Ready Player One

3.00

La visión de Spielberg sobre la realidad virtual te cautivará o morirá en el intento

por PETER TRAVERS | 02 Apr de 2018

Steven Spielberg / Tye Sheridan, Olivia Cooke, Ben Mendelsohn, Mark Rylance


Ready Player One: Comienza el juego es una carta de amor a los 80

El niño gamer dentro de Steven Spielberg deja volar su imaginación en Ready Player One: Comienza el juego, un viaje lleno de fantasía con imágenes impresionantes generadas en computador y un ciberespacio cautivante, mezclado con acción y miles de referencias a la cultura pop de los 80. (Vale la pena repasar todo, desde Alien hasta las películas de Robert Zemeckis, para no quedarse atrás). El legendario director apostó todo para adaptar la novela de ciencia ficción de Ernest Cline, un éxito geek de 2011, y lograr meterte en el juego. Pero no logra ser una cinta interactiva: Spielberg tiene el control. ¿Y por qué no? Es el maestro en este tipo de cosas.

Primero, un poco de la cruda realidad: el año es 2045. El mundo se ha ido al infierno. El huérfano Wade Watts (Tye Sheridan) está atrapado en el caos que se ha transformado Columbus, Ohio, donde la gente vive en tráileres unos encima de otros. La gente persigue sus sueños en OASIS, una plataforma de realidad virtual creada por el genio James Halliday (el gran Mark Rylance) y su compañero de negocios Ogden Morrow (un sorprendente Simon Pegg). El legado de Halliday, visto a través de varios flashbacks, está, literalmente, en juego. El ganador será el que encuentre las tres llaves escondidas, que lo lleva al último secreto y a heredar la fortuna del fallecido creador… y a tener todo el control de OASIS.

¡Y empezamos! Cuando Wade se pone el visor, se transforma en Parzival, el avatar perfecto del chico cool. Su mejor amiga (Lena Waithe en un papel increíble, debería estar en todas las películas) es una experta en tecnología. Tanto Wade como Aech se fijan en Art3mis (Olivia Cooke), una diva de pelo rosado que compite en el primer reto de la película, una carrera a toda velocidad. Los obstáculos para Wade y su DeLorean (un guiño a Volver al futuro) incluyen a King Kong, un Tiranosaurio Rex y otras referencias demasiado buenas como para contar acá.

Wade pasa la primera prueba junto a Aech, Art3mis y el dúo japonés Daito (Win Morisaki) y Shoto (Philip Zhao), cazadores de secretos, conocidos como “gunters”, que conoce dentro de OASIS. Pero hay un villano andando por ahí: Nolan Sorrento (Ben Mendelsohn), un ejecutivo que pretende derrotar a los niños en su propio juego. Para eso tiene a su lado a un monstruo llamado i-Rok (T.J. Miller), que, obviamente, no puede competir contra un niño, un sello de Spielberg desde los días de E.T. En un concurso sobre películas de John Hughes, Wade derrota a Nolan, y basándose en un guion de Cline y Zak Penn, Spielberg tiene suficientes batallas para una docena de películas, aunque prepárate para una secuencia de El resplandor. Solo por eso vale la pena pagar la boleta.

¿Es demasiado? Claro que sí. Pero la creatividad visual de Spielberg no tiene límites. Solo se tropieza cuando intenta darle a la tecnología un toque personal, como cuando Wade y sus amigos logran conectarse a una realidad que destruye la fantasía. Sheridan y Cooke muestran un romance genuino en las pocas escenas que tienen juntos. Pero las partes de acción son más deprimentes que cautivantes.

Los que buscan una película que condene el universo digital como una fuerza para destruir la humanidad, no vayan a ver Ready Player One. De todas formas, el guion es muy sencillo para eso, y no culpen al cineasta (el hijo de un matrimonio divorciado que se refugió en la televisión, las películas y los primeros videojuegos). El espectáculo no se detiene ni cuando es excesivo, si puede mostrar una pelea entre el Gigante de Hierro y Mechagodzilla, lo hará. A los 71 años, este icónico director solo se dedica a construir un relato sobre cualquier cosa que pueda ayudar a un niño a hacer su propio oasis. Como siempre, Spielberg está listo para jugar. ¿Y tú? Que comience el juego.


Deja tu opinión sobre el artículo: