Sin nada que perder

3.50

Un gran reparto, que incluye a Jeff Bridges y Chris Pine, hace de esta historia de crimen texano un impactante proyecto sin pretensiones

por PETER TRAVERS | 16 Feb de 2017


Chris Pine prueba que sabe actuar. Ben Foster, bueno, él siempre lo ha hecho. Y Jeff Bridges les muestra a ambos cómo hacerlo. Esas son apenas tres fascinantes razones para subir al pony de Sin nada que perder. Y vaya que es buena – un hipnótico western moderno que se arrastra con la intensidad de una cascabel, lista para atacar. Ambientada en Texas, como Sin lugar para los débiles, esta feroz provocadora que te lleva a lugares donde la moral no aplica.

Dirigida con precisión por David Mackenzie (Convicto), con un explosivo guion de Taylor Sheridan (Sicario), la película empieza con un robo de banco. Dos hombres con máscara: Toby (Pine) es el más enfocado; Tanner (Foster), en libertad condicional, no tanto. Son hermanos, y los héroes de la película – los villanos son banqueros dispuestos a embargar la finca de los muchachos. Es una dulce ironía que paguen a esos ladrones fiduciarios con su propio dinero y laven el dinero en casinos controlados por indios, que también saben lo que se siente salir tumbado.

Aquí entra el patrullero Marcus Hamilton (Bridges, en modo Temple de acero, una maravilla reservada), quien diseña un astuto plan para capturarlos. Pasa mucho tiempo molestando a su subordinado Alberto (el excelente Gil Birmingham) por su herencia india/mexicana. Pero el veterano vigilante está bien versado en el arte de la estafa. Las escenas de Briges con Pine tienen una mezcla de humor provocador y amenaza sutil. Este es un contraste agudo con el electrizante Foster, el hermano impredecible que tira a matar.

Que Pine pueda sostenerse al lado de estos profesionales sugiere un futuro prometedor, más allá de su Capitán Kirk. Estas interpretaciones excepcionales suben el nivel de una película que intercala de manera experta sacudones de violencia con consciencia social y un vivir al límite. No se pregunten si deberían ver Sin nada que perder. Pregúntense cuándo. Es así de especial.


Deja tu opinión sobre el articulo: