Jurassic World: el reino caído

2.00

La franquicia desperdició a sus estrellas y tiene poca originalidad. No se molesten, solo les quieren quitar su dinero.

por PETER TRAVERS | 20 Jun de 2018

J. A. Bayona / Chris Pratt, Jeff Goldblum, Bryce Dallas Howard


Para que una película tenga éxito, ¿será suficiente con una tonelada de efectos especiales y una historia sobre dinosaurios peligrosos? Depende de a quién le preguntes. Es casi seguro que Jurassic World: el reino caído venderá miles boletas, pero ¿por qué no podría también ser buena y decente, o por lo menos no tan vacía? Hace tres años la franquicia regresó con Jurassic World y nos devolvió el cariño que teníamos por el clásico de 1993 de Steven Spielberg. Pero esta secuela es superficial, gracias a un equipo de cineastas que creen que el público comprará lo que sea que involucre a un Tiranosaurio Rex, sin importar que tan buena o interesante sea la trama.

El guion de Derek Connolly y Colin Trevorrow (quien dirigió la primera Jurassic World) es muy limitado y no le da mucho material al director J.A. Bayona (Lo imposible). El reparto es excelente, empezando por Jeff Goldblum como el Dr. Malcolm, quien le advierte al gobierno que es peligroso molestar a la Madre Naturaleza. Los problemas comienzan cuando intentan controlar a los dinosaurios que están sueltos. Cuando un volcán hace erupción en la Isla Nublar parece que todo está solucionado: morirán con la lava. Pero hay un grupo de personas que quieren salvar a las especies, incluyendo a la antigua gerente del parque Claire Dearing (Bryce Dallas Howard), quien persuade a su novio Owen Grady (Chris Pratt) para unirse a la causa. Lo convence con la idea de salvar a Blue, un velociraptor que entrenó desde su infancia.

Benjamin Lockwood (James Cromwell), un billonario y socio de John Hammond, financia la idea de Claire de construir un parque. La idea es trasladar a las criaturas a otro ambiente donde estarán protegidas, pero el plan se complica cuando Eli Mills (Rafe Spall), el socio de Lockwood, los quiere traicionar asesinando a las bestias para venderlas en una subasta.

Aunque la trama de la película parece intrigante, su ejecución deja mucho que desear. El reino caído tiene estereotipos prehistóricos, no genera ni una pizca de suspenso y su creatividad es muy limitada. Claire y Owen desperdician mucho tiempo intentando rescatar a la sobrina de Lockwood de 10 años, Maisie (Isabella Sermon), del villano de la película. Pero hay algo que no entiendo: ¿por qué llaman a Pratt (una estrella de cine, travieso y gracioso) para interpretar a un “héroe” sin personalidad, que se la pasa corriendo y golpeando como un robot? Lo último que te imaginarías de una película sobre dinosaurios salvajes es que sea monótona, pero eso es lo que obtienes. Si dudabas de la originalidad de Hollywood, esta película te puede convencer de que cada vez es menor.


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