Sam Smith

4.00

El británico ganador del Grammy hace que su soledad se sienta universal en este gran LP

por WILL HERMES | 19 Dec de 2017


La osada serenata de Sam Smith

El segundo LP de Sam Smith es magnífico, mucho mejor que su debut, In The Lonely Hour. Acá el resultado muestra a uno de los más poderosos y expresivos cantantes de su generación.

A diferencia de Lonely Hour, que está lleno de beats, The Thrill of It All empieza con acordes de piano solitarios y el susurro de Smith, que se convierte en un falsete acompañado por el eco de un coro. Too Good at Goodbyes tiene más de 150 millones de reproducciones en YouTube desde su lanzamiento, y denota la fórmula del álbum, que Smith expuso en Stay With Me, su éxito más grande: una dolorosa y amorosa plegaria acompañada por un lento sonido góspel. One Last Song tiene una gran fuerza coral y un doo-wop que rememora a Amy Winehouse, al igual que Baby You Make Me Crazy. Burning es inquietante, y No Peace es un dúo con la cantante Yebba, quien debe estar cerca de saltar a la fama.

Pero la cúspide del drama llega con la asombrosa Him. Hasta ahora, Smith ha mantenido su identidad homosexual alejada de sus composiciones. En esta evoca una especie de figura patriarcal espiritual y biológica, a la que confiesa que él “no es el hombre que tú creías querer” y declara que “él es a quien yo amo”. Es muy intenso, y cuando Smith describe cómo camina de la mano con su amante por las calles de Misisipi —un estado inmortalizado por su intolerancia gracias a Nina Simone en Mississippi Goddam de 1964— es evidente que ha creado su propio himno sobre los derechos humanos.

Him convierte la colección de canciones en un disco conceptual potente que universaliza el desamor desde un punto de vista LGTBI. De seguro, un remix house de Him sonará en las discotecas homosexuales y heterosexuales en los próximos años.


Deja tu opinión sobre el artículo: