Amantes por un día

3.50

Philippe Garrel nos recuerda lo mejor de la Nueva Ola francesa con una historia corta y psicoanalítica sobre los misterios del amor.

por ANDRÉ DIDYME-DÔME | 01 Aug de 2018

Philippe Garrel / Louise Chevillotte, Éric Caravaca

Amantes por un día representa una resurrección gloriosa para la Nueva Ola francesa.


La Nueva Ola francesa fue uno de los movimientos cinematográficos más influyentes en la historia del cine. Permitió que los directores se convirtieran en los verdaderos autores de sus películas, a partir de una propuesta basada en la libertad, la búsqueda de un estilo particular y la exploración de aquello que nos hace seres humanos. Como si nunca se hubiera disipado, el director Philippe Garrel (autor de la excelente Los amantes regulares), presenta una cinta filmada en 35 mm con un glorioso blanco y negro llamada Amantes por un día.

Garrel logra canalizar a sus maestros (Truffaut, Godard, Rohmer) al contar la historia de Gilles (un estupendo Éric Caravaca), un profesor de filosofía se enamora de Ariane, su hermosa estudiante, interpretada por la sensual Louise Chevillotte. Los dos viven en la casa de Gilles, hasta que irrumpe Jeanne, su hija (Esther Garrel), quien sufre por un exnovio. Gilles y Ariane la reciben en su hogar, generando una relación entre los tres personajes con tintes freudianos.

Mientras que Caravaca es una especie de alter ego del director, Chevillotte es una mujer que necesita explorar su sexualidad más allá de los límites establecidos por Gilles. Gracias a la fotografía en blanco y negro, cortesía de Renato Berta (Adiós a los niños), el rostro, el cuerpo y las pecas de Chevillotte cobran más vida y belleza. De no ser por el uso del celular en algunas escenas, la película parecería que transcurre en los años sesenta. Sin embargo, como sucede en la Nueva Ola, los temas son intemporales: la dependencia afectiva, los celos, el deseo, la infidelidad y la pérdida de la juventud.

Con Amante por un día Garrel completa una trilogía, después de Celos de 2013 y La sombra de las mujeres de 2015. Las tres cintas son de corta duración, a blanco y negro e indagan sobre la psique femenina y los misterios del enamoramiento. Gracias a su fotografía, humor, humanidad y sus diálogos profundos, el resultado nos recuerda la época gloriosa del cine francés.


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