Día de la independencia contra

1.50

Sí, los marcianos contraatacan en esta sonsa secuela del éxito de ciencia ficción de 1996.

por PETER TRAVERS | 24 Jun de 2016

Jeff Goldblum, izquierda y Bill Pullman en Día de la independencia contraataque.


Ha sido una larga espera para esta secuela. En 1996 Día de la independencia nos emocionó a todos con las imágenes de destrucción de monumentos famosos. La Casa Blanca -¡boom! El Empire State ¡boom, boom! Dos décadas después, después de los ataques terroristas del 11 de septiembre parece que Hollywood ha activado de nuevo el botón que les permitía destruir digitalmente lo que quedaba de planeta. Desde Avatar a la Guerra de los mundos, lo hemos visto todo. ¿O tal vez no?

Día de la independencia contraataque, pretende cubrir nuevos terrenos, y no hay mucho, pero el director Roland Emmerich hace un buen show fingiendo que sí. Bill Pullman, quien interpretó al presidente de los Estados Unidos ha sido remplazado en la oficina oval por –adivinen- ¡una mujer! Pero el viejo presidente es acosado por sueños de una nueva invasión alienígena. (Debió haber leído el guion de Emmerich, Nicolás Wright, James A. Woods, James Vanderbilt y Dean Devlin. Sí, fueron necesarios cinco seres humanos para idear con una trama que un computador programado podría haber programado con mayor coherencia.)

El líder alienígena, también es… –adivinen- una chica. Afortunadamente, el siempre divertido Jeff Goldblum regresa como el científico David Levinson, ahora un peso pesado de la defensa global. Goldblum coquetea picaronamente con la psicóloga francesa Catherine Marceaux (Charlotte Gainsbourg), pero no entiende por qué nuestras defensas están ubicadas en la luna. Sí, incluso a nosotros nos confunde, pero si usted quiere disfrutar algunos minutos de esta lastimosa secuela, lo mejor es que evite pensar demasiado.

Para los que quieren saber qué hace la mega estrella Will Smith en la secuela: ni siquiera aparece. Qué mal, porque Smith, que interpretó un heroico piloto, hacía una genial pareja cómica que era el terror de los aliens junto a Goldblum. (Tal vez Big Willie pensó que no era tanta plata o de hecho leyó el guion). Jessie T Usher interpreta al hijo de su personaje, Dylan, un piloto que se conecta con Jake, otro piloto interpretado por Liam Hemsworth, tan aburrido y cabezahueca que uno se pregunta qué le ve la sexy hija del expresidente (Maika Monroe).

Pero bueno, uno no paga una boleta para algo como esto para ver un culebrón con actuaciones mediocres. Ustedes quieren aliens y eso es lo que hay. Al principio son chéveres y un poco aterradores. Después la repetición amaina el efecto. Finalmente, pensarán: ¿eso es todo? Sí. Lo único que se reanima en este desastre sin humor es la pasión de Hollywood por cobrarnos más y entregarnos menos.,


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