Camila Cabello

3.50

El esperado álbum de la diva cubana-estadounidense está lleno de confesiones pop

por ROB SHEFFIELD | 15 Feb de 2018

​Ilustración por Alexander Wells


Camila Cabello encuentra su propia armonía

Con solo 20 años Camila Cabello ya es una veterana en el mundo del pop. Nacida en La Habana y criada en Miami, explotó con el grupo femenino Fifth Harmony, que se creó en El Factor X de Estados Unidos antes de tener éxitos como Reflection y Work From Home. Aunque Cabello era la integrante más conocida de Fifth Harmony, la banda no iba a durar y ella decidió salirse en una de las disputas más intensas del pop de los últimos años. No fue una despedida con amor y besos: cuando Fifth Harmony tocó en los VMA el año pasado, subieron al escenario con una quinta integrante desconocida, luego la sacaron de la tarima antes de quitarse los gorros para cantar Angel.

El esperado debut como solista de Cabello es una declaración personal y humilde, incluso cuando entran los ritmos de sus raíces cubanas y mexicanas. Havana, su éxito de 2017, es la canción central del disco, en la que canta sobre un groove de piano con Young Thug. Camila es un pop pulido que va al grano, solo 10 canciones, cada una de unos tres minutos, evitando invitados especiales o grandes productores y dejando por fuera temas que ya había lanzado como I Have Questions y Crying in the Club.

Cabello no es fiestera en este disco. Havana es lo más cercano que hay a una canción bailable, pero incluso ahí habla sobre lo agridulce que es el amor. She Loves Control tiene un ritmo de reggaetón y es más íntima, mientras que en Inside Out canta en español e inglés sobre el sonido tropical de unos steel drums.

Aunque le contó a ROLLING STONE que quería “lograr un equilibro entre lo emo y la felicidad”, definitivamente se inclina hacia lo emo. La cantante tiene la habilidad para hacer baladas melancólicas en piano, como Something’s Gotta Give (“Tu lluvia de noviembre podría incendiar la noche”) y Consequence, donde reflexiona sobre el precio del amor (“Pañuelos sucios, problemas para confiar”). También se queja con una guitarra acústica al estilo Ed Sheeran en All These Years y en la sensual Into It, donde anuncia: “No soy una psíquica, pero me veo sobre ti”.

Cabello muestra el nivel al que ha llegado en Never Be the Same, que suena parecido a Another Green World, la obra maestra de Brian Eno, pero con la fuerza adicional del pop gracias al productor Frank Dukes. La cantante habla, sobre unos sintetizadores, sobre cómo el amor cambia la forma como funciona su cerebro.

Es Camila Cabello en su mejor momento. Incluso cuando está atormentada, suena con confianza y como ella misma.


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