Florence + the Machine

3.50

El cuarto álbum de Florence + The Machine es, hasta ahora, el más ambicioso y personal

por WILL HERMES | 23 Aug de 2018

ILUSTRACIÓN POR Yuta Onoda


LA ÉPICA INTIMIDAD DE FLORENCE WELCH

Florence Welch es la hermana mayor que siempre quisiste tener: lo suficientemente salvaje para ser tu cómplice y tan cercana para ser tu inspiración o incluso un modelo a seguir. En High as Hope, el cuarto y más íntimo LP de Florence + The Machine, recuerda sus travesuras después de consumir MDMA, confiesa que sufrió de un trastorno alimenticio y se disculpa por dañar tu cumpleaños. Puede que sus revelaciones sean ficticias, pero son palpables. El disco abre con una voz temblorosa, un piano intermitente y un bajo tranquilizante en June, una confesión de Welch, a un amante o a un amigo, sobre tomar tantas drogas que solo puede repetir: “Estoy tan drogada”. En Big God, una combinación entre una insinuación sexual e imágenes religiosas, es más cruda: “Necesitas un gran Dios / Lo suficiente para llenarte”, anuncia con un canto gutural, unos instrumentos de viento orquestales y un piano relajante.

Hay que reconocer la intimidad y experimentación en la producción. En lugar de contratar productores de pop como Paul Epworth (Adele y Coldplay) o el británico Sir Christopher Wren, Welch coprodujo todas las canciones con Emile Haynie, conocida por su sonido atmosférico con Lana Del Rey, además de trabajar junto a cantantes indie como Tobias Jesso Jr. y Thomas Bartlett. Josh Tillman (Father John Misty) y Sampha también participaron en la instrumentación. Todo gira en torno a Florence. Las canciones se construyeron a partir de su voz, que se acopla a coros góspel sobre ritmos lentos y suaves. La estrategia es repetitiva a lo largo del disco, pero es efectiva y permite escuchar los detalles alrededor de Welch.

Ahora que llena coliseos, su reto parece ser mantener esa imagen de mujer independiente y libre. Es un sentimiento que irradia a través de Patricia, un himno para Patti Smith con estilo motown y una orquestación versátil; The End of Love es una mezcla entre escribir canciones y un “verano en Nueva York” (donde Welch trabajó en el LP con Haynie); y South London Forever es un himno sobre aventuras juveniles con referencias al bar LGTBI Joiners Arms de Londres. Además, también publicó un libro/diario llamado Useless Magic, lleno de letras, garabatos, poesía y selfies imitando obras de arte. Es un álbum en el que comparte algunos secretos, como expresa al final de No Choir, una canción única en High as Hope porque no tiene coro. Welch, al son de un piano, murmura: “Te traje aquí / Para escondernos de un miedo grande e innombrable”, tal y como lo hará en sus conciertos alrededor del mundo.


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