El hombre hormiga y la avispa

3.00

Paul Rudd y Evangeline Lilly traen emoción, novedades y un poco de comedia alocada a la nueva película de Marvel.

por PETER TRAVERS | 29 Jun de 2018

Paul Rudd, Evangeline Lilly, Michael Douglas, Michelle Pfeiffer, Michael Peña, Hannah John-Kamen, Randall Park / Peyton Reed


El Hombre Hormiga siempre ha sido el más pequeño de la camada de Marvel, detrás del dios Thor, el genial Iron Man y el gigante Hulk. Ayuda que Paul Rudd sea un maravilloso actor dispuesto a ir más allá. Pero, ¿cómo puede Scott Lang, el criminal mezquino (¡esa palabra!), miniaturizado en la lucha contra el crimen, competir con los titanes del universo cinematográfico de Marvel (UCM)? Incluso el recaudo de USD 500 millones alrededor del mundo con la primera película en 2015, se ve opacado ante los USD dos mil millones que ha recaudado Avengers: Infinity War hasta ahora.

Algunas veces, las mejores cosas vienen en empaques pequeños. El Hombre Hormiga y la Avispa da fe de ello; es una secuela emocionante que mantiene la modestia de la original, pero con un nuevo giro. La Avispa, interpretada por la radiante Evangeline Lilly, se convierte en el primer personaje femenino en tener su nombre en el título de una película de Marvel. ¡Se acabó el sexismo en el UCM! Hope Van Dyne, la Avispa, no hizo mucho en la última película, pues la acción se concentraba en Scott y su padre, el Hombre Hormiga original, Hank Pym (Michael Douglas), quien descubrió la fórmula que le permitió volverse pequeño y ganar fuerza sobrehumana. Los hombres se encargaron de la diversión, pero eso terminó. Esta vez Hope tiene su propio traje, ¡y hasta alas! (Muérete de envidia, Viuda Negra.) Y la relación de Hope con Scott, combativa y romántica al mismo tiempo, mejora la trama.

Por cierto, la secuela – escrita por Rudd, Chris McKenna, Erik Sommers, Andrew Batter y Gabriel Ferrari – continúa después de Capitán América: Civil War, cuando el Hombre Hormiga se convierte en Hombre Gigante y se mete en problemas con la ley. Ahora está en arresto domiciliario, esperando ser libre de nuevo para compartir con su adorada hija Cassie (Abby Ryder Forston). Scott les dice a su exesposa, Maggie (Judy Greer), y a su prometido, Paxton (Bobby Cannavale), que está listo para reformarse.

Ahí es cuando Hope y Hank lo involucran en su plan maestro. Resulta que la difunta madre de Hope, Janet Van Dyne (Michelle Pfeiffer), la Avispa original, no está muerta. Ha estado atrapada en el reino cuántico (no pregunten) y su familia y Lang tienen que sacarla de allí. Claro está que esto debe ser hecho sin que el agente de S.H.I.E.L.D., Jimmy Woo (Randall Park), lo sepa; lo que significa que nuestro héroe, confinado en casa, debe llamar a su viejo equipo, liderado por su antiguo compañero de celda, Luis (Michael Peña, actor que siempre se roba el show con su húmor). Y un toque genial es que el villano de turno es una mujer; su nombre es Fantasma y la interpreta Hannah John-Kamen (Game of Thrones) con una solemnidad que es tan emotiva como inesperada. Fantasma es una criminal que roba la tecnología de Pym para pasar a través de objetos sólidos, pero el proceso la deja con un gran dolor físico, lo que molesta a su padre sustituto, Bill Foster (Laurence Fishburne), quien culpa a su antiguo colega Hank y quiere venganza.

¿Un poco complicado? Lo sé. El montaje es denso, pero espera, lo mejor comienza cuando el Hombre Hormiga y la Avispa se unen y los magos de los efectos especiales sacan todo lo que tienen para sorprender a sus espectadores. Sí, el Hombre Gigante también aparece. El director Peyton Reed es un experto malabarista en cuanto a que los personajes no se pierdan en una avalancha de exposición. Es muy interesante ver cómo Pfeiffer toma su lugar en el Multiverso Marvel, sus escenas con Douglas son especialmente conmovedoras; aquí vemos verdaderas estrellas interpretando íconos de Marvel.

No obstante, lo emocionante de la película es ver al Hombre Hormiga y a la Avispa unirse para armar lío. Rudd es la combinación perfecta entre descaro y honestidad. También es impresionante ver a Lilly salir y brillar con luz propia. La actriz no había tenido un papel tan reconocido como este desde que interpretó a Kate Austen en Lost; su inteligencia y presencia en escena hicieron que la película se recuperara en sus momentos más difíciles. La historia tiende a estancarse tratando de complacer a su audiencia familiar, cuando lo que más quiere esta es que muestre su lado más raro. Y si te preguntas en qué se relaciona con Avengers: Infinity War (te prometo que sí se relacionan), quédate a las escenas posteriores a los créditos, que te harán alucinar. El secreto de El Hombre Hormiga y la Avispa es que funciona mejor cuando no se esfuerza tanto y pone el encanto por encima del exceso. De esta manera muestran que menos es más, incluso en el universo de Marvel.


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