Monsieur Periné

4.00

Con su nuevo álbum han abierto un espectro de posibilidades que se va ampliando con cada escucha

por RICARDO DURÁN | 08 Jun de 2018

Ilustración por Hansel Obando


Monsieur Periné da dos pasos adelante

Este Encanto tropical parte de una premisa definitiva: el trópico es mucho más que playa, brisa, mar, malos gobernantes, y —desde hace unos años— perreo incesante. Ahí radica el atractivo de este disco; es consciente de la impresionante diversidad de nuestro mestizaje y ubicación geográfica. Es una fiesta en medio de un trópico que también tiene montañas, nevados, llanuras, ríos y grandes ciudades. Esa diversidad va mucho más allá de la geografía, la flora o la fauna; se refleja en la sangre de nuestra raza y en los sonidos que nos mueven.

Acá el swing sigue teniendo cabida, pero se conjuga hábilmente con melodías pop que se sacuden sobre la base de ritmos locales, y en esa amalgama es evidente la mano de Eduardo Cabra.

El tema que da título al disco se siente como una declaración de principios: “Soy montaña, soy valle, y del río mi voz / Soy América hermana”. A partir de ese punto es posible un recorrido que nos lleva a escuchar aires de cumbia, porro, jazz, bolero, música brasilera, balada setentera, y un largo etcétera de sonidos de toda América Latina.

Periné, que apareció hace una década como un pequeño conjunto de jazz manouche coqueteando con ritmos colombianos, ahora es uno de los grandes referentes en nuestra música, y en este disco se muestra empoderado a partir de las raíces que compartimos, logrando que su voz se escuche sin perseguir descaradamente los destellos de Miami, algo que tantos otros han buscado sin alcanzar una verdadera relevancia artística o comercial.

El jugar en las grandes ligas ha dado lugar a que este disco cuente con gente tan importante como Vicentico, que los acompaña en La tregua, una cumbia villera de desencanto y despecho, compuesta junto al muy respetado Juancho Valencia, de Puerto Candelaria. Julieta Venegas ayudó a escribir Veneno, en la que la voz de Catalina García advierte que en sus besos quedan rastros de un amor ponzoñoso y letal.

Otro elemento que se destaca aquí es la voz de Santiago Prieto, que pone su voz en canciones como Tarde y Me vas a hacer falta, un elegantísimo bolero cargado con el sonido de la Cuba que nos muestra Buena Vista Social Club. Prieto —que no se había atrevido a mostrar abiertamente su voz— se complementa perfectamente con Catalina, y eso seguramente le abrirá nuevas rutas tanto a él como a la banda, que expande además las posibilidades sobre el escenario al entregar espectáculos más diversos y llenos de momentos distintos. Monsieur Periné ha aprovechado esta oportunidad para trabajar a fondo las voces, un aspecto al que las agrupaciones musicales colombianas suelen prestar muy poca atención.

Ya han llegado muy lejos, y este Encanto tropical hará que el camino se prolongue, haciéndose tan amplio como el espectro de sonidos que este disco expone.


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