Regreso a casa

2.50

Una película noruega filmada en Colombia que aborda con inteligencia y habilidad un tema difícil y muy humano

por ANDRÉ DIDYME-DÔME | 08 Jun de 2018

Arild Andresen / Kristoffer Joner, Marlon Moreno, Kristoffer Bech, Marcela Carvajal

cortesía de Babilla Cine


Regreso a casa es una cinta procedente de Noruega que se enfoca en un tema muy sensible: qué sucede cuando una pareja adopta a un niño, uno de los miembros de la pareja muere y el padre sobreviviente no se siente lo suficientemente responsable como para continuar criando a un niño que, en últimas, no es de él.

En unas manos poco hábiles, este tema puede fácilmente convertirse en un melodrama lacrimógeno y acaramelado. Pero el director Arild Andresen es una persona inteligente que sabe cómo abordar las disfunciones familiares (The Orheim Company) y además cuenta con el apoyo de un muy buen actor, el cual es Kristoffer Joner (The Revenant, Bølgen). Aquí, Joner logra sacar a la luz el duelo, la confusión, el desamor, la rabia y la frustración de Kjetil, el obrero que perdió a su esposa en un accidente automovilístico, quedándose solo con Daniel (un magnífico Kristoffer Bech), el niño que la pareja adoptó en Colombia.

Daniel no es el niño tierno y dulce que generalmente vemos en el cine. Por el contrario, es un niño difícil que no logra conectarse con su padre adoptivo, lo que lleva a Kjetl a tomar una decisión, la cual consiste en viajar a Colombia para tratar de encontrar a la madre biológica de Daniel.

El único contacto que Kjetl tiene en Colombia es Tavo, un exempleado de la agencia de adopción que ahora se desempeña como taxista (interpretado con solidez por Marlon Moreno). Mientras Daniel queda bajo el cuidado de Victoria, la hermana de Tavo (Patricia Castañeda), Kjetl se empecina en su misión de liberarse de la carga que le fue impuesta.

El excelente trabajo de dirección y la estupenda labor actoral hacen de esta cinta de aire triste y realista un drama humano bien logrado, que evita los lugares comunes para abordar las vicisitudes de esa difícil relación que se da entre padre e hijo, la cual es mucho más compleja cuando la figura materna está ausente y más aún cuando el niño es adoptivo y pertenece a una cultura muy distinta a la propia.


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