Cincuenta sombras más oscuras

1.00

La pareja sadomasoquista del momento regresa – y el resultado es doloroso

por PETER TRAVERS | 10 Feb de 2017

“Cincuenta sombras más tontas en realidad”, Peter Travers dice de Cincuenta sombras más oscuras, el romance fetichista que es la película más dolorosa de 2017.


Cincuenta sombras más tontas, en realidad. En nuestra generosa reseña de Cincuenta sombras de Grey (1 estrella), redujimos la adaptación de la novela de E.L. James como la Cenicienta porno – una fantasía sadomasoquista tan esterilizada que no logra espantar ni a tu tía. Ahora, la secuela vuelve a poner a Dakota Johnson a tratar (en vano) de divertirse como Anastasia Steele. Ya no es una estudiante virginal, sino una practicante de revista con gusto por la literatura y el pecado. Como podrán recordar, Ana se separó del millonario guapetón Christian Grey (Jamie Dornan) porque las pinzas genitales y los látigos no son lo suyo. Y Christian, pobrecillo, no puede dejarlos. Su enfoque ahora es subir las ganancias de su casa editorial con autores jóvenes que idolatran lo digital. ¡Qué novedad!

Y qué película tan increíblemente idiota. James, la escritora británica que la hizo famosa entre los clubes de lectura, muestra las ventajas de tener un bestseller: salió Kelly Marcel, quien escribió la primera, reemplazada por Niall Leonard, alias su marido, tal vez para resaltar el tema de dominante y sumiso. Sam Taylor-Johnson, quien dirigió la original, también se peleó con James y fue reemplazada por James Foley, que hizo la adaptación de Glengarry Glen Ross (1992). Sin embargo, esto no evita que sea una bestia de increíble estupidez que se lo traga todo, incluyendo a un cineasta veterano. La frase de Christian de “tú me enseñaste a tirar, pero Ana me enseñó a amar” debería estar en una tarjeta barata. Por esto fue que la premier en Nueva York estuvo llena de risas.

La trama es básicamente la misma: Ana vuelve a Christian porque la rescata de un abusador (su jefe). Christian deja que Ana lo toque pero solo en algunas áreas (porque, sorpresa, fue abusado cuando pequeño). ¡Qué elegante! Y si quieren ideas para San Valentín, nuestra heroína parece adorar las borlas vaginales y que la nalgueen. Y ni hablar del amplio vocabulario de Ana. Cuando ve el barco de Christian dice “hermoso”. Cuando ve el vestido de su madre dice “hermoso”. ¿No podían poner más palabras en el guion?

Y el sexo…es totalmente insípido. Los cuerpos de Johnson y Dornan son…”hermosos”. Pero la única convicción que comparten es la incomodidad, actuando como si darse placer fuera una tarea indeseable. (Will Arnett y Rosario Dawson generan más erotismo en la película de Batman de Lego). Todo este falso erotismo es una pesadilla. Para los masoquistas: el equipo regresará con el tercer libro de James, 50 sombras liberadas.


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