el caso está cerrado, Mildred le dice: “Esto apenas comienza. Por qué no pones esto en tu puto programa de ‘Buenos Días maldito Misuri’, perra”.

Es una interpretación explosiva que está al mismo nivel de su actuación ganadora del Óscar en Fargo, su Tony con Good People y su Emmy con Olive Kitteridge. McDormand podría incluir otro premio en su increíble colección. Es fenomenal, aunque todas las interpretaciones son sobresalientes, incluyendo Lucas Hedges como el hijo de Mildred, John Hawkes como su exesposo y Peter Dinklage como un tipo que saca a Mildred en una cita (que Dios lo ayude). Por momentos es graciosa y triste, pero te pega donde duele: en la mitad de la impotencia y la furia. A McDonagh, un artista con alma de poeta, no le tiembla la mano a la hora de ponerle sal a la herida. Gracias a él y a su protagonista, 3 anuncios por un crimen es una obra maestra que te encantará.


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