Paul McCartney

4.00

Ya sea evocando a los Beatles o protestando contra Trump, su música suena tan fresca como siempre

por ROB SHEFFIELD | 07 Sep de 2018

Ilustración po Alexander Wells


Otra cara de Paul McCartney

Macca viene componiendo desde 1958 y, con su leyenda intacta, sigue sumándole joyas a su cancionero.

Egypt Station, su primer LP en cinco años, es un disco excéntrico de canciones al estilo de Ram, su álbum de 1971, hecho con el genio del pop Greg Kurstin. Paul se mantiene vigente: ha estado componiendo constantemente desde Chaos and Creation in the Backyard, de 2005, y en su tiempo libre sigue siendo el mejor artista en vivo del mundo. Egypt Station es fluido. Está estructurado como un viaje en un tren cósmico, que comienza y termina con el sonido de una estación.

Aquí se mezclan sueños acústicos como Confidante y confesiones de piano como Do It Now. Paul canta con carácter, vociferando sentimientos que usualmente la gente no espera de él. El caso concreto es I Don’t Know, una balada acerca de las dudas de la mediana edad: “Hay cuervos en mi ventana, perros en mi puerta/ Creo que no puedo aguantar más”.

También tiene canciones tontas como Come on to Me o la ridícula Fuh You, que básicamente es una secuela de su canción Hi, Hi, Hi de 1972. Cuando el Beatle romántico canta “I just wanna fuh you” [un juego de palabras con algo de connotación sexual], hace que Why Don’t We Do It in the Road? suene sutil.

La obra maestra de este álbum es Dominoes, una de esas creaciones de McCartney que se siente emocionalmente directa y engañosamente enigmática a la vez. Una canción con una sobrecogedora guitarra acústica –que bien podría ser del White Album–, una duración de casi cinco minutos, un solo de guitarra de vieja escuela en el fondo y una cautivadora frase de despedida, “Ha sido maravilloso”.

Dominoes es uno de sus momentos más fuertes como solista: tiene el inconfundible toque de McCartney que todos han intentado copiar sin éxito, pero se siente fresca. Todo el disco cuenta con ese espíritu lúdico.

Back in Brazil es un exitoso tema de electro-samba, y Do It Now expresa el mismo sentimiento que su clásica elegía a John Lennon, Here Today, en la que con gran madurez reflexiona sobre el tipo de propósitos que busca cuando se da cuenta de lo corta que es la vida. La protesta contra Trump, Despite Repeated Warnings, es una pequeña suite de siete minutos al estilo Uncle Albert/Admiral Halsey de Ram. Pero incluso cuando está disgustado con un apocalipsis político, Paul siempre será Paul. Siempre lo ha sido y siempre lo será, tal como lo sugiere Egypt Station.


Deja tu opinión sobre el artículo: