Black Panther: Soundtrack

4.00

Kendrick Lamar muestra sus superpoderes Con la banda sonora de Pantera Negra, la voz más importante del hip hop se le mide a un rol nuevo: curador

por JODY ROSEN | 13 Mar de 2018

Ilustración por Martin Ansen


No es común que la maquinaria multimillonaria de Walt Disney se vincule a la imaginación vanguardista del arte negro. Eso hizo Pantera Negra, la entrega más reciente de las películas de Marvel, que ha generado tanta expectativa como Star Wars. El álbum de la banda sonora ha sido tan esperado como el largometraje, y eso no es ninguna sorpresa. El curador fue alguien que abarca todo el espectro cultural, Kendrick Lamar, una estrella de primer nivel y poeta en la época de Black Lives Matter.

Es tentador comparar Black Panther con Superfly de Curtis Mayfield o Trouble Man de Marvin Gaye, clásicos de bandas sonoras que se enfocaron en la concientización social y la aventura sonora del soul en los 70. Pero esa analogía no es muy precisa. Lamar coprodujo el álbum y tiene créditos de composición en los 14 cortes. Su principal trabajo es una labor del siglo XXI: curador musical. El rapero reúne a sus viejos amigos de L.A. (Schoolboy Q, Ab-Soul), exitosos raperos sureños (Future, Travis Scott), artistas importantes del nuevo soul (The Weeknd, Anderson .Paak) y músicos africanos.

La saga de Pantera Negra tiene un tono feminista muy fuerte (el héroe, T’Challa, es ayudado por un grupo de guerreras llamado Dora Milaje) y algunos de los mejores momentos de la banda sonora son protagonizados por mujeres. Lamar se une con SZA en All the Stars; en I Am, la cantante inglesa Jorja Smith le pone su voz carrasposa a la emotiva balada. También hay muy buen rap, pero la mejor parte corresponde a Yugen Blakrok, una joven MC de Johannesburgo que colabora con Vince Staples en Opps y termina opacando al rapero.

Casi todo el álbum fue coproducido por Sounwave, quien lleva años colaborando con Lamar y cuyo trabajo acá es hermoso, oscuro y extenso, un sonido de ciencia ficción para una historia afrofuturista. Black Panther reafirma los poderes de Lamar, una pieza fascinante en la discografía más profunda de la década. La mitología en los cómics de Pantera Negra puede ser tonta, pero se conecta con los temas favoritos de Lamar. Al igual que el Rey T’Challa, el Rey Kendrick lucha contra el peso y los beneficios de ser alguien importante. Tiene demasiadas responsabilidades.

Tal vez la canción más conmovedora del álbum es también la más extraña, el cierre del disco, Pray for Me, en la que Lamar expresa, entre las frases sencillas de The Weeknd, toda su angustia e intenta calmarse. “Lucho contra el mundo, lucha contra ti, lucho conmigo mismo / Lucho contra Dios, solo dime cuánto más tengo que cargar”. En esos momentos, Lamar es más grande que un superhéroe: es heroicamente humano.


Deja tu opinión sobre el artículo: