Lego Batman

3.00

Will Arnett y un elenco de súper héroes de juguete convierten este spin-off de la Película de Lego en un momento súper divertido

por PETER TRAVERS | 09 Feb de 2017

Lego Batman manda las películas de súper héroes y a la mitología de Batman a un lugar más relajado. Peter Travers comenta la más divertida película del Caballero de la Noche. Warner Bros. Pictures


¿Es posible que cada película sea mejor con Legos? El escuadrón suicida, por supuesto. Y, obviamente, Batman vs. Superman: el origen la justicia. ¿Cómo lo sé? Porque la película de Lego Batman, animada con amor y locura, es la película más chistosa sobre el Defensor Encapotado. Puede que Will Arnett haya encontrado el rol de su carrera haciendo la voz rasposa del Caballero de la Noche, un fenómeno egocéntrico y delirante, dispuesto a producir risas con su propia psicosis, el alma plástica de Hollyewod y cada Bruce Wayne/Batman desde Adam West a Ben Affleck. Los niños lo van a amar, incluso si los chistes internos, el subtexto freudiando y las subversivas críticas a los Estados Unidos corporativos les pasan desapercibidas. En cuanto a los adultos, disfrutarán las payasadas de este nuevo vengador con buen corazón de DC. “He envejecido fenomenalmente”, dice. Y para el público menor de 10 –empapados en bromas escatológicas y en la acción demente– todo es asombroso.

Si alguna sombra se cierne sobre esta empresa es la Película de Lego, que llegó allí primero y logró el oro creativo en las locas manos creativas de los codirectores y coescritores Phil Lord y Christopher Miller. Ya no está ese equipo, que se retiró para crear una película de Star Wars centrada en Han Solo, y su cursi irreverencia se extraña en esta Ciudad Gótica. Pero Chris McKay entra listo para la fiesta. Y dado que McKay fue el director de animación y el editor de la Película de Lego, ya sabe cómo hacer el trabajo.

Comienza en la oscuridad: “Todas las películas importantes empiezan con una pantalla negra”, explica el Batman de Arnett, satirizando el universo de los cómics con una voz superpuesta. (Es una idea graciosa. Hubiera sido más chistosa si Deadpool no la hubiera explotado hasta el extremo, pero igual). La trama, ideada por más directores de los que me importa escribir, inicia cuando el solitario Batman es confrontado por el Joker (con la hilarante voz de Zach Galifinakis), el sorpresivamente sensible villano que quiere que el tipo de la máscara admita que ambos se “complementan”. Conmocionado, Batman envía al Joker a la Zona Fantasma, una especie de iCloud para súper malosos (incluyendo a Sauron, King Kong, la Bruja Malvada, Drácula, Godzilla y el Agente Smith de La Matrix). Naturalmente, hay una fuga, con El Acertijo (Conan O’Brien), Harley Quinn (Jenny Slater) y Dos Caras (Billy Dee Williams) uniendo fuerzas. ¿Puede este huérfano enmascarado, que no ha podido superar la muerte de sus padres, vencerlos él solo? ¿Bromeas? ¿Cuánto tiempo crees que este tipo puede estar sentado solo en su Baticueva de Lego comiendo langosta termidor de Lego de microondas antes de que se dé cuenta de que necesita una familia de subordinados que lo auxilien?

Entonces aparece Alfred (Ralph Fiennes), el mayordomo de Wayne y la figura paterna residente y Dick Grayson (Michael Cera), el hijo adoptivo que rápidamente está corriendo con un disfraz de Halloween y haciéndose llamar Robin. “Él no es mi hijo”, insiste Batman. “Es aún más extraño si no lo es”, dice la nueva comisionada de policía Barbara Gordon (una impecable Rosario Dawson), que también es la líder del departamento de los atrevidos. Él quiere llamarla Batichica. “¿Qué tal si te llamo Batichico?”, responde ella.

Conforme comienza el caos, la película gira fuera de control de una forma que la primera película de Lego no lo hizo. Es fácil distraerse con todas las piezas volando alrededor que nunca se conectan como un todo coherente. ¿Mi consejo? No se obsesionen con los bordes sin pulir. Lego Batman crece con su propio espíritu bobo. ¿Quieres morirte de la risa con las bobadas? Este es el lugar.


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